noviembre 27, 2020

CUMBRE CELAC-UE: ¿Hacia un nuevo estilo de integración birregional?

En el contexto de un mundo multipolar, las relaciones entre países y regiones van adquiriendo características distintas a las que se dio en periodos de un mundo bipolar o bajo el dominio hegemónico de una sola lógica de “integración” o dominación, impuesta por el paradigma imperialista del capitalismo salvaje.

Desde estas perspectivas, más o menos novedosas, 33 países latinoamericanos y caribeños junto a 28 estados europeos se reunieron en Bruselas, Bélgica, a propósito de la II Cumbre CELAC-UE con el objetivo de reforzar la integración entre estas dos regiones.

Este es el segundo encuentro, de este estilo, después de la fundación de la CELAC (Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe), en el 2011, y la octava reunión desde que comenzaron las relaciones de este tipo entre estas dos regiones desde 1999. Esta cumbre CELAC-UE fue antecedida por eventos previos, reuniones de sectores de la sociedad civil, que reunidos en foros relacionados a sus competencias evacuaron declaraciones que debieron servir como insumos al documento declarativo de la cumbre.

Las reuniones previas a la cumbre fueron ejecutadas desde marzo del presente en este orden:

• Séptima reunión de los sindicatos de la UE, América Latina y el Caribe, 10 y 11 de marzo de 2015.

• Octava reunión de la sociedad civil organizada de la UE, América Latina y el Caribe, 11 y 12 de marzo de 2015.

• Segundo Foro de la Sociedad Civil UE-CELAC, 19 y 20 de marzo de 2015.

• Jornadas de la juventud CELAC-UE, 9 y 10 de abril.

• Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana del 3 al 5 de junio de 2015.

• Cumbre académica UE-CELAC, 8 y 9 de junio de 2015.

• Cumbre empresarial UE-CELAC, 10 de junio de 2015

Las conclusiones de los debates y ponencias de cada uno de estos eventos se manifestaron en documentos declarativos que tienen contenidos críticos a la situación actual del planeta en materia de política económica y social. Contenidos críticos a la situación de un sistema económico, dominado por paradigmas obsoletos de una economía defendida y sostenida por organismos internacionales que siguen recomendando ajustes que sostienen una distribución injusta y desequilibrada de la riqueza a nivel mundial y regional, como las intervenciones de la troika (FMI, Banco Central de Eurozona y Unión Europea) en países de la periferia europea, como: Grecia, España, Portugal, entre otros.

Los efectos de estas recomendaciones neoliberales castigan, de sobre manera, a las generaciones jóvenes que pierden la esperanza de realizarse en sus habilidades adquiridas, cuando ven que los mercados de trabajo los rechazan o los mantienen en la incertidumbre de perder sus empleos en cualquier momento. De ahí que el foro juvenil recomienda aspectos de seguridad en las políticas públicas y privadas para el empleo de los jóvenes.

Por su parte, la declaración del foro social adquiere importancia por ser contundente y firme en las críticas al actual sistema económico, social y político en el planeta. Los cuestionamientos al sistema actual abarcan desde las desigualdades provocadas por la concentración de la riqueza, provocados por el modelo neoliberal en ambas regiones, la especulación financiera, el acaparamiento de tierras, los injustos tratados de libre comercio, hasta el flujo de migraciones que hacen de la marginalidad y discriminación de las poblaciones que por necesidades económicas se movilizan a otros países que no son el suyo.

Las demandas que plantea la declaración de las organizaciones sociales en materia social y económica están dirigidas a “construir sociedades que favorezcan la igualdad socio económica y sostenibilidad ambiental”. En consecuencia, dice el documento, las relaciones birregionales deberán estar basadas en principios de coherencias en la política para el desarrollo y la erradicación de la pobreza, que las políticas migratorias deben considerar el respeto irrestricto a los derechos humanos, el remplazo del actual modelo productivo que incorpore el trabajo decente y la economía de los sectores populares, la instauración de un impuesto a las transacciones financieras internacionales que inhiba la especulación, establecer políticas fiscales audaces, justas y progresivas.

Así mismo, no dejan de ser interesantes y progresistas las declaraciones de los otros foros preparatorios a la cumbre CELAC-UE que se realizaron el 10 y 11 de junio. A estas alturas seguramente es posible analizar la declaración final de esta cumbre. Esperamos que, dicho documento, haya resumido de manera positiva, los sentimientos y requerimientos de la población civil que se ha manifestado en los foros previos. En dicho documento debemos evaluar, en qué medida, la clase dirigente de ambas regiones tienen la capacidad de articular sus voluntades políticas a demandas de sus gobernados.

La convocatoria a este evento asumió la consigna: “Modelar nuestro futuro común: trabajar en pos de sociedades prósperas, cohesivas y sostenibles para nuestros ciudadanos”.

La Unión Europea llega a ser el segundo socio comercial de Latinoamérica y el Caribe. Los datos nos muestran que, el comercio birregional de bienes y servicios se incrementó en más del doble en década pasada, llegando a 202.000 millones de euros, que significan el 6,3% del comercio total de la UE y el 13% del comercio total de América Latina. En materia de inversiones llegan a adquirir importancia en las relaciones económicas birregionales: La UE es uno de los principales inversores en países de la CELAC, aporta el 43% de la Inversión Extranjera Directa (IED) que ingresa a la región. Esta IED proveniente de países de la Unión Europea a la región de Latinoamérica y el Caribe llega a ser mayor a la inversión europea en Rusia, China e India sumadas. Ambos bloques (CELAC-UE) suman un Producto Interno Bruto de 22.500 millones de dólares, aunque la UE duplica en PIB a la CELAC, con 15.472 millones de dólares versus 7.000 mil millones de dólares.

Al mismo tiempo, esperamos que hayan cuestionado, también, los TLCs (Tratados de Libre Comercio) al estilo que impone los Estados Unidos a varios países de la región. Dado que los TLCs han demostrado ser totalmente dañinos a sectores populares de la economía de estos países. Se entiende que, hay que 26 de los 33 miembros de la CELAC tienen firmados con Europa distintos Acuerdos de Asociación Económica (AAC) actualmente. El debate, en materia económica tendría que haber sido la diferencia fundamental entre estos dos estilos de integración económica: TLC versus AAC.

Es necesario analizar y evaluar el documento declarativo de esta cumbre CELAC-UE, para emitir opinión de los avances o los retrocesos y, la necesidad de profundizar y multiplicar estos debates, hacia el anhelado “Otro Mundo es Posible”.


* Docente investigador titular de la UMSA, Economista Subversivo, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”.

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