diciembre 5, 2020

¿Qué es el pluralismo jurídico?

Conforme a lo dispuesto en la Constitución Política del Estado, Bolivia se funda en la pluralidad y los pluralismos, entre los cuales se encuentra el pluralismo jurídico.

En este breve texto ensayaremos una explicación a lo que se entiende por pluralismo jurídico y sus connotaciones.

Partamos señalando que el pluralismo jurídico no concibe los distintos ordenamientos jurídicos como entidades separadas que pueden llegar tocarse en algunos puntos de influencia, buscando mantener su identidad propia. Por el contrario, sostiene que existen relaciones de intersección, mezcla e interrelación entre los distintos sistemas jurídicos presentes en un espacio social determinado; los derechos se mezclarían unos con otros, existirían préstamos y transposiciones entre sus elementos simbólicos y materiales; la comunicación y la constitución mutua de los distintos ordenamientos jurídicos serían sus principales elementos. Los derechos no presentarían fronteras siempre franqueables. No serían unidades cerradas, independientes y aisladas, sino que sus límites serían porosos, nunca plenamente abiertos, pero tampoco totalmente cerrados. Su paradigma ya no es la costumbre o el derecho consuetudinario; su principal manifestación es el estándar. [1]

Para comprender la dimensión de lo que pone en juego este tipo de pluralismo analicemos a continuación algunas aclaraciones e implicancias del mismo.

• Primero, no se debe concebir los ordenamientos jurídicos como entidades separadas ni independientes. Esto supone que entre los ordenamientos jurídicos se genera una compleja interrelación, no existiría independencia de uno sobre otro, sino un criterio de interlegalidad, de mutuo enriquecimiento, de interdependencia. Esta es una característica de la incompletitud del Derecho.

• Segundo, existen relaciones de intersección, mezcla e interrelación entre los distintos sistemas jurídicos, ninguno se mantendría ‘puro’ sino se transformarían de manera conjunta.

• Tercero, sus elementos principales serían la comunicación y la constitución mutua de los distintos ordenamientos jurídicos, esto supone trabajar en estos elementos principales, que en materia jurídica serían los principios jurídicos, y que a la vez deban plasmarse en normativa performativa que de nacimiento a esta interlegalidad.

• Cuarto, Órdenes Jurídicos sin fronteras, es decir, sin la explicitación de un deslinde, sino en constante interrelación y en constante construcción de interlegalidad.

• Quinto, Órdenes jurídicos porosos, con una complejidad de no estar ni totalmente abiertos ni totalmente cerrados.

• Sexto, Su paradigma ya no es la costumbre o el derecho consuetudinario; su principal manifestación es el estándar,esto significa que no se hablaría ya de muchos Derechos, o muchos órdenes jurídicos, sino de un solo Derecho poroso y a la vez dúctil, y en consecuencia de un solo orden jurídico plural, abierto y en constante construcción, en consonancia con lo señalado en los artículos 1, 9, 30, 98, 179 del texto de la Constitución.

Una de las primeras consecuencias de tomar como eje paradigmático un Pluralismo Jurídico y un Derecho poroso, supone ingresar a repensar un Derecho posnacional, en el que el reconocimiento de la existencia de comunidades interculturales, afrobolivianas, pueblos y naciones indígena originario campesinos, debe llevarnos a reflexionar en lo que se encuentra en juego después del fin del paradigma Estado–nación; o sea, emprender una reflexión post nacional que supone dejar sin efecto la concepción de que el Estado sea la única fuente de Derecho, y encontrar en el Estado una síntesis de las correlaciones de fuerzas vivas de una compleja sociedad plural que reconstruye el Estado. En este sentido el Estado existe en sí como pacto y principio del Derecho en devenir, y no como monopolio de la violencia jurídica monolítica, ni del establecimiento de la verdad del Derecho, elemento que juega de manera fundamental a momento de conceptualizar el lenguaje de los derechos, deberes y garantías.

Una segunda consecuencia del Pluralismo Jurídico Post colonial y Post nacional, pasa por comprender que las divisiones de Derecho Público y Derecho Privado quedarían en algunos momentos constitutivos (momentos de constitución de interfase e interlegalidad), necesariamente en suspenso. Entendamos que el Derecho Público ha sido comprendido como el conjunto de normas que subordinan la voluntad individual, y el Derecho Privado como el conjunto de normas que coordinan las voluntades individuales, en ambos casos el Derecho tiene como garantía de performatividad (de subordinar o coordinar) la fuerza y el monopolio de violencia legal en el Estado. En este caso de construcción colectiva del Derecho, al momento de dejar en suspenso la concepción monolítica del Estado, es necesario suspender la división clásica del Derecho en materias, y en consecuencia generar la imposibilidad de pensar, dentro de un Pluralismo Jurídico, en una supresión de materias, pues el sólo hecho de pensar en materias supone una definición de las mismas por parte del Estado, o por la pre configuración de un poder (que puede expresarse en el saber jurídico), por ello afirmamos que el Pluralismo Jurídico y la cualidad porosa del Derecho es a la vez post nacional, y post academicista, que supone en su construcción la interrelación y transcrítica de los saberes, entendiendo la noción de transcrítica como el proceso de conocimiento entre matrices culturales y civilizatorias y la utilización de ese conocimiento para autocriticarse y reformar la organización y la vida política, jurídica, económica y social de las referidas matrices culturales y civilizatorias.

Una tercera consecuencia del Pluralismo Jurídico y la cualidad porosa del Derecho supone comprender una nueva concepción del Derecho y en consecuencia de sus instrumentos con los que interactúa, no puede pensarse más en que los derechos humanos, la Constitución, las leyes y otros órdenes jurídicos son los que jerárquicamente conciben al Pluralismo Jurídico, sino debe pensarse en ellos como parte de la Construcción de una Política Constitucional, debe verse en ellos el carácter de ductilidad y transitoriedad a nueva forma de Derecho en devenir. En consecuencia, el Pluralismo Jurídico supone la posibilidad de intersección, mezcla e interrelación de los órdenes jurídicos que darán nacimiento a una nueva forma de comprender el Derecho y los derechos, por y en la dinámica de la sociedad plural y compleja. Esto significa dejar en suspenso la jerarquía normativa que se traduce en la pirámide jurídica.

Entonces, estas tres consecuencias nos llevan a plantear, primero, una transitoriedad del sistema jurídico boliviano, de sus instrumentos (Constitución, Leyes), sus instituciones, su base económica y su modo de producción de la realidad, afectado y enriquecido por esta síntesis de fuerzas, saberes y praxis política, que supone una refinada comprensión epistemológica del Derecho. Y a la vez, la posibilidad de que la Justicia, y el Derecho en si puedan salir de la esfera monolítica estatal, no sólo abandonándola, sino que reconstruyendo el Estado, repensando el Estado.


* Abogado constitucionalista

1 Ariza, Libardo y Daniel Bonilla (2007), “El pluralismo jurídico: Contribuciones, debilidades y retos de un concepto polémico”, pp. 53-54, en: Griffiths John, Sally Engle Merry y Brian Tamanaha, El debate sobre el Pluralismo Jurídico, Universidad de Los Andes, Siglo del Hombre Editores, Bogotá.

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