noviembre 25, 2020

La regulación del trabajo sexual como una práctica emancipatoria

por: ONAEM 

El reglamentarismo sexual

En Bolivia el trabajo sexual no está penalizado pero tampoco es legal, las políticas que existen son de orden reglamentarista, esto quiere decir que en los lugares donde se ofertan los servicios sexuales son reglamentados por las municipalidades y/o gobernaciones, asignando lugares específicos para los mismos.

Este reglamentarismo no implica el reconocimiento de las y los trabajadores sexuales por la Ley General del Trabajo, sino por el contrario este tipo de políticas refuerzan la línea de separación entre las y los trabajadores y nosotras las trabajadoras sexuales.

Históricamente han existido distintas posturas respecto a nuestro trabajo, entre ellos podemos indicar enfoques prohibicionistas y reglamentarias.

El primero busca prohibir esta actividad, donde el Estado cumple un rol fundamental al sancionar penalmente a todas aquellas personas involucradas en el trabajo sexual. En este enfoque toman vital importancia los conceptos morales-religiosos y sanitarios.

El enfoque de legalización busca regularizar esta actividad mediante el control, organización y brindar seguridad por parte del Estado, reconociendo a las MTS como sujetos de derecho, políticos y económicos.

El estigma del trabajo sexual

Pensar el trabajo sexual lejos del concepto estigmatizante de la prostitución podría sonarnos a la invención de un eufemismo (Montaño. 2011:3). Eufemismo al fin, porque cuando revisamos bibliografía, entrevistas y testimonios de Mujeres Trabajadoras Sexuales (MTS), podemos reconocer que en el ejercicio del oficio se encuentran acciones violentas, de represión y estigmatización hacia las mujeres que prestan un trabajo sexual.

De la misma manera se proyecta la violencia institucional, desde las famosas batidas policíacas con violencia, jueces que no aplican la justicia y que detiene a las MTS de manera arbitraria, el no poder acceder a servicios de salud integrales, el no poder acceder a un crédito de vivienda para nosotras y nuestros hijos porque nuestro trabajo no se reconoce como tal. La falta de consulta y participación de las MTS en los espacios de toma de decisiones y exigibilidad de derechos.

Legalizar el trabajo sexual

Es en este sentido que “legalizar el trabajo sexual” es para nosotras un tema de lucha y de incidencia política de las MTS, auto determinada por las mujeres que la ejercen. La cual no debería en todo caso ser “administrada”, “vigilada” y menos “tutelada” por ningún estado ni instancia que se le parezca.

Según Preciado (2012:2) la mujer que presta servicios sexuales (con sus recursos más íntimos como medios de producción, afecto, lengua y cuerpo) es la figura paradigmática del trabajo biopolítico del Siglo XXI. Para la autora la primera causa de alienación de la mujer que presta trabajo sexual es el no reconocimiento de su subjetividad y de su cuerpo como fuente de valor y verdad.

Por lo tanto, de lo que se trata es de reconocerla existente, pero dentro de su proceso de explotación (que trabajador/a no lo está?) no se trata de reducirla a simple objeto de comercialización, sino recuperar su rol de sujeto económico y político.

El debate en su lugar

Debatir sobre el trabajo sexual es poner en debate el lugar y significado político del cuerpo de las mujeres en una sociedad patriarcal.

Sujetos económicos y políticos a través de, por un lado el principal instrumento que utiliza el feminismo – el empoderamiento – y por otra parte, la salida política del empoderamiento: la emancipación.

Exponemos cinco razones por las que el trabajo sexual debería ser regulado [1]:

1. Porque elegimosestetrabajoenlibertad.Somosadultasyprotagonistasdenuestrasvidas. Nuestra decisión debe ser respetada.

2. Nosotras prestamos un servicio a cambio de un pago, esta actividad conlleva derechos y obligaciones que deben garantizar las misma s condiciones laborales que tienen otras y otros trabajadoras/es autónomas/os.

3. Porque el derecho al trabajo es esencial para la realización de otros derechos humanos y es parte inseparable de la dignidad humana. Se nos vulnera el derecho a la libertad, al trabajo, al ejercicio del mismo en condiciones dignas, a organizarnos, a la seguridad personal, a la intimidad, a la seguridad social, a la vivienda, entre muchos otros, con lo que se pone en serio riesgo nuestra integridad física, psíquica y moral.

4. No queremos ser víctimas de violencia. Son recurrentes los tratos crueles, degradantes, inhumanos que se traducen en violencia institucional. Las mujeres trabajadoras sexuales sufrimos más violencia por parte de las autoridades policiales y de seguridad.

5. Porque los derechos y beneficios de los que goza gran parte de la ciudadanía no son iguales para nosotras. No podemos aportar a la seguridad social como trabajadoras sexuales, ni jubilarnos como tales. Si un cliente no paga un servicio no podemos exigir el pago judicialmente. No podemos demostrar nuestros ingresos, por lo que no contamos con garantías para alquilar viviendas, o para acceder a créditos, entonces debemos acudir a medios irregulares pagando exorbitantes sobreprecios.

Es por esto que la Organización Nacional de Activistas por la Emancipación de la Mujer (ONAEM) convoca este 2 de junio Día internacional de la Trabajadora Sexual, a la marcha de visibilización de la violencia a las Mujeres Trabajadoras Sexuales y de reivindicación de nuestros derechos como trabajadoras, ¡Basta de violencia, basta de estigmatización a nuestro trabajo!, Necesitamos los mismos derechos que cualquier trabajadora!


Bibliografía:

• Ninguna mujer nace para puta de María Galindo y Sonia Sánchez. Editorial Lavaca. Buenos Aires 2007.

• Economía Política del Cuerpo. Jaris Mujica. Lima, Perú. 2010.

• Tríptico ONAEM financiado por RedTraSex e HIVOS

• Estudio sobre la incidencia y la participación política de las mujeres trabajadoras sexuales en América Latina y El Caribe. ONAEM

• Estudio sobre estigma y discriminación en los servicios de salud a las mujeres trabajadoras sexuales en América Latina y el Caribe. ONAEM.

• Plan de Trabajo 2014 – 2016 – ONAEM

• Avances hacia la construcción de un Plan Estratégico para ONAEM – Bolivia

• Propuesta Regional de la RedTraSex para la 10ª Ronda del Fondo Mundial

• Carta de Principios de la RedTraSex

• Estatutos de la Red de Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe

• Actas del Congreso extraordinario de la ONAEM. Noviembre 2013.

• Revista Emancipación. Trabajo sexual y derechos Humanos. Publicación Anual Vol. 2 No. 2. Bolivia.

• Evaluación de Necesidades de la ONAEM. ICCO. Noviembre 2013.

• Tesis de Sociología. Condiciones de vida y trabajo de las MTS de Cochabamba – Cercado. Gestión 2012 – 2013.Gabriela Donaire Pattzy. Cochabamba. 2013.

• Derecho de las Mujeres al Trabajo Sexual. Beatriz Preciado. 2012.

• Revistas sobre Trabajo Sexual “Emancipación”. Versión Digital. 2011.

* Organización Nacional de Activistas por la Emancipación de la Mujer (ONAEM), Calle final Loayza Nº 657 casi esq. Sucre piso 2 of.4, fono:2971756

1 REDTRASEX, Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe

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