diciembre 4, 2020

Archivos de la Guerra de la Independencia

Un vendaval se abatió sobre la América del Sur, con un ejército que bajaba de la Gran Colombia y otro subía desde el Río de La Plata, enarbolando el lema de ¡Libertad! En el hinterland de Charcas se formaron guerrillas comandadas por guerreros que dieron la cara a los ejércitos que conformó España para impedir la independencia de naciones y pueblos. Un insospechado segundo frente se abrió a lo largo y ancho de esos territorios: la gran batalla por el control de los archivos de campaña. En ambos frentes prestigiosos comandantes desplegaron esfuerzos para conformarlos, custodiarlos y trasladarlos de un frente a otro, durante 16 años, en la Guerra por la Independencia.

Diario del Tambor Mayor Vargas

Uno de los documentos más emblemáticos es el Diario del Tambor Mayor José Santos Vargas Medrano, [1] hijo de Blas Mariano Vargas, Capitán de Caballería de los Ejércitos Reales, Escribano Público de Cabildo, Gobierno y Guerra; y de María Guadalupe Medrano. Cuando las tropas patriotas de Esteban Arze (noviembre de 1811) incursionaron a Oruro, José Santos huyó hacia los valles cochabambinos ante la represión de las tropas realistas, donde permaneció como sirviente doméstico y secretario de Cartas. Al conocer a su hermano Andrés Vargas, cura guerrillero, quien además había llevado un diario, decide incorporarse a la guerrilla y llevar su propio diario. Se incorporó a la guerrilla a los 18 años de edad, en 1814, con decisión, convicción, vocación y remarcado interés en experimentarla y relatarla, aun arriesgando su vida, pues estaba afectado por la triple manía de “curiosear, averiguar y comunicar”. Durante su experiencia guerrillera escribió su célebre Diario histórico de todos los sucesos ocurridos en las provincias de Sicasica y Ayopaya durante la Guerra de la Independencia americana; desde el año 1814 hasta el año 1825, que lo concluyó en 1852. El valor historiográfico y archivístico del diario se evidencia porque fue escrito por un protagonista y testigo de los hechos de la guerrilla, en la unidad geográfica denominada los valles en el centro del territorio, en las estribaciones de la cordillera de los Andes, y de aquellos que averiguó, desde su puesto de Tambor Mayor (1815), Subteniente de Granaderos (1816), Teniente de Caballería (1819), Capitán (1821) y Comandante (1823). El valioso manuscrito, acopiado inicialmente por Samuel Velasco Flor, pasó a poder de Ernest O. Rück, cuya colección fue adquirida por la Biblioteca Nacional en 1913, pero recién a 50 años de su adquisición, el diario fue recuperado, gracias al empeño de Gunnar Mendoza. El Diario fue inscrito por el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia en el “Registro Regional de América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO” (2009). Este testimonio extraordinario, una radiografía de la guerrilla, “por su minuciosidad en detalles de toda índole constituye una aproximación microscópica a esta lucha”, afirma Gunnar Mendoza quien lo publicó un siglo más tarde (primera versión) y 130 años después (segunda versión). [2]

Los papeles perdidos de Juana Azurduy de Padilla

La Generala del Ejército de Bolivia, Doña Juana Azurduy de Padilla, [3] tiene una insospechada faceta archivística. Hija del hacendado Matías Azurduy y la chola chuquisaqueña Eulalia Bermúdez, dispuso su hacienda y sus indios a favor de la causa patriota. Ofrendó cuatro de sus hijos a la patria y su esposo mismo fue muerto en combate por el Cnl. Francisco de Aguilera. El Gral. Belgrano recomendó su ascenso al grado de Coronela de los Ejércitos Argentinos, “por su notable desempeño en la batalla del Villar por la causa patriota”, conferido el 13 de agosto de 1816. Simón Bolívar ordenó una pensión vitalicia cuando la entrevistó en Chuquisaca, el 3 de noviembre de 1825, por 400 pesos que A.J. de Sucre concretó en 1827. Sin embargo dos años más tarde se la retiraron, hasta que en 1848 el presidente Belzu le restituyó su derecho, pero el gobierno de J. M. Linares volvió a conculcar el beneficio. Perdió sus bienes, excepto una finca que tuvo que vender para hacer frente a sus necesidades más premiosas. Anciana y sin recursos pasó sus últimos años sumida en la pobreza absoluta, pero conservaba su dignidad y un tesoro invaluable, recuerdo de su época de gloria en el ejército patriota. Era un cofre de madera que únicamente abría en ocasión de la visita de su hija, su yerno y algunos niños, entre ellos Indalecio Sandi (a quien adoptó como hijo) y el joven Gabriel René Moreno, oportunidad en la que descubría las cartas de su esposo Manuel Ascencio Padilla, las del general Manuel Belgrano y de otras personalidades políticas con las que mantuvo contacto en esa época; condecoraciones, mapas y pequeños objetos. Era un archivo con papeles selectos que había conservado como recuerdo de su actuación en la guerra y lo usaba para relatar sus hazañas de guerra. [4]

El archivo de un coronel paceño

José María Pérez de Urdininea. [5] Militar y político, ingresó al ejército realista en 1809, actuó en la represión de las revoluciones de Chuquisaca y La Paz. Se pasó a los patriotas después de la Batalla de Suipacha (7 de noviembre de 1810), combatió en la Batalla de Guaqui (1811). Se unió al Ejército del Norte de Manuel Belgrano, combatiendo en Tucumán, Salta y Charcas. Fue Jefe de la retaguardia patriota en Humahuaca (1816). Pasó al Ejército de los Andes en la campaña de Chile (1817), participó en la batalla de Chacabuco, tuvo actuación destacada contra el ejército de La Serna (1817). Acopió documentación que se encuentra en la Colección “José Rosendo Gutiérrez”, en la Biblioteca Central de la UMSA. [6]


* Magister en Historias Andinas y Amazónicas, docente titular de la Carrera de Historia de la UMSA y Director de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

1. Nació en Oruro, el 28 de octubre de 1796. Falleció Ca. 1853.

2. Mendoza, G. (Ed.), 1982: José Santos Vargas: Diario de un comandante de la Independencia americana 1814-1825. México, Siglo XXI; Molina, G., 2010: “El diario de un guerrillero de la Independencia: José Santos Vargas, Memoria del Mundo”, en Fuentes, 10: 16-31; Rück, E.O., 1898: Biblioteca de E. O. Rück. Catálogo. Lima, Imp. Gmo. Stolte

3. Nació en La Plata (Sucre), el 12 de julio de 1871. Falleció el 25 de mayo de 1862.

4. Fernández, C., 1997: Juana Azurduy de Padilla, la Generala, La Paz, MDH; Moreno, G.R., 2009: “La Tte. Cnl. de la Independencia…”, en Gumucio, M.: Juana Azurduy de Padilla…, Sucre, Casa de la Libertad; Urquidi, J.M., 2009: Las heroínas chuquisaqueñas. Juana Azurduy de Padilla. La Paz, VPE.

5. Nació en la Hacienda Anquioma, Luribay, La Paz, el 31 de octubre de 1784. Falleció en La Paz, el 4 de noviembre de 1865.

6. Serveto, G. y Barnadas, J.M., 2010: “El acceso a las fuentes: algunas experiencias y propuestas”, en Fuentes 9 (1): 12-15.

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