noviembre 25, 2020

Zombi Politikon

¿Qué es un zombi? Un muerto vivo, es la respuesta común. Pero, ¿no hay en el zombi una postura política? Para responder esto primero revisamos un breve acercamiento a lo que la ciencia llama “zombi” y una primera reflexión política, después revisamos el origen del término acompañada de una segunda reflexión política. Para finalizar volvemos a nuestra pregunta: ¿hay un zombi politikon?

Un zombi desde la biología

La revista BMC Ecology ha publicado los resultados de una investigación sobre las denominadas hormigas zombie.La investigación hace referencia a hormigas carpinteras tropicales que son afectadas por un hongo parásito que se extiende por la cabeza, afectando el sistema nervioso central. Las hormigas enfermas abandonan la pista por las que acarrean comida y protección al hormiguero y empiezan a tener un comportamiento errático.

El hongo controla el sistema nervioso de la hormiga y la hace comportarse como un zombi, pues camina de manera aleatoria, es incapaz de volver a su casa, y se refugia en la zona de sotobosque que resulta más fresca para que el hongo pueda crecer. Con el tiempo el hongo invade completamente la cabeza de la hormiga y la mata.

Para el biólogo investigador David Hugues, se trata de una hormiga zombie, porque posee un hongo que literalmentele come su cerebro y si bien está viva no tiene gobierno sobre sus actos, es decir no tiene conciencia de su comportamiento, ha abandonado a su comunidad y por ello se encuentra muerta en vida.

El zombi en consecuencia es aquel carente de conciencia de si, aquel que no sigue su propia voluntad, abandona su comunidad, tiene el cerebro devorado pero aun más, que se encuentra muerto en vida. Es el término que representa la enajenación absoluta.

¡El capitalismo se come tu cerebro!

Esta sola referencia nos permite pensar en la categoría zombi como una forma de representación política que puede caracterizar a los efectos del capitalismo en las sociedades actuales.

Masas de gentes que no tienen gobierno sobre sus actos, masas de gente que no tienen conciencia, y que mueren prorrogando únicamente aquello que los ha matado. Masa de gente sin cerebro que apalean a quien haga uso del suyo, y que utilizan distintas estrategias para comerte el cerebro.

Pero lo más duro, desde el punto de vista zombi es estar muerto en vida. Esto coincide con la comparación que Marx hace del capital, Marx decía en el capítulo 8 del libro primero de “El Capital”, que el capital es trabajo muerto que sólo se reanima, a la manera de un vampiro, al chupar trabajo vivo, y que vive tanto más cuanto más trabajo vivo chupa. Es decir, en término actuales, el capital es la tecnología más moderna y efectiva para hacer zombis.

El zombi histórico

El origen del término zombi se encuentra en las tradiciones de Haití pero íntimamente relacionado con el proceso de hacer esclavos y el comercio de ellos desde el Congo y específicamente desde Angola.

Hoy parece sorprendente que instituciones como la Corte Internacional de Justicia o la Corte Penal Internacional se encuentren en Holanda, cuando la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales fue uno de los mayores comerciantes de esclavos para el nuevo mundo, pero ese es otro tema.

Un esclavo negro era el punto de llegada de un proceso complejo, en el cual se tomaba a un ser humano, se lo privaba de su dignidad social, se lo alejaba de su cultura, se lo desnudaba o se le daban ropas viejas, se lo privaba del habla, se lo cosificaba, lo bautizaban, le asignaban un nuevo nombre, y se lo vendía. Todo esto acompañado de un ejercicio de violencia sin límites.

Un ser humano como destinatario de una violencia deshumanizante sólo podía devenir zombi. El zombi exhibe la violencia, es el soporte mismo de la violencia.

Esta transición de ser humano a esclavo es descrita como la muerte en vida tanto por las tradiciones haitianas como por las tradiciones del Congo.

Obviamente la mirada haitiana sobre el fenómeno del zombi tiene una serie de contornos religiosos como el vudú y el concepto dual del alma, que no analizaremos aquí.

Hacer zombis… comer cerebro

Debemos partir caracterizando que el zombi es algo hecho, el zombi no es natural, el zombi es un cuerpo trabajado para la muerte en vida. Hay una tecnología zombi en la esclavitud.

Este proceso complejo que lleva a un ser humano a devenir esclavo es muy similar al proceso de individuación explicado por Foucault cuando se refiere a la manera en la que el proceso de subjetivación es el modo más acabado de dominio y ejercicio de poder en las sociedades actuales.

Como señala Foucault, en Vigilar y Castigar: el cuerpo humano entra en un mecanismo de poder que lo explora, lo desarticula y lo recompone (…) no simplemente para que ellos hagan lo que se desea, sino para que operen como se quiere, con las técnicas, según la rapidez y la eficacia que se determina. La disciplina fabrica así cuerpos sometidos y ejercitados, cuerpos dóciles.

Después de Vigilar y Castigar, Foucault señalará que el capitalismo ha superado a la disciplina que enajena cuerpos y en su lugar hablará de biopolítica, allí el cuerpo y la vida son objeto de una gestión política mayor.

En un tono similar pensadores como Fanon y Aimé Cesaire consideran que este poder-violencia que ha creado al subalterno (al negro, al indígena, al otro que es visto como inferior) muestra que también será necesaria la violencia para deshacer lo que la colonización hizo con violencia. En los condenados de la Tierra Fanon presenta un breve programa-violencia para la puesta en praxis de la descolonización. Pero al igual que Foucault llama la atención sobre las transformaciones de la disciplina a una biopolítica en el capitalismo, es necesario advertir que la estrategia de descolonización hoy precisa algo más que un programa de justificación de la violencia.

Preguntas zombi

Hecho este brevísimo recorrido sobre lo zombi en investigaciones en hormigas, y lo zombi en el origen haitiano y angolano cercano a la esclavitud, y unos breves apuntes sobre la posibilidad de su lectura política ¿qué puede suponer que para comienzos del siglo XXI se encuentre tan de moda los zombis?

La actualidad zombie está en la calle, está en el televisor, en la filosofía, en la sociología, es decir está en la vida moderna cotidiana. Los zombies se mueven buscando comerte el cerebro.

Desde el premio Anagrama de Ensayo “filosofía zombi” de Jorge Fernández, hasta las categorías zombi de la sociología de Ulrich Beck (definidas como aquellas que no terminan de morir).

Desde videojugeos sencillos como “Plantas versus zombies” a más complejos como “Resident Evil” o “Yacuza” o incluso “ZombiU para Wii U” los zombies están en todas partes.

Se los escucha en las canciones de los Cranberries, en las canciones de Alaska y Dinarama, hasta en los maquillajes de Marylin Manson. Reviven en el cine a partir de “Matrix” en la que Neo (el protagonista) es el que despierta de un mundo de muertos en vida que sueñan que viven, o “Guerra mundial Z”, “Mi novio es un zombie”, o la clásica “el regreso de los muertos vivientes”. Al punto de existir un género dedicado a ellos: el famoso Cine zombie, con un festival multitudinario en Argentina.

Finalmente el éxito de la serie televisiva “The walking dead”, así como el éxito arrollador de la serie “Juego de Tronos” en la que los zombis llamados “caminates de hielo” serán los protagonistas en las siguientes temporadas. También están los especiales de “Los Simpson” y de “South Park”, es decir toda una cultura zombie que otorga actualidad a las siguientes preguntas:

• ¿Por qué en este ciclo de capitalismo está tan de moda el zombi?

• ¿No será qué nos quieren volver zombies a todos?

• ¿Qué se está revelando detrás de la moda zombi?

• ¿Qué puede significar lo zombi en política?

• ¿No será el zombi el comportamiento típico de la gran mayoría de seres humanos ante la enajenación total en el capitalismo?

• ¿No es parte de la tecnología zombi las multitudes frente al televisor?

• ¿Hay una democracia zombi?

• ¿Por qué los zombis comen cerebros?

Y así como pensaba Cesaire y Fanon ¿qué tipo de violencia es la necesaria para despertar a los zombis de su aletargamiento? ¿Será posible despertarlos?

Pero también… ¿No es una manera de estar muerto en vida repetir dogmáticamente a Marx, Trotsky, Gramsci e incluso Negri o Harvey y luego… bien gracias yo no participo en política. Me quedo en mi casita, con mi Apple, mi internet, mi blog, mis libros y sigo con las formas enajenantes del capitalismo? O preguntado de otra forma ¿muera Mcdonald mientras me como mi Big Mac?

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