diciembre 4, 2020

Límites de la lucha contra la discriminación

por: Norma Ríos

Cuando pensamos en la discriminación en Bolivia, la primera palabra que nos viene a la mente es ‘racismo’. Sin embargo, existen otros tipos de discriminación, como la homofobia, a los cuales se les presta menos atención, pero que sin duda no son menos importantes.

El año 2010 se aprobó la Ley Nº 045, cuyo objetivo es eliminar todas las conductas de racismo y discriminación rigiéndose bajo cuatro principios: la interculturalidad, la igualdad, la equidad y la protección. Lo primero que sale a la vista al revisar esta ley es justamente el privilegio que recibe el tratamiento del tema étnico, mientras que la discriminación a otros grupos como los homosexuales, los travestis y los transexuales es abordada de forma reducida. Esto nos recuerda a los años en que la discusión privilegiaba la forma de subordinación clasista por sobre la cultural. Se pensaba que el problema principal era superar el conflicto de clases y solo cuando esto ocurriera el conflicto cultural podría ser resuelto. Aquí vemos un esquema similar pero con otro protagonista: la prioridad anteriormente otorgada al conflicto clasista es desplazada por el énfasis en los temas relativos al colonialismo, es decir, al conflicto cultural. La discriminación racial y étnica se plantea como el principal tema a solucionar dejando en un segundo plano otros problemas como la discriminación por razones de preferencia sexual. Esto se ve claramente en la forma como se asume el concepto de interculturalidad, que es uno de los principios reguladores de toda la ley.

La interculturalidad es vista como un instrumento de cohesión y convivencia armónica y equilibrada entre todos los pueblos y naciones, como el principio para establecer relaciones de igualdad y equidad entre culturas y no toma en cuenta las dificultades que enfrentan otro tipo de construcciones colectivas e identitarias como la de los homosexuales.

Otro de los ejes de la ley es el de la igualdad, el reconocimiento de que todos los seres humanos somos iguales y tenemos los mismos derechos. Sin embargo, en la Constitución Política del Estado se sostiene que el derecho al matrimonio solo se dará entre un varón y una mujer, eliminando así la posibilidad de los matrimonios entre personas del mismo sexo. Esta es una forma de discriminación porque se niega no sólo el derecho al reconocimiento legal de la unión entre dos personas del mismo sexo, sino también el derecho de adopción, ya que el mismo solo puede ser ejercido en el marco de un matrimonio legalmente reconocido.

En efecto, como toda ley, está pensada bajo las exigencias del momento. Debido a la larga tradición colonialista el tema racial se muestra con mayor urgencia. Sin embargo, no debemos detenernos en este punto, es necesario avanzar hacia el fortalecimiento de las otras formas de lucha contra la discriminación, se debe trabajar de manera sistemática sobre las formas en que opera la discriminación por preferencia sexual para luchar frontalmente contra ella.

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