noviembre 26, 2020

El Reloj del Sur y la recuperación de la identidad de los pueblos

por: Gastón Núñez 

El reloj solar, que es un reloj natural, si ustedes ponen un palo a pleno sol, el sol gira hacia la izquierda en el sur, y gira hacia la derecha en el norte; cuando yo estaba en Holanda, hice este ejercicio, colocando un palito, y gira como les dije, estamos hablando del sol natural. Y naturalmente, nuestros relojes deberían girar como nuestro reloj (a la izquierda); es que no estamos en el norte, estamos en el sur. (David Choquehuanca)

El Año nuevo andino amazónico llegó con gratas sorpresas, sumándose de ésta forma a éste período de transformaciones denominado, tiempo del Pachakuti y tiempo del Sur. En esa línea, Evo Morales en Samaipata, dio a conocer que su gobierno empezó con grandes cambios. Se trata del “Reloj del Sur”, ubicado en el frontis del Palacio Legislativo, en la Plaza Murillo de la ciudad de La Paz, que ahora gira a la izquierda, como parte de la recuperación de la identidad de los pueblos del hemisferio sur.

Desde las cero horas del 21 de junio, las agujas del reloj de la Asamblea Legislativa Plurinacional giran hacia el sur. El propio presidente recordó que a las delegaciones que llegaron al país para participar en la Cumbre del G77+China, se les entregó un reloj con esa alineación, a manera de dar una señal de cambio y de visibilizar las grandes transformaciones que se darán en el mundo.

En varias oportunidades, el Canciller aymara, David Choquehuanca, con esa forma tan particular y profunda que le caracteriza señaló: “El pueblo no quiere vivir mejor, sólo quiere vivir bien”. Esa afirmación es parte de una filosofía de vida que rompe los esquemas de lo tradicional, es una respuesta a los que siguen encasillados al discurso occidentalista y muestra una nueva forma de vivir plasmada en la práctica cotidiana del respeto, de la relación armónica y el equilibrio con todo lo que existe.

Y a propósito del Reloj del Sur, Choquehuanca explicó que, “Estamos en el sur y como estamos en tiempos de recuperar nuestra identidad, el gobierno boliviano está recuperando nuestro Sarawi, que significa “camino”, por tanto, nuestros relojes deberían girar a la izquierda, indicó. De esa manera Choquehuanca justificó que desde el lunes, el reloj de la Asamblea Legislativa, gire a la izquierda, lo que causó sorpresa en los eventuales visitantes.

Explicó que esa lógica parte de que el planeta se divide en dos hemisferios y por el tema de reflejo, en el hemisferio sur, donde se ubica Bolivia, el reloj solar gira hacia la izquierda y de forma contraria en el hemisferio norte. Además que, la implementación de un reloj en esa forma, es parte de la “tecnología del sur”, como un mensaje de que se debe recuperar la identidad de los pueblos ubicados en esa parte del planeta.

Pero esta nueva iniciativa de los que conducen la revolución boliviana provocó, como era previsible, las reacciones de personas con mentalidad achicada o moldeada al estilo de vida occidental que echaron gritos al cielo. Varios medios privados de comunicación, analista y la propia oposición, en su clásico talante de buscar banalidades y solo mirar lo que les interesa, no penetraron en el espíritu de un líder indígena que nos hizo cambiar los esquemas de nuestros paradigmas viejos y nos colocó con visión certera, que la propuesta del Vivir Bien, dice más que el “vivir mejor”. En el tema del reloj, la ignorancia, el insulto, la mofa primó antes que escuchar fundamentos claros y precisos.

El fundamento

Resumimos la explicación que realizó el Canciller aymara, en oportunidad de presentar el reloj a los periodistas: “El planeta está dividido en dos hemisferios, así como nuestro cerebro tenemos dos hemisferios. En nuestro planeta, la línea del Ecuador divide al planeta en dos hemisferios: Norte y Sur. Nosotros vivimos en el hemisferio sur, no vivimos en el hemisferio norte. Nosotros estamos en el sur; y como estamos en tiempos de recuperar nuestra identidad, el gobierno boliviano está recuperando nuestro sarawi (camino).

El reloj solar, que es un reloj natural, si ustedes ponen un palo a pleno sol, el sol gira hacia la izquierda en el sur, y gira hacia la derecha en el norte; cuando yo estaba en Holanda, hice este ejercicio, colocando un palito, y gira como les dije, estamos hablando del sol natural. Y naturalmente, nuestros relojes deberían girar como nuestro reloj (a la izquierda); es que no estamos en el norte, estamos en el sur. Es simple; no es complicado. No tenemos que complicarnos. Simplemente tenemos que tomar conciencia de que nosotros vivimos en el sur…

Es que a nosotros nos han ‘formateado’ como si estaríamos en el norte; pero estamos en el sur. El G77 es para fortalecer a los países del Sur, los caminos del sur; para trabajar la tecnología del sur. Este reloj es tecnología del sur. Esto es “made in Bolivia”, hecho por nosotros, de acuerdo a nuestro tiempo. Por eso aquí dice “tiempo del Sur”.

Poco a poco tenemos que recuperar nuestra identidad, nuestro camino, nuestro sarawi. Esto inclusive nos va a sacudir nuestro cerebro: hemisferio norte-hemisferio sur. Todavía no hay esos relojes pequeños pero en Europa ya hay para vender.

En este nuevo camino, nuestros presidentes de UNASUR han decidido volver a los caminos del sur; empezar a valorar lo que tenemos en el sur. Eso es recuperar la unidad. UNASUR es para recuperar la unión de los países del sur. Nosotros vivíamos integrados, unidos, valorábamos lo nuestro. De pronto llegan hombres extraños y nos traen valores de desintegración; nos desintegran. Y desde ese entonces trabajamos la división, no trabajamos la armonía. Además esto es para armonizarnos con nuestro tiempo. Tenemos que trabajar la unidad, la hermandad, la felicidad…

Por eso hemos planteado en nuestro programa de gobierno el Vivir Bien, para volver a ser nosotros mismos. Porque nosotros hemos dejado de ser; ya no éramos, tenemos identidad, los bolivianos tenemos raíces culturales, y una planta sin raíces se muere. Por eso defendemos la hoja de coca, porque es parte fundamental de nuestras raíces culturales. En nuestro tiempo tenemos que empezar a recuperar nuestros valores; frente a la crisis de los valores del capitalismo, frente a la crisis global del capitalismo, empezamos a recuperar nuestros valores.

Este reloj que presento ahora, tiene además un mapa con nuestro mar, nuestro Litoral, que nos tiene que recordar que nuestro mar es irrenunciable. Tenemos que recordar eso todos los días, todas las horas, todos los minutos. Esto no viene de Europa. En Europa, en el norte, tienen sus relojes que giran al otro lado (a la derecha) así como tiene que girar. En el sur gira del otro lado (a la izquierda).

Poco a poco estamos recuperando la armonía. No es de la noche a la mañana. Hemos dicho siempre, nuestros abuelos siempre han dicho, a pesar de que nos han prohibido hablar en nuestro idioma en la escuela, seguimos hablando aymara; somos guerreros del arco iris; somos larama, rebeldes con sabiduría. Eso somos: indios rebeldes con sabiduría. El Presidente Morales es un larama, es un guerrero del arco iris. Y no lo hemos dicho nosotros, las cosas no se dan casualmente. Un día vamos a recuperar y estamos empezando a dar importancia, y a sentir orgullo de lo que somos, de nuestra quinua, de nuestra kispiña y de tantos de nuestros productos naturales… Vayan a dormir tranquilos a sus casas, con el nuevo tiempo…”

Cambio de pensamiento

Para el presidente de la Cámara de Senadores, Eugenio Rojas, la visión del sur es distinta, aunque el norte trate de imponerse: “Somos del hemisferio del sur, un pensamiento distinto. Hay comportamientos y prácticas hechos en el mundo donde se impone el norte, su lógica y pensamiento a los países del sur, su lógica y visiones son distintas a la del sur”, refirió.

Manifestó que lo que se intenta iniciar es un “nuevo camino para construir un nuevo mundo” y que se trata de un cambio de pensamiento. “Hay lógica, algo de ciencia lo explica, el reloj en el norte es distinto, hacia la derecha, cuando el norte gira es contrario a la vida, a la tierra, al eje solar, por eso se hace daño a la vida, se destruye la naturaleza y el mundo, nosotros queremos pensar en el ritmo, el eje que tiene la madre tierra y esa ha sido la lógica de los pueblos del sur”, prosiguió.

Refirió que el cambio no es profundo y que simplemente se reubicó los números, que se trata de un nuevo desafío para cambiar, cambio que se discutió juntamente con la Cancillería del Estado.

Agregó que relojes en este sentido se obsequiaron en la Cumbre del G77, realizado en Santa Cruz y que se harán otros similares, más grandes o pequeños e incluso de pulsera “para que vayamos pensando reflexionando, debatiendo, yo creo que es complejo”, apuntó.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Diputados, Marcelo Elío, aclaró que la peculiar disposición de los números y las manecillas del reloj se hizo con la idea de “cambiar los polos, de modo que el sur esté al norte y el norte al sur”, “Es una simbología que intenta romper la hegemonía del norte”, añadió el legislador boliviano.

Es parte de la cultura de los pueblos

Rodolfo Machaca, miembro de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, acotó que el nuevo reloj instalado en el frontis de la Asamblea Legislativa es parte de la cultura de los pueblos y tiene que ver con la tradición de los ancestros “salida e ingreso del sol”.

“El reloj de nuestra cultura, siempre fue del lado contrario (…), y en realidad todo se orienta a la salida e ingreso del sol. Ahora el reloj de seguro va a ocasionar que mucha gente investigue un poco más nuestra cultura ancestral”, afirmó.

Recalcó que fueron los europeos quienes cambiaron la forma de orientación de las manecillas del reloj actual que muchos conocemos, del 1, 2, 3, 4, 5 al lado derecho y 7, 8, 9, 10, y 11 al lado izquierdo “por lo que ésta es una forma de descolonizar lo colonizado”.

El Vivir Bien para volver a ser nosotros mismos

El Canciller aymara, uno de los estudiosos de este nuevo paradigma y experto en cosmovisión andina, explicó en varias oportunidades los detalles de estos principios reconocidos en el artículo 8 de la Constitución Política del Estado: “Queremos volver a Vivir Bien, lo que significa que ahora empezamos a valorar nuestra historia, nuestra música, nuestra vestimenta, nuestra cultura, nuestro idioma, nuestros recursos naturales, y luego de valorar hemos decidido recuperar todo lo nuestro, volver a ser lo que fuimos”.

Vivir Bien es diferente al vivir mejor, que se le relaciona con el capitalismo. Para la nueva doctrina del Estado Plurinacional, vivir mejor se traduce en egoísmo, desinterés por los demás, individualismo y solamente pensar en el lucro. Considera que la doctrina capitalista impulsa la explotación de las personas para la captación de riqueza en pocas manos, mientras que el Vivir Bien apunta a una vida sencilla, que mantenga una producción equilibrada.

Prioridad a la naturaleza antes que al humano

Vivir Bien, nos dijo que es buscar la vivencia en comunidad, donde todos los integrantes se preocupan por todos. Se pretende buscar una vida más sencilla. Sea el camino de la armonía con la naturaleza y la vida, con el objetivo de salvar el planeta y da prioridad a la humanidad.

Es buscar el consenso entre todos, lo que implica que aunque las personas tengan diferencias, al momento de dialogar se llegue a un punto neutral en el que todos coincidan y no se provoquen conflictos. “No estamos en contra de la democracia, pero lo que haremos es profundizarla, porque en ella existe también la palabra sometimiento y someter al prójimo no es vivir bien”, aclaró el Canciller David Choquehuanca.

Es respetar al otro, saber escuchar a todo el que desee hablar, sin discriminación o algún tipo de sometimiento. No se postula la tolerancia, sino el respeto, ya que aunque cada cultura o región tiene una forma diferente de pensar, para vivir bien y en armonía es necesario respetar esas diferencias. Esta doctrina incluye a todos los seres que habitan el planeta, como los animales y las plantas.

Vivir Bien es llevar una vida de equilibrio con todos los seres dentro de una comunidad. Al igual que a la democracia, a la justicia también se la considera excluyente, según el Canciller David Choquehuanca, porque sólo toma en cuenta a las personas dentro de una comunidad y no a lo que es más importante: la vida y la armonía del hombre con la naturaleza. Es por eso que Vivir Bien aspira a tener una sociedad con equidad y sin exclusión.

Pero también Vivir Bien es valorar y recuperar la identidad. Dentro del nuevo modelo, la identidad de los pueblos es mucho más importante que la dignidad. La identidad implica disfrutar plenamente una vida basada en valores que se han resistido por más de 500 años (desde la conquista española) y que han sido legados por las familias y comunidades que vivieron en armonía con la naturaleza y el cosmos.

Uno de los objetivos principales del Vivir Bien es retomar la unidad de todos los pueblos, Choquehuanca explicó que el saber comer, beber, danzar, comunicarse y trabajar son también algunos aspectos fundamentales; es respetar las semejanzas y diferencias entre los seres que viven en el mismo planeta. Va más allá del concepto de la diversidad. “No hay unidad en la diversidad, sino es semejanza y diferencia, porque cuando se habla de diversidad sólo habla de las personas”, remarcó el Canciller.

Vivir Bien es promover que los pueblos se unan en una gran familia. Para el Canciller, esto implica que todas las regiones del país se reconstituyan en lo que ancestralmente se consideró como una gran comunidad. “Esto se tiene que extender a todos los países, es por eso que vemos buenas señales de presidentes que están en la tarea de unir a todos los pueblos y volver ser el Abya Yala que fuimos”.

Y finalmente, Vivir Bien es leer en las arrugas de los abuelos para poder retomar el camino. Choquehuanca destaca que una de las principales fuentes de aprendizaje son los ancianos de las comunidades, que guardan historias y costumbres que con el pasar de los años se van perdiendo. “Nuestros abuelos son bibliotecas andantes, así que siempre debemos aprender de ellos”, menciona. Por lo tanto los ancianos son respetados y consultados en las comunidades indígenas del país.

La construcción de la cultura de la vida será comprender y entender que lo más importante no sólo sea el ser humano ni el dinero, como postula el capitalismo, sino la Vida, porque el objetivo para este nuevo tiempo, para “la Pacha”, será salvar el planeta y la propia humanidad.

“Queremos volver a vivir bien, volver a ser lo que fuimos… lo que significa que ahora empezamos a valorar nuestra historia, nuestra cultura, nuestro idioma, nuestros recursos naturales, y luego de valorar hemos decidido recuperar todo lo nuestro, volver a ser lo que fuimos…” (David Choquehuanca)


* Gastón Núñez, es comunicador y conduce el Programa “Memorias de Nuestra América”, documental para radio y tv.

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