octubre 15, 2021

Violencia y consulta en el TIPNIS

Un grupo muy pequeño de activistas, de los que ninguno ha nacido ni vive en el TIPNIS, se ha dado a la tarea de colocar una serie de obstáculos al desarrollo de la consulta que lleva adelante el Estado. Este grupo, integrado incluso por no indígenas, en su mayor parte extranjeros y activistas nacionales, ha recurrido incluso a diversas acciones de violencia.

Esta posición es grave y en nada ayuda a los indígenas, ya sea a los que están o no de acuerdo con ese derecho consagrado universalmente y reconocido por nuestra Constitución Política del Estado. A los primeros les significa una afrenta a su decisión voluntaria de participar activamente en la resolución de un conflicto con el gobierno. A los segundo les perjudica en su imagen ante el país y el mundo, pues los coloca como actores violentos y como bloqueadores de un derecho que ha costado mucho conquistar.

La práctica del secuestro o del uso de la violencia contra sus propios hermanos indígenas o contra los que llevan adelante la consulta, no es una buena manera de enfrentar el problema y más bien a la larga terminará generando una opinión pública favorable al gobierno.

Es evidente que hay algunos dirigentes de base y también comunidades que mantienen una legítima preocupación por la posible construcción de una carretera que unirá San Ignacio de Moxos y Villa Tunari, pero de persistir con su negativa a la consulta el resultado será la derrota, más aún si optan por la violencia alentada por estos grupos no indígenas.

El error táctico ya se vio en la marcha de este año, pues en vez de apropiarse de la consulta aprovechando una sentencia del Tribunal Constitucional, la posición de todo o nada, es decir doblarle la mano al gobierno, concluyó con una derrota que los obligó a dejar La Paz. Aquí también tuvieron responsabilidad esos grupos de activistas que los indujeron a la violencia, con lo cual se terminó de cerrar cualquier posibilidad de contar con apoyo urbano como el año pasado.

No hay duda que en el TIPNIS hay dos posiciones de los indígenas sobre la consulta. El mecanismo de resolución debe ser el diálogo entre los dirigentes de las comunidades.

Todavía es tiempo. Los dirigentes indígenas que no viven en el TIPNIS y los activistas que los respaldan deben hacer una evaluación de lo que está pasando, de la relación de fuerzas en el territorio y parque indígena, la tendencia general en el país y adoptar una posición que más bien ayude, en el marco de la consulta, a un ajuste de los errores que pudiera estar cometiendo el estado al llevar adelante, por vez primera, su obligación de materializar este derecho universal y constitucional.

Por su parte, hace bien el gobierno en no emplear la represión —que es altamente deseado por esos grupos ajenos al TPNIS— y ampliar el plazo sin fecha para seguir llevando a cabo la consulta.

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