octubre 26, 2020

La Paz: ¿qué proyecto necesita este territorio rebelde?

por: Silviopaez

La Paz, históricamente siempre ha sido un territorio de resistencias, sobre todo indígenas, pero ahora enfrenta el reto de pasar de la resistencia la construcción de un proyecto acorde a los desafíos presentes en base a su pluralidad comunitaria.

 

Un recorrido por la historia y la realidad de La Paz, nos sugiere preguntarnos acerca del proyecto que exige la actual situación histórica y política.

Rebelión de Tupac Katari: la otra cara del 16 de julio

Es muy fuerte la interpelación histórica que realiza la resignificación de la importancia de la rebelión de Tupac Katari contra la corona española a la hora de evaluar el 16 de julio como aniversario del grito libertario de La Paz. Ya las cartas de Murillo 1 publicadas por el importante historiador Roberto Choque, no solamente muestran una realidad poco conocida de algunos de los caudillos del levantamiento del 16 de julio en La Paz, sino también expresa el complejo panorama político que implicaba un apoyo a la monarquía española en relación a la invasión napoleónica mezclada con cierta aspiración a una independencia propia.

Aquel grito libertario, escondía que parte esta elite también había participado en la pacificación del levantamiento de Tupac Katari 2, pacificación forzada con consistió en el sometimiento de la capacidad militar de las comunidades que previamente a la derrota componían el ejército aymara, incluso masacres civiles alejadas de este objetivo militar. A esto se suma también el hecho de que posteriormente, la guerrilla que sostendrá Lanza a lo largo de más de un decenio tendrá también un vínculo y un soporte muy importante en las comunidades.

Esta otra historia, no solamente nos muestra que este país, ciudad y departamento han sido construidos en base a la opresión y sojuzgamiento de los pueblos indígenas sino que también se ha generado una historia paralela escondida y sometida por cierta visión mestiza y colonial republicana. No era que el pueblo aymara y los pueblos indígenas de las tierras bajas del Departamento de La Paz quedaban marginados y no existían, lo que sucedió fue que su cultura y realidad siempre fue desvalorizada y velada por la historia oficial, pero sin embargo, la historia, la vida y la reproducción social se fundaban nomás en esa realidad.

Otro ejemplo que nos ofrece la historia de esto que mencionamos, es precisamente la historia de Bruno Racua en la Guerra del Acre que con su flecha promovió la victoria boliviana en Bahía.

Comunidad rural y recova urbana: la otra cara de la economía paceña

La Paz tuvo mucha importancia económica para la colonia española por la instauración de obrajes, por el impuesto indigenal y por el comercio tradicional y colonial que se realizaba en este territorio.

La vida republicana también asentó su vida económica en la explotación a las comunidades, inicialmente con el aporte del impuesto a las comunidades como principal fuente de ingresos durante la primera mitad del siglo XIX y como resorte para potenciar la reactivación minera de la plata en la segunda mitad del mismo siglo 3. Aunque la usurpación de tierras basada en las leyes de ex vinculación continuó prácticamente hasta la revolución de 1952.

Sin embargo, la economía de La Paz, también estaba marcada por la complejidad de la organización de la producción y los mecanismos de circulación y distribución de estos productos. Desde la perspectiva actual de lo que son los tambos, la feria 16 de julio y otros espacios de circulación de las mercancías, podemos ver que están marcados en cierto sentido por las propias lógicas organizativas de la reproducción de las comunidades, esta características de La Paz, no solamente tiene implicancias en el plano identitario como señala Sáenz, sino también en la configuración económica.

Este es un hecho tan efectivo pero tan cotidiano que suele olvidarse en determinados períodos en la conciencia urbana. Por ejemplo, el bloqueo del julio del 2001 fue un fuerte sacudón para la población urbana que se vio interpelada por los productores de sus alimentos que anunciaban que no solamente eran parte de un paisaje rural turístico, sino que exigían reconocimiento de su trabajo y su realidad, con su bloque mostraban que también eran el bastión y base de la economía de esta ciudad donde la población “se dio cuenta” que había quienes producían sus alimentos que estaban pasando por condiciones muy injustas.

Pluralidad y proyecto comunitario

La Paz, a pesar de toda la hospitalidad con que recibe a todos los que la visitan y viven en ella, nunca ha sido capaz de tener un proyecto propio de desarrollo. Son varios los factores que influyen y complican para esta elaboración, pero que pueden ser encarados de una manera compleja y participativa para tener un proyecto en un plazo cercano.

Una de esas limitaciones, es que la metrópoli paceña absorbe por su condición de capital, en cierto sentido, la identidad del Departamento pero no abarca la pluralidad que se presenta en los distintos niveles de la diversidad cultural y geográfica de La Paz. Al mismo tiempo, los gobiernos municipales de La Paz que se han venido sucediendo, jamás tuvieron la capacidad de pensarse como capital de un Departamento sumamente plural, pues ni siquiera llegaron a comprender esta naturaleza básica del comercio minoritario como herencia y como mecanismos de supervivencia oponiendo proyectos modernizadores con la intención de maquillar la ciudad de modernidad pero sin comprender la realidad organizativa económica y menos plantear perspectivas de desarrollo no sólo municipales, sino de la capital del Departamento.

Otro factor que obstaculizó la posibilidad de que La Paz tuviera un plan de desarrollo en los términos que nos propone la nueva Constitución, es una efectiva pluralidad de regiones que complejiza su articulación como un sólo territorio a nivel departamental, pues en general, La Paz para la región andina a lo más llega a Yungas, mientras que para el Norte, ellos están más cerca de Beni y Pando que de La Paz. Este no es un simple hecho identitario, la construcción de esta subjetividad es básica para pensar un proyecto departamental, conocernos entre los pueblos de las diversas regiones del Departamento.

Las potencialidades son muchísimas: diversidad ecológica, recursos disponibles, posición estratégica para la articulación comercial del bloque andino y el oriente, grandes extensiones de tierra cultivable, diversidad de regiones geográficas, extenso territorio, una población diversa pero muy combativa y muy trabajadora que ha sabido resistir y hacer su historia.

Ahora la tarea para este territorio rebelde es incorporar en un proyecto plural comunitario de desarrollo la realidad organizativa y económica de las distintas regiones y sus potencialidades en relación a las exigencias del contexto actual, articuladas en una perspectiva común.

1    Choque, Roberto. Situación social y económica de los revolucionarios del 16 de julio de 1809 en La Paz.

2    Crespo, Baptista, de Mesa. La ciudad de La Paz.

3          H. S. Klein. Historia de Bolivia.

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