octubre 28, 2020

Humillación transnacional a la dignidad humana

Inaceptable y dolorosa humillación a la dignidad humana, a la dignidad de un mandatario de Estado y a la dignidad de los pueblos por esa colonialidad europea que sigue haciendo gala de su poder expoliador, de despojo, de racismo, de todas las formas de discriminación y de la denigración pública mundial; e incluso con matices de vejación imperdonables ante las impávidas inacciones de organismos defensoras del derecho internacional de los derechos humanos.

Inacción de los máximos organismos defensores globales que incluso podrían calificarse como una violación flagrante a la dignidad de Evo Morales y a los pueblos de América Latina.

Por ello las declaraciones inaceptables del vocero oficial de la ONU, Ban Ki-moon, que expresó -su comprensión hacia “las preocupaciones manifestadas por el Gobierno boliviano sobre las acciones de un número de estados en torno a la nave que transportaba al mandatario” de nuestro país e instó a los países responsables de las medidas contra el avión presidencial de Evo Morales a “discutir el asunto con pleno respeto de los legítimos intereses”.

¿Discutir el hostigando de países que luchan por su soberanía y dignidad?, ¿discutir los actos de ilegalidad de países que se sienten impunes ante afrentas al derecho internacional de los derechos humanos y los convenios suscritos en materia de soberanía a lo largo de estas décadas?, ¿a qué tipo de discusión alude el Sr. Ban Ki-moon?

Antonio Remiro Brotons, catedrático de derecho internacional de la Universidad Autónoma de Madrid afirmaba a la BBC que la humillación a la que quisieron someter al presidente de Bolivia se debió a su discrepancia con Estados Unidos, poniendo en evidencia el servilismo de gobiernos que, a pesar de haber sido víctimas de actos ilegales como actos de espionaje, se han puesto al servicio de un actor ilegal y mostrando su falta de integridad.

Revelaciones hechas públicas precisamente por un joven agente del servicio de inteligencia estadounidense y que han dejado al descubierto las entrañas del espionaje y la violación de derechos fundamentales, amparados en la complicidad ilegal de las fuerzas imperiales, transnacionales y profundamente coloniales, como lo fueron en el siglo XVI.

El presidente Evo Morales, el pueblo boliviano como entonces fuimos hostigados, vejados, humillados y no se tuvo ninguna consideración con la prevalencia del derecho de inmunidad del que goza un jefe de Estado.

Por ello son inaceptables las declaraciones de Ban Kin-moon cuando afirmaba: “El secretario general está aliviado de que este desafortunado incidente no haya tenido consecuencias para la seguridad del presidente Morales y su equipo”, dijo la oficina del portavoz de la ONU en un comunicado de prensa.

Mientras que el experto español Remiro Brotons sostenía con firmeza, los gobiernos que han tomado esta medida estúpida y torpe realmente deberían haber sopesado todo esto. Cabe suponer que la relación con el país al cual están sirviendo es para ellos más importante que respetar la soberanía de otro país”.


*    Feminista y periodista queer.

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