diciembre 4, 2020

Obama contra Bolívar

Según el evangelio imperialista, los países que no se someten deben ser presas del apocalipsis. Eso más o menos es lo que ha dicho Obama, actual administrador de los intereses del imperio, que tiene otros dueños.

El país destinado al infierno es Venezuela, el país donde nació Simón Bolívar, a quién debemos los latinoamericanos nuestra primera independencia del imperialismo europeo.

La declaración de Obama es una afrenta a todos los países que luchamos por nuestra definitiva independencia, a todos los países que no queremos ser dependientes del modo de vida capitalista.

Si Obama está buscando un escenario de un nuevo Vietnam, en buena hora pues se verá hasta dónde la angurria de los poderes coloniales puede llegar. Ya sabemos cómo interviene en los lugares donde no aceptan sus órdenes: el viejo garrote de Roosevelt ha sido desempolvado y se apresta a ser usado contra un mandatario democráticamente elegido.

Durante la larga noche neoliberal, los cipayos locales se esmeraron en terminar con los movimientos sociales revolucionarios, algunas izquierdas del continente se domesticaron y aún hoy son los aliados incondicionales del imperio, aunque aparezcan con el discurso más radical que el mismo Trostky envidiaría.

Actualmente son los movimientos sociales los actores principales de la resistencia al imperialismo y, entre ellos, destaca el movimiento de los pueblos originarios. Desde México a la Tierra del Fuego, los pueblos originarios se encuentran en resistencia activa, algunas veces contra sus propios Estados y otras en conjunto, en complementariedad de los pueblos de Abya Yala contra el imperio.

El imperialismo está preocupado, pues sus métodos, que siempre están basados en la corrupción, el chantaje y la inclusión de quintacolumnistas en los sindicatos y organizaciones sociales, hoy tienen dura resistencia en el espíritu comunitario de los pueblos originarios.

Por supuesto que existen excepciones, en el caso de Bolivia tenemos algunos originarios que en su ambición de poder personal se han vendido a los patrones neoliberales; es parte de la mentalidad colonial.

Nuestra América debe estar preparada para cualquier tipo de intervención, como decía Nguyen Giap, será una lucha larga, que ya comenzó con Túpac Amaru y los Katari, es pues el Pachakuti que a nivel continental demostrará que la unidad soñada por Bolívar es posible y su visionaría postura del imperialismo de Estados Unidos es hoy una realidad indiscutible.

Ya lo dijo el Che, nos obligan a la batalla y no queda nada más que enfrentarla con la entereza de todos nuestros héroes y heroínas de esta América amada.


* Camilo Katari, es escritor e historiador potosino.

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