noviembre 27, 2020

Sombrías Profecías: ¿La Venganza de los “Pajpakus”?

Revisado las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), en la gestión pasada hubo un superávit en la balanza comercial de Bolivia (es decir que el valor de las exportaciones fue mayor al de las importaciones) de 2.321, 4 millones de Dólares Americanos y en el año 2013 el superávit fue de 2.854,6 millones de Dólares.

Sin embargo, han surgido algunas voces alarmistas que dicen que ya llegó la crisis económica al país y el fin del ciclo de la bonanza económica solamente porque de enero a febrero de este año, el superávit comercial fue de solo 19,3 millones de Dólares comparado con los 390,7 millones del mismo periodo del 2014. Cabe aclarar que lo que determina en última instancia si una economía se contrae es la caída del Producto Interno Bruto (PIB), y aun los datos del PIB para el primer trimestre del 2015 no están disponibles. Por otro lado, comparar solo dos meses no es muy relevante, toda vez que aún faltan diez meses más de actividad económica y variables como la inversión pública jugarán un papel fundamental para garantizar el crecimiento económico.

Según los datos del INE, al primer bimestre de esta gestión, hemos exportado un valor de 1.506 millones de Dólares e importado 1.486, 7 millones de Dólares, de ahí la diferencia de 19,3 millones. Desglosando las cifras podemos notar que del total importado, el 54,9% pertenecen a la categoría económica de suministros industriales y bienes de capital, lo que significa que más de la mitad de lo que Bolivia importó entre enero y febrero de este año, está siendo destinado para actividades económicas productivas.

Al finalizar el primer bimestre de la presente gestión el Banco Central de Bolivia reportó una acumulación de Reservas Internacionales Netas de 15.000 millones de Dólares (un 44% del PIB), lo que muestra el favorable desempeño de las exportaciones.

No nos olvidemos que para el 2015 se espera que la economía crezca a un 5%, lo cual implica que la demanda interna tendrá una implicancia trascendental ante una ralentización de la demanda externa, esto significa que la inversión pública pero también el consumo privado son claves y hablar de una crisis económica tan solo con datos del saldo comercial a febrero es muy prematuro y engañoso. No es la primera vez que se escuchan sombrías profecías para la economía boliviana y la venganza de los “pajpakus” consiste en que ellos gritan a los cuatro vientos que se avecina la crisis económica, con la esperanza de que esta al fin se produzca.


*    Economista

Be the first to comment

Deja un comentario