noviembre 23, 2020

¿Cuál es el papel de las organizaciones sociales?

por: Carlos Macusaya 

El papelón de la FEJUVE de El Alto, ante el inicio de la nueva gestión edil en esa ciudad, obliga a plantearse una pregunta importe: ¿Cuál es el papel de las organizaciones sociales en la actualidad?

Un problema que no puede ser pasado por alto para poder atender a esta pregunta se presenta de inmediato cuando se usa sin mayor consideración la idea de “movimientos sociales”. Se confunde organizaciones sociales con movimientos sociales. En el primer caso se trata de una estructura jerárquica de mando, por lo que el peso de la dirigencia se impone por sobre las bases. En el segundo caso se trata de estructuras de acción colectiva donde las estructuras de mando se diluyen.

Lo movimientos sociales irrumpieron con fuerza desde el año 2000. Muchas organizaciones sociales, como la FEJUVE de El Alto, se fueron convirtiendo en movimientos sociales. Es decir que sus estructuras de mando fueron disolviéndose al calor de las acciones colectivas que se fueron desplegando en un periodo histórico marcado por la politización y movilización.

En la actualidad las dinámicas sociales y políticas no son las mismas de los tiempos en los que muchas organizaciones sociales se trasformaron en movimientos sociales. Los movimientos sociales son ya parte del pasado y lo que está en pie son las organizaciones sociales, con sus estructuras de mando, “usos y costumbres” y el papel gravitante de sus dirigentes.

Por lo tanto no se puede confundir el papel de las organizaciones sociales en a actualidad con el papel que desempeñaron como movimientos sociales hace tiempo atrás. Si consideramos a las organizaciones sociales como “movimientos sociales” pasamos por alto que estamos en otra situación histórica.

Si en el pasado los movimientos sociales fueron los actores fundamentales en los procesos de movilización y deliberación, en la actualidad las organizaciones sociales no pueden cumplir el mismo papel pues las acciones colectivas son ya un recuerdo y lo que se impone es la gestión estatal. En tal situación varios dirigentes de organizaciones sociales usan el capital simbólico, que en el pasado formaron sus organizaciones como movimientos sociales, pero no en función de intereses colectivos sino personales.

Si encubrimos la situación histórica actual como rebosante de deliberación y acciones protagonizadas por “movimientos sociales” encubrimos también el papel que están jugando los dirigentes de varias organizaciones sociales. Hay que tener bien en claro que esta no es la misma situación histórica en la que los movimientos sociales fueron los actores principales. Estamos en otra etapa en la que no hay movimientos sociales y las organizaciones sociales han comenzado a desempeñar un papel subordinado a las dirigencias.

La nostalgia por lo que alguna vez fueron estas organizaciones hace que se pierda el norte y se encumbran procesos que están degenerando y desacreditando vergonzosamente a las mismas organizaciones sociales.


* Carlos Macusaya, integrante del Colectivo MINKA.

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