diciembre 1, 2020

Inversión Pública: Sólido cimiento de la Economía Boliviana

por: Pamela Tarifa Zeballos

En un reciente artículo publicado por Juan Antonio Morales, manifiesta su escepticismo ante la idea de que la Inversión Pública en Bolivia esté creando las condiciones necesarias para mantener el ritmo de crecimiento económico en nuestro país, sobre todo, frente la situación de crisis global.

La hipótesis del Dr. Morales indica que en un país abierto al comercio internacional, como es el caso de Bolivia, la inversión pública incrementa las importaciones. Justifica tal afirmación porque el multiplicador de la inversión es menor en una economía cerrada, considerando que su impacto se determina no solo en función a la propensión marginal a consumir, sino también, en función a la propensión marginal a importar.

Además indica que siendo esta la situación la inversión pública en Bolivia más bien está beneficiando a nuestros socios comerciales. La decisión de mantener el tipo de cambio prácticamente fijo, cuando los países de la región han devaluado su moneda, implica que las importaciones ahora son más atractivas.

Mantener un programa de Inversión Pública tan grande, señala, tomando en cuenta la caída de los ingresos fiscales a causa del descenso en las exportaciones, generaría un déficit en el Presupuesto General del Estado (PGE), mismo que tendría que ser financiado a través de endeudamiento o en su defecto recurriendo a las Reservas Internacionales y a los Saldos de Caja y Bancos en el caso de los Gobiernos Municipales.

Si analizamos la composición de las importaciones en nuestro país, se evidencia la substancial incidencia que tiene la importación de bienes de capital, por tanto tales importaciones no son malas porque impulsan el motor productivo. Además, las importaciones de bienes de consumo representan menos del 15% del total. Por tanto, la inversión pública beneficia fundamentalmente la producción interna.

Por otra parte, mantener estable el tipo de cambio no es una mala idea. Cuando Juan Antonio Morales dirigía el Banco Central las devaluaciones eran el pan de cada día. ¿Redujo las importaciones mediante este ingenioso mecanismo? De ninguna manera. Como debería saber la ex autoridad monetaria tales devaluaciones eran más que absorbidas por la inflación, con lo cual en los hechos lo único que logró fue alentar la dolarización liquidando la política monetaria.

Al respecto del déficit en el PGE, lo que Morales no considera es el contexto general, por ejemplo, no es lo mismo endeudarse de Bs1.000, cuando los ingresos ascienden a Bs1.200, que endeudarse de Bs1.000 cuando los ingresos ascienden a Bs5.000, que sería el caso de PGE; más aún si se considera que después de haber mantenido un promedio de déficit fiscal de 5.2% entre 1997 y 2005 en las gestiones de gobierno anteriores, y que a partir de la implantación del Nuevo Modelo Económico Social Comunitario Productivo desde 2006 se tiene un promedio de superávit fiscal de 1.3%, no es realmente preocupante la situación de un pequeño déficit fiscal ahora.

La inversión pública ha permitido que al primer trimestre de 2015 la economía crezca en una tasa superior al 5%. La realidad ha demostrado con creces cuan equivocado está el Dr. Morales. En dicho sentido, se hace evidente que el análisis que efectúa obedece a la aplicación de una matriz teórica neoclásica ya superada por la historia. Menos wishful thinking ayudaría a situar mejor la perspectiva mediante análisis concreto de la realidad que vive el país.

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