octubre 20, 2020

De la Lucha Inter hegemónica a la Lucha Intra hegemónica

La investigación titulada Análisis Situacional y de Escenarios Prospectivos de la Configuración Política en el Nivel Departamental: Caso Santa Cruz. De la Lucha Interhegemónica a la Lucha Intrahegemónica tiene por finalidad analizar la reconfiguración del campo político cruceño a partir del año 2010 e identificar escenarios prospectivos para el año 2011, que describan las dinámicas y fluctuaciones políticas en el departamento de Santa Cruz.

La Configuración del Campo Político Cruceño

La investigación ha explorado la posibilidad de reconfiguración del campo político cruceño a partir del año 2010. Sin embargo para hablar de la reconfiguración ha sido imprescindible analizar la configuración del campo político del ciclo anterior, iniciado en el último decenio del siglo pasado, pero enfocándonos específicamente entre los años 2006 a 2009, cuando se configura en Santa Cruz un instrumento político particular, en respuesta a la crisis del sistema político – partidario y ante la ausencia de otras instituciones efectivas de intermediación política. El instrumento político se articuló en torno al Comité Cívico Pro Santa Cruz, dando cuerpo al Bloque Cívico Regional, el bloque político de la elite cruceña que deviene en bloque histórico a través de la alianza con la oposición de derechas a nivel nacional que reaccionaron y resistieron al “proceso de cambio” en curso en el país. Dichos bloques históricos disputaron los capitales materiales y simbólicos de poder por medio de un tipo de relacionamiento que caracterizó a este ciclo político: la lógica de la polarización, dinámica política exclusiva y excluyente de dichos bloques históricos respecto a la disputa estratégica por la hegemonía. Se da lugar a la etapa de lucha inter – hegemónica entre 2 bloques históricos de poder antagónicos, enfrentados por visiones civilizatorias, de mundo, de país, de ideología, economía, desarrollo y sociedad.

Rupturas y Clivajes en el Campo Político Cruceño: año 2009

Sin embargo, a partir del año 2009, existieron tres eventos que provocan clivajes y rupturas en el campo político cruceño, posibilitando la transición a un posterior ciclo político que se inició a partir de las elecciones nacionales de 2009 y se consolidó con las elecciones departamentales y municipales de 2010. Los eventos que provocan los clivajes y las rupturas en el campo político cruceño fueron el Referéndum Nacional Constituyente de enero de 2009, los efectos del sindicado caso de terrorismo de Eduardo Rozsa Flores en abril del mismo año, además de los límites y dificultades para conformar un “frente único” de la oposición política de derechas para las elecciones nacionales de diciembre. Se analizan los resultados tanto de las elecciones nacionales de 2009, como de las elecciones departamentales y municipales de 2010 para explorar las implicaciones y alcances de la transición del ciclo político.

Transición de Ciclo Político y la Reconfiguración del Campo Político Cruceño: año 2010.

A partir de 2010, los hallazgos plantean efectivamente la reconfiuración del campo político cruceño, a partir de los alances, implicaciones y efectos de las nuevas reglas de juego político institucionales (nueva Constitución Política del Estado y el paquete de “legislación estructural” promulgada en julio de 2010) en la percepción de algunos de los actores y fuerzas políticas del supracitado campo político. Por otro lado, se analizaron los efectos de la territorialización de la política a través de la regionalización y subregionalización de la política en las autonomías. A su vez, se exploraron las continuidades y cambios en las formas de relacionamiento político o la permanencia y/o reedición de la polarización, la administración de las correlaciones de fuerzas, el establecimiento de equilibrios de poder y las formas de generación de gobernabilidad democrática. Se examinaron los actores, fuerzas y liderazgos políticos relevantes a partir del ciclo político de abril de 2010. En este apartado, se propuso dar una mirada especial a los pueblos indígenas de tierras bajas y la posibilidad de confluencia de éstos en un movimiento indígena de tierras bajas, que pudiera devenir en un actor de poder en el campo político cruceño, con capacidad de incidencia en el campo político nacional. (Tomando en consideración la VII marcha de la CIDOB de Julio de 2010)

Rupturas y Disputas en el Régimen de Verdad.

Entre los principales hallazgos podemos mencionar: el campo político cruceño ya no tiene lógicas totalizadoras homogeneizantes e indiferenciadoras de los disensos y de las diferencias que constituyen la trama de la diversidad de “lo cruceño”, por lo que se ha producido una fractura en el régimen de verdad consolidado por el vetusto bloque cívico regional. La constatación de lo anterior lo constituye la crisis estructural del Comité Cívico Pro Santa Cruz en cuanto a su visión, rol, función, estilo y perfilesde liderazgo, conducción, etc. Por lo que emerge la disputa por la consolidación de un nuevo régimen de verdad. El campo político cruceño es un espacio o escenario en pugna entre la recomposición y composición de la hegemonía local: lucha entre y contra las logias o grupos de poder y nuevos actores y fuerzas sociopolíticas.

De la Lucha Inter hegemónica a la Lucha Intra hegemónica.

Se ha transitado desde una lucha “interhegemónica” entre el bloque cívico regional decadente (anclado en la geografía material y simbólica de la “media luna”) y el bloque indiano – originario – campesino – popular ascendente, hacia una lucha “intrahegemónica”(fines del año 2010 e inicios de 2011 con los efectos del gasolinazo y las repercusiones en “enero negro”). Lo anterior no significa de manera simplista que la hegemonía sea un tema resuelto y que al ostentar un balance positivo a su favor, el oficialismo de Gobierno tiene un futuro político tranquilo, resuelto y exento de conflictos. Al contrario, la superación de esta primera etapa de lucha interhegemónica por la resolución de la disputa intrahegemónica entraña problemas más profundos, complejos y complicados que necesariamente precisan de debate, reflexión cosmogónica e ideológica sobre los destinos, manejos y administración del proceso de cambio, superando la dinámica política arrolladora de la polarización.

Polarización y Ruptura de los Bloques Históricos:

Esta nueva etapa de lucha intrahegemónica evidencia los resultados y éxitos de la polarización en el contexto anterior; pero a la vez muestra los límites, contradicciones y necesidad de trascender la lógica de la topadora (con la polarización), que arrasa con todo lo que se le pone al frente, desde adversarios políticos hasta compañeros y potenciales aliados de lucha. La insistencia en la estrategia de la polarización como eje o vórtice del Gobierno, pone al proceso de cambio en una delicada situación al quitarle calidad, consistencia, rumbo y contenido por enfocarse en un avance y satisfacción de demandas coyunturales y/o cotidianas. La lucha intrahegemónica significa la ruptura y desmontaje de los bloques históricos que caracterizaron la disputa política del ciclo anterior (2006 – 2009) bajo la modalidad de enfrentamiento antagónico por medio de la polarización, que implicaba el juego de suma cero con la exclusividad de éstos 2 actores y la exclusión de los “outsiders” de la política.

Ampliación del Espectro Político Ideológico:

El dilema actual para los aliados y ex aliados del oficialismo de Gobierno – MAS consiste en (por un lado) optar por administrar las disidencias y mantener una “cercanía crítica y negociada” con el Gobierno o (por el otro lado) directamente romper y constituir el espacio de la oposición progresista que “continúa apoyando al proceso de cambio”, pero discrepa con su conducción. En la medida que los ex aliados opten por ruptura definitiva con el Gobierno, se posibilitaría un espectro (sólido y amplio) de disidencias de “centro – izquierdas” que posibilitaría un sistema “natural” de contención y contrapesos democráticos, limitando los excesos del Gobierno.

Relaciones Jerárquicas y Heterárquicas de Poder:

Respecto a las relaciones jerárquicas y heterarárquicas de poder de las que nos habla Foucault, Kyriakos Kontopoulos y Santiago Castro Gómez, si bien el Gobierno y el MAS han logrado “jubilar” o “exiliar” a los actores y fuerzas políticas decadentes del ciclo anterior, además de desmontar (derrotar) al BCR; a la vez, se ha generado, no la esperada administración de hegemonía como sinónimo de suma cero o monopolio material y simbólico del poder, sino al contrario, se ha viabilizado la reproducción de escenarios, actores y fuerzas políticas que pueden (ahora) insertarse en la disputa estratégica del poder y pugnar con posibilidad real por su acceso. Ahora se han fracturado los bloques, disloviéndose por completo el BCR y fragmentándose en líneas internas el Bloque indígena – originario – campesino – popular. Este Bloque indígena – originario – campesino – popular aun mantiene su cohesión interna aunque exista división. Sin embargo, para el mantenimiento de cohesión es que el oficialismo Gobierno intenta revivir la polarización para volcar sus contradicciones hacia el exterior del campo político del propio Gobierno y mantener la tensión interna mirando hacia los adversarios externos. Pero resulta que en el interín de fines de 2010 e inicios de 2011, ya no existen adversarios de peso o lo suficientemente sólidos para replicar la estrategia de la polarización. Este es uno de los principales motivos para la internacionalización de la agenda del proceso de cambio.

*     Cientista Política cruceña.

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