diciembre 3, 2020

La fracasada cruzada opositora

por: Rafael Artigas 

Curiosamente en los últimos días previos a las elecciones nacionales se evidenció un aparente silencio de la vocería pro opositora, aquella que diseñó y ejecutó la estrategia mediática con analistas, programas de exclusividad, foros, convocando a sus candidatos más cercanos con la única intención de disminuir el caudal de votos de Evo Morales.

Para todo aquel que siguió expectante y esperaba alguna novedad, estaba muy claro que más allá del resultado que mostraban las encuestas y el caótico nivel de sus candidatos, por la falta de propuestas con programas sólidos, no se hubieran dado grandes cambios, y que la población tenga los elementos suficientes para elegirlos.

Ya que ni aquellos foros de la Asociación de Periodistas de La Paz que se armaron con pompa y sonaja con candidatos a la presidencia y vicepresidencia, que de escuchar más de lo mismo, pasó a ser un espacio de desahogo y un concurso de quien tiene mejores argumentos contra el gobierno, donde el ausente fue el debate.

Ni las entrevistas de “alfombra roja” que ofrecieron más de un centenar de medios privados en el eje central, dando exclusividad a candidatos bajo el manto de “conocer” sus ofertas electorales. Ni la persistente y machacona agendade temas cuestionadores a la gestión gubernamental de la periodista-vocera, Amalia Pando, pudieron abrir el camino de sus candidatos.

Medios y analistas cruzaron la línea roja en el manejo de sus entrevistas con la obsesión de apoyar a esos candidatos que otrora, los alimentaban y sostenían económicamente, todo con el fin de cambiar la opinión pública, encausarla a aceptar y aprobar como única alternativa posible, la propuesta de candidatos de la oposición.

Como esta vez no hubo grandes debates, ni prominente guerra sucia, ni polarización con violencia, ni incertidumbre en los resultados, en síntesis, como no hubo sangre, que era lo que más buscaban como pretexto estos medios de comunicación y sus analistas, la elección podemos decir que ya está dicha y los resultados de esa intencionalidad pro opositora fracasaron.

¿Qué fue de esa oposición que llegaba con aparente discurso renovado y grandes propuestas y qué fue de los otros intentos de una oposición sólida? Todos los que creíamos que íbamos a un escenario de duras batallas de candidatos de la oposición con el partido gobernante nos frustramos, porque la verdadera batalla había sido con los medios de comunicación privados y sus analistas.

Este proceso electoral, mostró las viejas prácticas y proyectos neoliberales, los viejos reciclajes que hablan de lo mismo desde hace muchos años, de un mercado neoliberal agotado pero que todavía permite a los pervertidores de lo político entrar en escena y sin un mínimo de pudor.

Ese proceso nos lleva también a entender que es un mal ejemplo para los que utilizan los medios de comunicación privados como medios de condicionamiento y es un mal ejemplo para los que se sienten dueños –todavía- de nuestras conciencias.

Ya se acabó la generación de hombres y mujeres de combate, de plena identificación con su causa; los modelos combativos que se amoldaron al tiempo y al ritmo de la historia como queriendo empalmar y ser consecuentes con el pensamiento del Che, ya se acabaron. ¿O habrá que esperar un tiempo más?

Y finalmente, ya sabemos con cuanto ganó Evo Morales y quien fue el segundo, veremos ahora si Samuel se tirará a carajazos con su gente, si Tuto entendió que fue su última aparición, si Juanito del Granado prepara sus maletas para irse y si el Partido ecologista, Verde, entendió por fin que su presente y futuro político había sido verde.


* Rafael Artigas, es comunicador e investigador orureño

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