octubre 27, 2020

Intelectuales provisionalmente revolucionarios

por: Colectivo Ithapallu

“Este Gobierno es un mientras tanto. Vienen tiempos buenos pronto” Henrique Capriles 19 de abril del 2013.
Es interesante como el capricho de ciertos intelectuales en las últimas semanas promueve la creación de un gobierno provisional revolucionario ante una supuesta “crisis del Proceso de Cambio”, a sabiendas que muchos de ellos (intelectuales) fueron participes de la Asamblea Constituyente y conocen más que nadie, lo complicado y dificultoso que implica la aplicación práctica de un nuevo tipo de Estado.

Para desentrañar los prolongados textos de estos personajes intelectuales con fines didácticos, comencemos explicando que entendemos por Proceso de Cambio. El Proceso de Cambio expone una permutación de sentido que rompe con las estructuras de poder tradicionales y con toda esa vieja manera de concebir las esferas de la realidad boliviana, apelando a la construcción identitaria en búsqueda de descolonizar nuestras estructuras mentales. En efecto, ésta solamente es una aproximación didáctica.

Asimismo, éstos hablan sobre la crisis del Proceso, que se visualizaría en un vacío político heredado por una estructura de poder derrotada, la cual debería ser reconducida por un gobierno provisional revolucionario. Es aquí donde surgen dos cuestionantes ineludibles. Primero ¿Qué entendemos por crisis y quienes deberían reconducir el proceso, en el caso que esta crisis sea efectiva? La crisis es un momento donde las condiciones de un fenómeno cualquiera se resquebrajan y se abre un espacio de restauración de algo viejo o el advenimiento de algo nuevo y su principal característica es la inestabilidad junto a la creación de incertidumbre en su devenir.

Entonces surge la pregunta: ¿Existe una crisis en el interior del Proceso de Cambio?, si en efecto existiría, ésta debiera estar resquebrajándose y/o desintegrándose en su devenir, es decir por ejemplo: que las organizaciones sociales troncales y el Bloque popular-indígena rompan el Conalcam, o por su defecto, realicen alianzas con sectores conservadores de la política nacional. Ya es común dentro de sectores de la oposición que en cualquier tipo de movilización o cualquier reclamo de algún sector social presuma la destrucción del gobierno o más aún el fin del Proceso de Cambio. Sin embargo, las contradicciones en el interior del Proceso son variadas y de diversa índole, pero éstas no dejan de ser tensiones creativas en el interior del mismo, el claro ejemplo es lo acaecido en el TIPNIS o lo ocurrido recientemente en torno a la ley de pensiones con ciertos sectores de la COB.

Al no existir una crisis del Proceso de Cambio, su supuesta reconducción por parte de un gobierno provisional de corte revolucionario es errada, más al contrario golpista. Aquí valdría responder al segundo punto. ¿Quiénes o quien reconducirían este gobierno provisional? Consideramos que aquí surge una reminiscencia intelectualoide por parte de cierto grupo de personas auto-nombradas libre-pensantes, [1] que con cierta arrogancia se dicen a sí mismos como lo únicos con capacidad de conducir este Proceso en desmedro del Bloque Popular-indígena y de su líder el Presidente Evo Morales.

Dentro del contexto

El gobierno del Presidente Evo demostró con hechos que el Proceso de Cambio se encuentra en buenas manos, sino veamos: Solamente desde el año 2006 hasta la actualidad se emitieron 320.000 títulos ejecutoriales emitidos a los pueblos indígenas, desde el mismo año 1.3 millones de personas han salido de la pobreza, la pobreza extrema se redujo del 38.8 % al 20 % desde el año 2006, y la denominada pobreza moderada se redujo del 63 % al 45 %. Entre otros datos, también, podemos nombrar que el poder adquisitivo del salario real el año 2005 era tan solo del 17 % en la actualidad es del 41 %, esto sin dejar de lado la emisión del bono Juana Azurduy, el bono Juancito Pinto que ha disminuido la deserción escolar.

Con este escenario de logros a nivel Estatal dentro del Proceso de Cambio y comparándolos a nivel internacional y regional, se puede vislumbrar una ofensiva por parte de los sectores más reaccionarios y conservadores en el interior del continente, recientemente manifestados en la creación de la Alianza del Pacifico entre los países del Perú, Chile, Colombia y México, así como las últimas intentonas de Golpe de Estado al gobierno del Presidente Maduro, con lo cual la instauración de cualquier gobierno de corte provisional no sería otra cosa que un favor tanto político como discursivo e ideológico al imperialismo estadounidense y a sus epígonos a lo largo de todo el continente Latinoamericano, en el caso boliviano seria socapar la mediocre derecha que patalea en busca del poder.

Esto es el Proceso de Cambio. ¿Se necesita reconducirlo? ¿Es necesario un gobierno provisional revolucionario?, tal vez en las cabezas de estos intelectuales y de su apetito pequeño burgués individual, pero para las personas que no pensamos así, el Proceso va viento en popa, errores si los hay, pero nunca traiciones.


1    Este epíteto de “libre-pesantes” parece más un cliché proveniente de esferas conservadoras que una construcción real sobre el accionar de determinadas personas.

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