noviembre 25, 2020

ASOFAMD: 34 años en búsqueda de la verdad

por: ASOFAMD 

En América Latina la historia de las organizaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos se encuentra estrechamente relacionada a las luchas de los pueblos por conseguir un mundo justo, equitativo, igualitario y libre.

“…es inaceptable pretender justificar el terrorismo de Estado como una suerte de juego de violencias contrapuestas… La dictadura se propuso imponer un sistema económico de tipo neoiliberal …disciplinar a la sociedad ahogando en sangre toda disidencia.”

Prólogo de “Nunca Más” (30 aniversario).


La Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Mártires por la Liberación Nacional, ASOFAMD, de manera similar a las asociaciones de familiares del continente integra a los familiares cuyos esposos, hijos, padres, hermanos, fueron detenidos por razones políticas y luego desaparecidos hasta el día de hoy. En ASOFAMD se integran también los familiares de víctimas de masacres, ejecuciones sumarias y genocidio cometidas durante los 18 años de dictadura militar en Bolivia.

En América Latina la historia de las organizaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos se encuentran estrechamente relacionadas a las luchas de los pueblos por conseguir un mundo justo, equitativo, igualitario y libre.

Seguridad Nacional y desaparición forzada

La historia de América Latina en el siglo XIX y XX está unida a varios procesos de violencia en contra de campesinos, indígenas e intelectuales. Empero es en la década de los 70’ y los 80’ cuando la práctica de la desaparición forzada produce la mayor cantidad de víctimas en el marco de las dictaduras militares que se instauraron en el Cono Sur bajo la Doctrina de la Seguridad Nacional: Argentina (1976), Brasil (1964), Bolivia (1971-1980), Chile (1973), Uruguay (1976) y Paraguay (1954).

El objetivo fue lograr el control militar “para erradicar los vicios que afectan al país […] combatiendo sin tregua la delincuencia subversiva abierta y encubierta”, para esto se usó una metodología sistemática de violaciones como las desapariciones forzadas, la persecución, genocidio, tortura, la prisión sin órdenes judiciales, las ejecuciones y el control de los medios de comunicación, todas estas acciones caracterizaron la denominada Guerra Sucia o Terrorismo de Estado. Mediante el terror y el olvido se propusieron escarmentar a los pueblos, a todo tipo de oposición o reclamo.

Acorde con la Doctrina de la Seguridad Nacional y el Terrorismo de Estado el año 1975 se organiza el Plan Cóndor, que a decir del Gral. Manuel Contreras, Ministro del Interior chileno, en una carta al Gral. paraguayo Guanes Serrano, el año 1974, declara: “El Operativo Cóndor: es el nombre clave para la recolección, intercambio y almacenamiento de información secreta relacionadas con las actividades izquierdistas, comunistas y marxistas que se estableció entre los servicios de inteligencia de América del Sur, con el fin de eliminar las actividades terroristas marxistas en la región. Tiene previstas operaciones conjuntas contra objetivos terroristas en los países miembros. Una tercera etapa y más secreta implica la formación de grupos especiales de los países miembros que deben viajar a cualquier parte del mundo no miembros, para llevar a cabo castigos, incluido el asesinato, contra terroristas o simpatizantes de organizaciones terroristas de los países miembros del Plan Cóndor. Por ejemplo, acciones en países europeos u otros. Los grupos especiales serán provistos de documentación falsa de los países miembros del Operativo Cóndor.”

Frente a este terror cotidiano, de miles de detenidos y desaparecidos, los familiares de los detenidos fueron agrupándose enfrentado todo tipo de riesgos, tal es la valiente actitud de las Madres de Plaza de Mayo.

La historia de ASOFAMD es la historia del pueblo boliviano

Para buscar el origen de ASOFAMD, necesariamente debemos referirnos a los acontecimientos históricos bolivianos, particularmente a las décadas del 60’, 70’ y 80’, porque en esos años se estableció en nuestro continente la Doctrina de la Seguridad Nacional y la estrategia de la Guerra Sucia contra el “peligro rojo”, el “castro comunismo” y otros epítetos articulados por la CIA.

La historia boliviana está marcada por varias masacres a los indígenas (Kuruyuqui, 1892), campesinos y mineros que no han sido investigadas ni sus responsables sancionados, pero es a mediados del siglo XX que tienen su influencia en una generación de jóvenes la Revolución Cubana, los procesos de liberación y descolonización en África, la Guerra en Vietnam, la resistencia de los sindicatos y de los jóvenes universitarios, a los que se suma la Iglesia Tercer Mundista, los movimientos guerrilleros en varios países de la América Latina, las luchas de partidos de izquierda y otras organizaciones sociales contra las dictaduras.

Desde la década de los setenta, las madres y las esposas de detenidos, torturados y desaparecidos en Bolivia iniciaron un proceso de coordinación que se concretizó en la organización de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Mártires por la Liberación Nacional, ASOFAMD, que posteriormente se constituye en una asociación de familiares sin fines de lucro y legalmente reconocida en 1983.

Se organiza de manera incipiente el año 1970, reclamando los restos de los compañeros asesinados en la Guerrilla de Teoponte, y el juicio a los militares culpables. El golpe del Coronel Hugo Banzer ahogó este movimiento que logra organizarse de manera definitiva a partir del año 1978, con el retorno de la democracia. Esto explica el nombre de ASOFAMD, porque más allá de la búsqueda de los familiares de Desaparecidos, su causa es la misma que la de los Mártires por la Liberación Nacional.

En octubre de 1979 se envió un documento de denuncia a la Asamblea de la OEA, reunida en La Paz, para solicitar la investigación de los más de 20.000 desaparecidos en los países del Cono Sur y la libertad de los miles de presos. Al día siguiente, 1 de noviembre, se producía el golpe de Estado por el Gral. Natusch Busch, el llamado Golpe de Todos Santos.

Comisión Nacional de Investigación de Desaparecidos

Recuperada la democracia, en octubre de 1982, una de las primeras demandas al Gobierno de la UDP fue la investigación de las violaciones a los derechos humanos durante las dictaduras en Bolivia. A escasos 18 días de asunción del Dr. Hernán Siles Zuazo a la presidencia, mediante Decreto Supremo 19.241, se conforma la Comisión Nacional de Investigación de Ciudadanos Desaparecidos Forzados. El objetivo fue investigar, analizar y determinar la situación de los detenidos desaparecidos en el territorio nacional. La Comisión estuvo dirigida por un representante del Poder Ejecutivo y otro del Poder Legislativo, posteriormente se incluyó a la Asociación a la Comisión Investigadora.

Esta Comisión estableció que durante los gobiernos dictatoriales se produjeron desapariciones forzadas, llegando a un número aproximado de 150 desparecidos forzados en territorio boliviano entre 1964 y 1982, y que alrededor de 50 bolivianos fueron desaparecidos en la Argentina y Chile entre 1973 y 1980. Los responsables de las desapariciones forzadas fueron agentes del Estado y en cumplimiento de órdenes de altas autoridades, incluidos los presidentes de los gobiernos dictatoriales.

Se encontraron los restos de 14 personas en fosas comunes de desaparecidos el año 1972, durante la dictadura de Banzer, y los de René Sánchez Chalco, desparecido durante la dictadura de García Meza.

Se estableció que el gobierno de Banzer fue efectivamente parte del Plan Cóndor y coordinó con las dictaduras de Chile, Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay. El acortamiento de la gestión del Dr. Siles Zuazo provocó la interrupción de las actividades de la Comisión.

Juicio a Luis García Meza, Luis Arce Gómez y otros

Los juicios a García Meza, Arce Gómez y otros, fueron promovidos por ASOFAMD, junto a la APDHB, COB, Universidad Boliviana y el Comité Impulsor del Juicio Contra Luis García Meza, Luis Arce Gómez y otros.

Durante los ocho años que duró el juicio (1985-1993), ASOFAMD, a través de los familiares de los detenidos desaparecidos y los asesinados en la calle Harrington, acompañaron y fueron parte sustantiva para la histórica sentencia lograda, meritoria en tanto que era la primera vez que en América Latina los dos principales responsables de una dictadura fueron sentenciados a 30 años de prisión y sin derecho a indulto. A su vez, el año 1995, ASOFAMD juega un papel fundamental para la captura en Río de Janeiro, y posterior extradición a Bolivia, del ex dictador prófugo Luis García Meza.

Asimismo, la organización colabora con:


a.    Subcomisión de Investigación de Desapariciones Forzadas: Estos documentos sirvieron a la Subcomisión para la investigación de las desapariciones forzadas, dependiente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados del año 1993, lastimosamente sin resultados.

b.    Comisión Especial para la búsqueda de los restos del Comandante Che Guevara y guerrilleros de Ñancahuazú: Acompañó las investigaciones especiales por expertos cubanos entre 1995 y el año 2000. Durante esta etapa se recuperaron los restos de 30 guerrilleros incluyendo los restos del Comandante Ernesto Che Guevara. Falta encontrar a 5 miembros de la guerrilla.

c.    Comisión Especial para la búsqueda de los restos de Marcelo Quiroga Santa Cruz y Carlos Flores: Inició sus funciones el año 1997, durante el gobierno de Sánchez de Lozada, tiempo en que pasó a la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados. El año 1999 fue enviado al Ministerio Público sin haber logrado resultados.

d.    Consejo Interinstitucional para el esclarecimiento de las desapariciones forzadas (CIEDEF): Constituida el 2003, inicialmente presidida por el Vicepresidente. Posteriormente, el año 2007 pasó al Ministerio de Justicia. No logró avances significativos debido a su constitución y falta de voluntad política, por lo que ASOFAMD denunció esta situación en dos audiencias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

e.    Casos presentados a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: Después de haber agotado los mecanismos jurídicos, y ante la ausencia de respuesta del Estado, algunos familiares presentaron su demanda a la CIDH. Hasta la fecha, el Estado ha sido sancionado en tres oportunidades por la falta de acciones investigativas en las desapariciones de: José Carlos Trujillo (hijo de la compañera Gladys Solón Romero) y de Rainer Ibsen, durante la dictadura del Gral. Hugo Banzer, y de Renato Ticona, durante la dictadura de Luis García Meza.

ASOFAMD Y FEDEFAM: una lucha internacional contra la desaparición forzada

ASOFAMD es fundador e integrante de la Federación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, FEDEFAM. En sus 34 años de vida, junto a FEDEFAM, ha desarrollado una intensa actividad internacional de apoyo fraterno a las asociaciones que componen a esta última, colaborando e impulsando todo proceso que busque la verdad y la justicia. Bajo el lema: “No hay dolor inútil”, es convocado el primer congreso en Costa Rica el año 1981.

La lucha de las organizaciones congregadas en FEDEFAM coadyuvó para que la Organización de las Naciones Unidas emita la Declaración de Protección a Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas en diciembre de 1992.

Dos años más tarde, la OEA emitió la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada.

Tras dos décadas de trabajo tesonero, FEDEFAM junto a otras organizaciones de familiares de Asia y Medio Oriente, logró, el año 2007, que la Organización de las Naciones Unidas tipifique a la Desaparición Forzada como Delito de Lesa Humanidad, por tanto imprescriptible, siendo testigo de la aprobación de la Convención Internacional de Protección a Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas.

Paralelamente, ASOFAMD logró que la figura de la Desaparición Forzada se incorpore en el Código Penal, quedando establecido, luego, en la Constitución Política del Estado Plurinacional: “el derecho a no ser desaparecido”.

Nada ni nadie está olvidado: La Comisión de la Verdad en Bolivia


ASOFAMD está trabajando de manera intensa en lograr la promulgación de una ley que permita crear una Comisión de la Verdad que faculte la organización y conformación de un grupo de trabajo que investigue y haga justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el país.

La Comisión de la Verdad ha de ser una entidad independiente, con autonomía funcional, financiera, descentralizada y administrativa, llamada esclarecer las graves violaciones de derechos humanos y hechos de violencia política acontecidos en Bolivia desde el 4 de noviembre de 1964 hasta el 10 de octubre de 1982.

A 50 años del primer caso de desaparición forzada documentado, los familiares y la sociedad boliviana nos merecemos conocer la verdad, recuperar la memoria histórica, investigar e identificar a los autores directos, juzgarlos y poder decir: “Nunca Más”.




García Meza y el Plan Cóndor


La justicia italiana inició el 12 de febrero la primera audiencia en Europa del proceso contra la Operación Cóndor, el dispositivo para coordinar la represión de las dictaduras del Cono Sur, donde también será juzgado el dictador Luis García Meza Tejada y Luis Gómez Arce, jefe del Segundo Departamento de Inteligencia del Estado Mayor, con otros 32 ex-militares y civiles de Bolivia, Chile, Perú y Uruguay.

El aula de procesos de la cárcel romana de Rebbibia es el escenario donde se lleva a cabo el juicio contra este plan de aniquilación de personas inventado y coordinado internacionalmente por las dictaduras militares latinoamericanas entre los años ’70 y ‘80. Allí, el ex presidente de facto quien, a sus 86 años, se encuentra detenido en un hospital militar de La Paz, es acusado por la muerte de personas de origen italiano que residían en Bolivia en aquella época totalitaria.

Poco a poco se va instalando la necesidad de investigar la verdad de lo sucedido, y castigar los crímenes. De esta manera un tribunal europeo marca precedente y se convierte en un lugar de memoria y justicia, en la medida en que cada víctima recupera el espacio perdido por la impunidad y ayuda a reparar las injusticias que, aún hoy, siguen pesando sobre Latinoamérica.

Luis García Meza fue un eslabón de las dictaduras en América Latina que, no tenían solo objetivos políticos y económicos, sino que aspiraban a una nueva legalidad que sólo podía ser aprobada por ellos. Lideró el golpe de Estado del 17 de julio de 1980. Durante su “gobierno”, cientos de personas fueron asesinadas en cárceles clandestinas que el régimen del terror tenía en todo el país. El 21 de abril de 1993 fue sentenciado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación boliviana a 30 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad.

Las investigaciones sobre la temida estrategia aplicada por los regímenes militares del Cono Sur fueron iniciadas hace más de quince años a raíz de las denuncias presentadas por los familiares de italianos asesinados y/o desaparecidos. También contaron con el apoyo de numerosas partes civiles como la Asociación de Familiares de Detenidos de Bolivia (ASOFAMD), la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Chile (AFDD) y el Partido Comunista del país andino. Por ello, los veredictos condenatorios que se obtengan de este juicio serán un capítulo más para engrosar el lema de Memoria, Verdad y Justicia, por el cual tanto han luchado.


*    SOFAMD, es la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Mártires por la Liberación Nacional.

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