noviembre 27, 2020

–Parte II– Perspectivas en las economías: mundial, regional y nacional

Proyecciones económicas para Latinoamérica y el Caribe ((LAC)

De acuerdo a las proyecciones de los organismos internacionales respecto al comportamiento económico de la región, en los próximos años Latinoamérica y el Caribe (LAC) disminuirá la tasa de crecimiento regional, crecerán sólo a un ritmo moderado, debido al crecimiento ralentizado de la economía mundial, como se pudo observar en la Parte I de este trabajo.

La región se ajusta a la baja con moderación, después de haber crecido a un promedio del 4,7% anual entre 2003-2008, se desaceleró a 3,2% entre 2010-2015 y se proyecta que esta desaceleración prosiga a un promedio de 2,6% entre 2016-2019, según el BID, ver gráfica 1.


(Ver gráfico en pdf adjunto: https://www.la-epoca.com.bo/portada/1433208587/digital/#/21/zoomed)

Por su parte la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en su comunicado del 7 de abril del presente, también ha revisado la baja la proyección del crecimiento económico de la región para el 2015, dicha tasa fue estimada en el 1,0% el aumento del producto interno bruto (PIB) regional. Esta revisión estaría reflejando el desempeño de la economía mundial, misma que fue ajustada en la mayor parte de los países industrializados, así como las economías emergentes que muestran una evidente desaceleración.

A nivel subregional, la CEPAL proyecta una tasa menos para América del Sur, en relación a los países de Centro América y México, con tasas del 1,9% y 3,2%, respectivamente.

El comportamiento de los precios de las materias primas afecta, de manera diferenciada, a las economías de la región. Las características particulares de cada país en la región, esto es, las diferencias en sus estructuras económicas y la manera en la que se insertan a la economía mundial, caracterizan la heterogeneidad estructural de la región, aspecto que se manifiesta en intensidades diferenciadas en los choques externos con los cuales son afectados, según la CEPAL:

“Las proyecciones de crecimiento de las economías especializadas en la producción de bienes primarios, en especial petróleo y minerales, son las que han experimentado las mayores bajas (Sudamérica y Trinidad y Tobago), mientras que aquellas con mayor vinculación a la economía de Estados Unidos, y que se benefician de la caída del precio del crudo, registran las mejores proyecciones: Centroamérica y el Caribe de habla inglesa.” (CEPAL, 7 de abril de 2015, comunicado de prensa)

Este organismo internacional platean que la expansión regional durante el 2015, será el aporte de pocas economías: Panamá con un crecimiento de su PIB del 6%, Antigua y Barbuda, con el 5,4% y Bolivia, República Dominicana y Nicaragua, con el 5% en el crecimiento de sus PIBs. De esta manera Bolivia se ubicaría en el país de mayor crecimiento en la subregión de América del Sur. Situación que se va confirmando con el informe de crecimiento al primer trimestre de este año 2015, el crecimiento fue del 4,6%, informe del IGAE (índice global de la actividad económica), expuesto por el INE.

Algunos aspectos del desempeño de la economía Boliviana

Del informe IGAE, al primer trimestre del 2015, 4,6%. Considerando el crecimiento a 12 meses, es decir incluyendo los tres últimos trimestres del 2014, el crecimiento sería del 5,2%. Se concluye de este análisis que el crecimiento está alrededor del proyectado 5%, tanto por la CEPAL como por el gobierno. El matutino Cambio reproduce las declaraciones del ministro de economía y finanzas como sigue:

“El ministro de Economía y Finanzas Publicas, Luis Arce Catacora, señaló que algunos “opinadores” aseguran que se acabó la bonanza en los precios de las materias primas y la caída de esas cotizaciones afectará al crecimiento económico de Bolivia.

Arce explicó que no es la primera vez que el país enfrente una caída de los precios de materias primas. Sin embargo la economía del país sigue creciendo gracias al motor de la demanda interna que genera más desarrollo” (CAMBIO, mayo 7 del 2015)

En su informe anual de la CEPAL “Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2014”, plantea que la posición externa del país sigue siendo sólida, aunque el superávit en cuenta corriente disminuya. La posición acreedora que fue adquiriendo en los últimos años permite pensar de qué manera se puede utilizar este plus líquido que tiene nuestra economía.

En cuanto a la inflación, indicador que suele ser el caballo de batalla de alguna ONGs y analistas teóricos de la economía de nuestro medio, es un asunto de errores conceptuales. Uno de estos errores es afirmar que la subida del precio de unos cuantos productos, 2 o 3, sea inflación. Cuando en rigor la inflación es subida “generalizada de precios”. Recomendamos regresar a los manuales donde se formaron estos analistas.

Suele haber inflaciones bajas que deberían empezarnos a preocupar, debe considerarse que una inflación controlada está en el entorno de o que se proyecta. En el caso de la inflación proyectada para el 2015 esta tasa es del 5,5%. De acuerdo a los análisis que hace el BCB:

“Durante los primeros dos meses del año, la inflación interanual reflejó una trayectoria acorde con el comportamiento esperado. No obstante, en los meses de marzo y abril registró una disminución hasta alcanzar en abril una variación positiva de 4,1%, situándose por debajo de la meta fijada para 2015 y por debajo del rango de proyección (ver gráfica 2).

(Ver gráfico en pdf adjunto: https://www.la-epoca.com.bo/portada/1433208587/digital/#/21/zoomed)

El comportamiento del IPC (índice de precios al consumidor), trabajado por el INE nos refleja la corrección del precio de tres alimentos: tomate, papa y pollo; afectados a la baja por incrementos en la oferta. Estos productos, por tener una alta ponderación en el cálculo del IPC, influyen significativamente en el indicador mencionado. Consecuentemente tampoco sería orientador pensar en una deflación, que es el fenómeno contrario a la inflación, es decir la baja generalizada de precios, aspecto que no se está dando en los últimos dos meses de ipc negativos. La cantidad de productos con los que el INE trabaja el ipc es de 364 artículos.

El desempeño de la economía Boliviana va por los caminos trazados por la política económica para el 2015. Nuevamente apelo al debate inútil y errado de considerar que lo que hubo en los últimos años, en materia de nuestra economía fue la “bonanza”. En verdad, lo que se logró en los últimos periodos es la estabilidad económica, política y social. Las medidas de política económica que se ejecutaron, para esta estabilidad, lograron el crecimiento sostenido y pueden contrarrestar a las fuerzas que provienen de la economía mundial. Es cuestión de coadyuvar, desde nuestros lugares de trabajo y organización a este propósito y no dejarnos llevar por las erróneas interpretaciones de los analistas de espíritu negativo.


* Docente investigador titular de la UMSA, Economista Subversivo, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”.

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