noviembre 27, 2020

Las cifras lo confirman: ¡Somos +!

por: Raúl García

Se puede afirmar que el horizonte de época está configurado, desde el tiempo indígena, por el EVISMO: una forma de ser, estar y pensarse en el mundo.

Las cifras

Las recientes elecciones sub-nacionales constaron de dos componentes territoriales: las elecciones municipales y de gobernaciones. La lectura de sus resultados debe pasar por ver en detalle el comportamiento del electorado en un formato/local que no hace a la comprensión y horizonte de país que implican las elecciones nacionales.

En el ámbito municipal, el MAS obtuvo 282.532 votos adicionales a los 1.565.271 obtenidos el 2010, es decir, logra 1.847.803; el incremento significa un aumento de las preferencias en un orden del 18,05%, cifra que se eleva en tanto votos válidos alcanzando el rango del 19,85%. Asimismo, la participación porcentual en 2010 fue del 39,42%, mientras que ahora se redujo en un 0.59%, un poco más de 1/2 punto porcentual, al obtenerse 38,83%; en cuanto a gobiernos municipales, el 2010 se obtuvo 228, ahora se logró 227, uno menos.

Para completar el escenario, es importante apreciar los adversarios en la contienda democrática:

• El esquema no masista más importante es una oposición de derecha criolla, los DEMÓCRATAS, con presencia en tres departamentos: Santa Cruz, Cochabamba y Oruro. Esta fuerza obtuvo 429.634 votos, cifra que no le permite llegar a los dos dígitos porcentuales, debiendo conformarse con el 9,03%; obtuvo 24 gobiernos municipales siendo el más importante el de Cochabamba que representa el 48,08% del total de su voto.

• La segunda fuerza no masista es SOL. BO, sólo presente en el departamento de La Paz, que logró 369.186 votos y 4 gobiernos municipales, representa el 7,76% del voto válido; centro derecha fuertemente local cuyo voto en la ciudad de La Paz representa casi el 80% de su caudal.

• La tercera fuerza no masista es Unidad Nacional, UN, presente en tres departamentos: La Paz, Potosí y Santa Cruz. Obtuvo 362.488 votos, de los cuales el 73% lo compone la ciudad de El Alto. Derecha neoliberal subordinada a esquemas globales del capital.

• La cuarta fuerza la configura Santa Cruz Para Todos, SPT, con 316.832 votos, que representan el 6,66%, obteniendo un gobierno municipal, el más grande del país. Una centro derecha fuertemente local ligada a construcción identitaria.

• Por último, se tiene un grupo de tres esquemas políticos que se encuentran entre un 2,1 y un 3,7% del voto; éstos son: UCS, MNR y FPV. Lograron 172.723, 151.808 y 101.019 votos, respectivamente; en el mismo orden, lograron 0, 11 y 7 gobiernos municipales. Tras ellos existen varias decenas de esquemas políticos muy locales que no alcanzan los 100.000 votos y por tanto menos del 2%.

Para tener una mirada más pertinente, es importante aproximarse a una lectura departamental del voto en cuanto dato.

• Chuquisaca. El número de votos del MAS se incrementa en 32.231, es decir, de 93.026 a 125.257, lo que se traduce en más de 1/3. El 90% de este incremento es en la ciudad de Sucre. En 2010 el porcentaje departamental fue 43,05%, ahora en 2015 corresponde al 51,51%, es decir, se crece en 7,57%. En cuanto a gobiernos municipales, se pasa de 23 municipios a 29 municipios; sólo dos municipios no serán dirigidos por el MAS: el de Monteagudo y el de Macharetí; en el primero se pasó de 3.241 a 4.004 votos y en el segundo de 1.328 a 1.039.

• La Paz. El número de votos se incrementó en 59.906; de 454.934 a 514.840, que representan un crecimiento de 13,2%, del cual el 80% se dio en la ciudad de La Paz y 18% en El Alto. En 2010, el MAS logró el 38,47% del voto municipal en el departamento, ahora obtuvo 36,71%, es decir, una reducción de 1,75%; su control de los gobiernos municipales se redujo de 58 a 49, lo que implica dejar de gobernar 9 municipios.

Sin embargo, continúa el MAS como la primera fuerza departamental muy lejos de cualquier otra. El MSM que en 2010 tuvo 7 municipios, ahora sólo logró 4; UN que no logró ningún municipio en 2010, ahora gobierna 2, siendo de máxima importancia su triunfo en El Alto; el MPS presenta un fuerte crecimiento en los municipios rurales donde pasa de 6 municipios a 15 y 86.651 votos; de igual modo, ASP, de 2 municipios ahora logra 7 y 45.762 votos; y el FPV, pasa de 2 a 3. En doce municipios el MAS reduce el caudal electoral más de 30%, perdiendo su calidad de gobernante.

• Cochabamba. El número de votos se incrementa en 83.947, al pasar de 368.411 a 452.358, lo que implica un crecimiento de 23%, de los cuales sólo el 12% (9.843) corresponde al municipio de Cochabamba y el 30% a Sacaba. El porcentaje departamental pasó de 50,2% a 51,01%, un incremento de 0,8%; en cuanto a gobiernos municipales, de 40 ahora se alcanzan 42; sólo se tiene una pérdida considerable de votos en Tapacarí. Los Demócratas logran un total de 254.621 votos (28,76%), de los cuales el 80% corresponden al municipio de Cochabamba; UNICO logra 70.726 votos (7,97%).

• Oruro. Es el único departamento donde se tiene menos votos el 2015 que el 2010, pasando de 84.162 a 72.869; una reducción de 11.293 votos, de los cuales el 97% fue en la ciudad de Oruro. Se pierde el control de 4 municipios, de 31 a 27; en el nivel departamental los datos arrojan una reducción de 12,22%, ya que de 43,38% en 2010 se logra un 31,16% en 2015. En cuatro municipios se evidencia una reducción fuerte del voto, aunque cabe precisar que sólo dos de ellos los pierde el MAS, uno es ciudad de Oruro, donde su votación se reduce en más del 25%, el otro es Sabaya. En lo que hace a la oposición, MCSFA logra el municipio de Oruro con 52.696 votos y PP logra 5 municipios con 32.598 votos.

• Potosí. El crecimiento del MAS en este departamento es muy pequeño en cuanto a voto, pasando de 128.944 a 138.936, lo que representa 9.992 votos de incremento; por ello, cuando referimos a porcentaje se pasa de 50,00% a sólo 47,72%, una reducción de 2,27%. En cuanto al número de municipios, se pierden dos al conquistar solo 33. En cuatro municipios se presenta una reducción considerable de votos, perdiendo uno con AS y el otro con AAOQ. MOP logra tres gobiernos municipales y 64.779 votos que equivalen a 22,25%; UN no logra ningún gobierno municipal, pero acumula 33.914 votos y el 11,65%; AS logra 3 gobiernos municipales con 23.493 votos que equivalen a 8,07%.

• Tarija. El voto pasa de 50.352 a 80.010, un incremento de 29.658, equivalente a un 59% de crecimiento; de 24,82% aumenta al 32, 14% y de 5 a 6 gobiernos municipales. Sólo en un municipio se reduce el caudal electoral en más de 1/3, Padcaya, ante el MT. UD-A logra un total de 41.224 votos que equivalen al 16,56%, haciéndose del gobierno municipal en Yacuiba, con el apoyo del ex diputado William Cardoso; UNIR obtiene 81.193 votos que equivalen al 32,62% constituyéndose con ello en la primera fuerza municipal del departamento, logrando dos municipio: Tarija y Villa San Lorenzo, ambos con amplia mayoría (59,82% y 67,74%, respectivamente); el 86,5% de su caudal electoral lo obtiene en Tarija. Es en el único departamento donde el MAS no es la primera fuerza electoral municipal.

• Santa Cruz. El MAS incrementa su caudal electoral municipal y de 332.939 alcanza ahora 368.788, una incorporación de 45.849 electores que representan un crecimiento del 14,19%. Sin embargo, en la representación porcentual cae del 32,37% al 29,69%, perdiendo 2,68%; esto se refleja en los gobiernos municipales, donde se logran 21 escaños de los 23 que antes controlaban.

Se perdió 12 y se ganó 10 gobiernos municipales. En quince municipios se redujo el caudal electoral, en 4 entre el 10 y 20% y sólo otros 4 de manera considerable; de los últimos, dos posibilitaron la pérdida del municipio, Ascensión de Guarayos frente a ASIP y Gutiérrez ante DEMÓCRATAS. En la mitad de los municipios perdidos el MAS creció entre un 28% y 88%. Santa Cruz Para Todos sólo se presenta y obtiene el municipio de Santa Cruz con 316.832 votos que representan el 26%, configurándose como segunda fuerza departamental; la UCS no logra ni un municipio pero alcanza 172.723 de votos que representan el 14%, presentándose como la tercera fuerza; los Demócratas pasaron de 16 a 23 gobiernos municipales, alcanzan 156.167 votos que representan el 13%; el MNR logra 4 municipios con 43.943 votos equivalentes al 4% del caudal. En 9 de los 12 gobiernos municipales que perdió el MAS, se enfrenta a una sola fuerza no masista concentrada, 6 contra Demócratas y 3 contra ASIP.

• Beni. El comportamiento electoral municipal del MAS en el Beni es el más expectante; se pasó de 44.906 a 69.255 votos, del 28,96% al 42,59%, obteniendo un aumento del 13,63%; se creció en el caudal electoral en 24.349 votos, que representan el 54% más. Se saltó de 8 a 9 municipios, se mantuvo cuatro, otro tanto se perdió y se logró ganar cinco nuevos; en sólo dos municipios se perdió votos, entre el 16 y 18%. Por su parte, de 3 gobiernos municipales el MNR pasa a tener 7, logrando 64.050 votos que representan el 39,39%, constituyéndose con ello en la segunda fuerza municipal departamental; NACER logra 3 municipios y 19.034 votos.

• Pando. El crecimiento es altamente expectante, se pasa de 17.597 a 25.490 votos, un incremento de 7.893 que representan un aumento del 44,85%. En el porcentaje departamental, de 50,46% en 2010 se logra ahora 53,15%, lo que implica un crecimiento de 2,69%; se pasa de 6 a 13 municipios, sólo Cobija y Santos Mercado no son del MAS y los dirige PUD; en ninguno de los municipios se reduce el caudal electoral. El PUD logra dos municipios alcanzando 19.504 votos que representa el 40,67%.

Haces de ideas

1. El MAS reduce su caudal electoral en cuanto a votos sólo en el departamento de Oruro, en los otros 8 departamentos más bien lo aumenta.

2. El MAS reduce su presencia porcentual en 4 departamentos: Oruro, Potosí, La Paz y Santa Cruz; en los otros cinco departamentos crece. La misma configuración departamental se presenta con la adhesión o pérdida de gobiernos municipales.

3. En las elecciones de 2010, el voto municipal representó el 53,19% del obtenido por Evo presidente 6 meses atrás en las generales del 2009; ahora, en 2015, el voto municipal representa el 60,43% del voto obtenido por Evo presidente en octubre 2014; por ello, es una tontería, como lo fue 5 años atrás, afirmar que este proceso representa un desgaste de la gestión gubernamental. Ello no quitara la persistencia de opinólogos que confunden la realidad con sus más cachondos deseos.

4. Se puede afirmar que existe un voto no-masista municipal que representa el 61,17%, pero no se puede afirmar que este voto es de oposición, menos aún de una oposición. La oposición se presenta fragmentada, dispersa y localista, incapaz de tejer siquiera alianzas en un esquema de disputa regional, es por ello que su presencia es tan precaria. Su existencia se funda en un liderazgo regional que le permite el gobierno municipal de una de las cuatro ciudades del eje central (DEMOCRATAS-Cbba; SOL.BO-LP; UN-El Alto; SPT-SC).

5. Ninguna de las fracciones localistas supera un dígito porcentual y una sola supera los 400.000 votos. De igual manera, en cuanto a gobiernos municipales, sólo una supera los 20 municipios, una segunda llega a 11 y el resto se mueve en un dígito. En ocho de los nueve departamentos el MAS es la primera fuerza municipal, sólo en Tarija un esquema no masista es superior.

6. El departamento con mayores dificultades en el esquema municipal es Oruro y está fundado en la reducción electoral en el municipio; es en el departamento de La Paz, donde la pérdida de gobiernos municipales es más fuerte, siéndole arrebatados 9 municipios, casi todos (menos El Alto), en esquemas políticos nacidos al interior del propio MAS. Es el Beni donde el MAS crece con mayor contundencia en el voto; es en Pando donde más se expande en la gestión de gobiernos municipales.

7. Se puede afirmar que una serie de elementos concurrentes, entre ellos los esquemas de designación de candidatos, las disputas dentro los movimientos sociales por imponer candidatos, gestiones municipales fallidas, falta de liderazgos intermedios, etc., conspiraron en muchas regiones, en particular en la parte andina, lo que se refleja en una reducción de gobiernos municipales con gestión masista, pero cuyo relevo no obedece a esquemas opositores de derecha neoliberal o pro-imperialista, sino, más bien a esquemas de fuerte raigambre étnico, popular y de centro izquierda.

8. El MAS ha trabajado insistentemente en romper reductos conservadores opositores en las zonas llanas del país, los resultados son evidentes en particular en Beni y Pando. Se puede afirmar categóricamente que no existe territorio donde el proceso de cambio no sea hegemónico como horizonte de visibilidad.

9. El voto en la ciudad de El Alto en estas sub-nacionales fue de lo más elaborado y requirió de una fuerte capacidad política, se votó por Chapetón (UN) al municipio, por Patzy (SOL.BO) a la gobernación, y en muchos casos al MAS para asambleísta departamental. En este caso, como en algunos otros, el candidato, la errada gestión municipal y la sospecha razonable de corrupción arrebató el voto al MAS, pero es importante tener presente que no se redujo el caudal electoral con respecto al 2010.

Las gobernaciones

En cuanto al proceso por gobernaciones, el MAS logra una mayor participación ciudadana abrazando 1.908.605 de votos, 60.000 más que en las municipales. Si se considera que el 2010 la diferencia rondaba los 300.000 votos, podemos deducir que el accionar ciudadano fue diferenciado en ambos procesos sub-nacionales.

Sin duda alguna lo acontecido por la gobernación de La Paz marca este proceso en tanto se reduce el caudal electoral en 122.206 votos de manera directa; sólo en otros dos gobernaciones se disminuye en la votación: Potosí (1.495) y Tarija (4.303), cifras exiguas.

Durante la segunda vuelta en Tarija y Beni, contra los deseos de algunos agoreros fatalistas, la participación se acrecentó, quedando muy próximos a la participación en octubre 2014.

En Tarija la derrota fue lapidaria aunque el MAS logra sumar casi 15.000 votos; los propios sectores próximos al MAS no acabaron de aceptar al candidato por no venir de sus filas y prefirieron sumarse al candidato de la derecha más reaccionaria y obsecuente a los intereses imperiales, Adrián Oliva, quien obtuvo el 60,69% de la preferencia electoral.

La segunda vuelta en Beni tiene otras notas ya que el empate de las dos fuerzas es por centenares de votos y fracciones de porcentaje, presentándose también como esquema territorializado: por un lado Trinidad más identificada con la patronal criolla, y por el otro, el norte, Riveralta y Guayaramerín con los procesos de modernidad y cambio. El MAS crece para la segunda vuelta en más de 20.000 votos, 1/3 de su voto en la primera vuelta. Los resultados dan al MAS la gestión de la gobernación por escasas centenas de votos.

Conclusiones

Los resultados electorales sub-nacionales se encuentran determinados por muchas variables, en su mayoría locales: las dificultades de consensuar candidaturas entre distintas organizaciones sociales, el peso de la opinión del responsable departamental a la hora de las decisiones, los resultados buenos o deficientes de las gestiones en gobiernos sub-nacionales, dispersión de la campaña electoral bajo mandos locales, las respuestas casi nulas de las estructuras de campaña ante la guerra mediática de la derecha, ausencia de propuesta política que perfile un horizonte especifico local en el contexto nacional, olvido de reivindicación generacional en el que hacer de la campaña, escases de recursos económicos para la campaña, escases de liderazgos locales fuera de la gestión pública, etc.

Sin duda alguna no es una variable a considerar la pretendida evaluación a la gestión del gobierno de Evo Morales. Hace unos días se publicaron los resultados de encuestas donde se trataba la aprobación de la gestión y del presidente, alcanzando el presidente Morales una aprobación superior al 70%, lo que nos permite confirmar la condición des-conexa de los procesos electorales nacionales y sub-nacionales.

En efecto, la disputa del horizonte de visibilidad nacional, de la construcción de la patria, de la construcción de una identidad mestiza de base indígena, de la superación de los esquemas de pobreza, del desarrollo de las fuerzas productivas y la industrialización, etc., son condiciones base inobjetables desde donde se piensa lo local en su base departamental o municipal.

Por ello, se puede afirmar que el horizonte de época está configurado, desde el tiempo indígena, por el EVISMO: una forma de ser, estar y pensarse en el mundo, mientras que el hecho local, regional o departamental se despliega en la disputa de liderazgos locales por la administración de la cosa pública entre distintos actores políticos, masistas y no masistas, que pensando desde el horizonte de época se diferencian por las particularidades de actores, sectores y proyectos priorizados.

No señores, por mucho que lo intenten machaconamente, las elecciones sub-nacionales no presentan ningún atisbo de reflujos o retrocesos en este horizonte de época; no deben olvidar que no basta desear el mal ajeno para que este se evidencie en política; cuanto se parecen estos señores a ministros, legisladores y canciller de un país hermano que en el afán de justificar una posición y sus intereses pretenden reinventar la lógica, la justeza y la razón.

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