octubre 26, 2020

El comercio bilateral crece y se fortalece entre Bolivia y Chile, más allá del diferendo limítrofe

Las relaciones bilaterales en el campo comercial entre Bolivia y Chile continúan viento en popa y no han sido afectadas pese al diferendo limítrofe, que enfrenta a ambos países en La Haya, debido a la demanda interpuesta por Bolivia. De otro lado, se evidencia en los últimos años un incremento en el movimiento de carga que se canaliza por el Puerto de Arica, proveniente de la importación como de la exportación.

Estas afirmaciones, coinciden con las declaraciones que hicieran recientemente los ejecutivos de la Terminal Puerto de Arica que visitaron La Paz el 24 de julio reciente, para participar del Seminario “Arica, plataforma logística para Bolivia”, quienes declararon en conferencia de prensa, que se encuentran “focalizados en Bolivia”, con proyecciones a mediano y largo plazo en la búsqueda de fortalecer sus lazos con sus clientes bolivianos.

Rodolfo Barbosa, gerente general de la Empresa Portuaria de Arica, agregó que Chile cuenta con políticas públicas que vienen acompañando este proceso de fortalecer las relaciones con Bolivia, en el ámbito comercial, al margen de las diferencias históricas que dividen a ambos países. Para tal efecto Chile cuenta, actualmente, con un Plan Maestro de Desarrollo para los próximos 30 años, con proyecciones ambiciosas.

En ese camino, Terminal Puerto Arica, según su gerente general, Pedro Jaramillo, viene fortaleciendo su presencia en Bolivia, y pretende consolidar su liderazgo, en el marco de una política empresarial de acercamiento directo con sus clientes bolivianos, mostrando las ventajas que ofrece, realizando millonarias inversiones para mejorar sus servicios para los empresarios que utilizan esta puerta hacia el Pacífico.

Para algunos analistas, Bolivia tiene excelentes oportunidades para desarrollar su comercio exterior, utilizando el puerto de Arica, el mismo que le brinda la posibilidad de canalizar las exportaciones e importaciones, a través del Pacífico, para llegar a mercados de Asia, Estados Unidos y Europa, sin embargo estas oportunidades no son aprovechadas, señalan.

Según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, durante la gestión 2012, las exportaciones bolivianas a Chile totalizaron 199 millones de dólares, habiendo exportado 330 productos; mientras que las importaciones realizadas por Bolivia desde Chile alcanzaron los 382 millones de dólares en valor, con 1.797 productos que ingresaron al mercado boliviano.

Lo cierto es que se trata de una relación con proporciones desiguales, que son difíciles de superar para Bolivia que no tiene la capacidad de generar un mayor volumen de sus exportaciones, en la actualidad. Hasta el momento, los beneficios de la relación comercial, que se rige por el Acuerdo de Complementación Económica N° 22, que permite la comercialización de productos en condiciones preferenciales, han beneficiado más a Chile que a Bolivia.

¿Cómo salir de esta situación que nos tiene entrampados? Es cierto que el anhelo de Bolivia de tener una salida al mar es irrenunciable, a pesar de la situación tensa en la que se encuentran ambos países por la demanda boliviana ante La Haya, en el ámbito diplomático, el ritmo y rumbo de la actividad comercial parece ir por otro camino. La racionalidad nos dice que no es posible separar la política de la economía, pero la realidad nos muestra que hay intersticios que se abren paso en este sistema capitalista.


*    andamiajes@gmail.com 
    @TaniaDelgadillo

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