junio 18, 2021

¿Las “Picardías” del Carnaval?

Antiguamente en la ciudad de La Paz, durante los carnavales, se entonaba de manera “picaresca”: “estos carnavales quién inventaría, el indio borracho de la ranchería…”, esto que causaba mofa y “alegraba” la fiesta de las clases medias y altas, hoy ya no lo haría del mismo modo y resultaría ofensivo para los indígenas, pues siempre han sido estigmatizados de flojos, borrachos, sin alma, etc. Los diferentes movimientos indígenas han venido luchando de manera sistemática por revertir estos imaginarios, atentatorios contra su identidad y condición humana.

De igual manera las mujeres hemos sido “víctimas” en festividades como el carnaval, de una serie de estereotipos; sin embargo, a fuerza de luchas y acciones más o menos creativas, hemos ido ganando espacios y cambiando muchos de estos estereotipos de género, por ejemplo, el ingreso a las diferentes danzas y gestiones culturales, entre otras. Sin embargo, son avances que penden de hilos muy delgados y que pueden en cualquier momento romperse y nuevamente afloran estas “viejas prácticas”, mismas que cosifican a las mujeres, las reducen por la sexualidad, las ridiculizan y las someten principalmente por su sexo.

Cuando al calor del alcohol y el descontrol, escuchamos “coros” que hacen alusión a la virilidad masculina, a visibilizar la mujer casquivana, cuando hacemos, en fin, este tipo de exacerbaciones sobre la masculinidad y “basureamos” la feminidad, estamos ante prácticas machistas y misóginas, despreciamos a las mujeres por su condición de tal y la subordinamos a la figura masculina. Esto fue lo que volvimosa escuchar nuevamente -pues no es la primera vez que se escuchan este tipo de conceptos de palacio de gobierno- en los “festejos” que se realizaban desde Palacio de Gobierno, con la aquiescencia de las máximas autoridades de este país, presidente, ministros y ministras, presidentas de la Asamblea Plurinacional de Bolivia, quiénes entusiastas se olvidaban de principios, valores que otrora enarbolaban, repitiendo una y otra vez las estrofas.

Simplemente recordar que muchas mujeres, pensaron en un cambio cierto, un cambio que también nos incluía y que pasaba de ser una mera formalidad, 50 y 50, para convertirse en un estado de inclusión, respeto y no discriminación. En tanto sigamos con estos “lapsus” y hasta que sigamos escuchando, “no sean fregadas, no es para tanto, no descontextualicen, etc.”, lamentablemente, la realidad nos indica que es muy poco lo que hemos avanzado.

Ojala, que en próximas festividades las rimas que escuchemos nos digan: “no queremos ministras por sus calzones, sino por valores y buenas razones”; “nuestros ministros bien nomás están, hasta de feminismo tiñéndose están”, esto por lo menos nos daría la ilusión de que estamos cambiando, que las mujeres no llegan por cuan más o menos “casquivanas” son, es decir, por la facilidad o no de entrar a las camas del poder y que los señores hombres, por lo menos, están empezando a comprender qué buscan las mujeres y las feministas. Que este carnaval 2012nos deje esta lección, pasemos de lo vulgar a lo picaresco y démosle aunque sea un pequeño sentido de respeto al otro/a.

*          Ciudadana Feminista de A Pie

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