noviembre 25, 2020

Los archivos de campaña del Ejército Unido Libertador

Las figuras de Bolívar y Sucre, destacan en esa historia, pero detrás de ellos están los que custodiaron los archivos con la vida, además de cumplir con el deber de soldados de comandar las tropas y luchas cuerpo a cuerpo. Estas son breves semblanzas de Daniel O’Leary y Manuelita Sáenz, además de los compiladores y sistematizadores como José Félix Blanco y el gran Vicente Lecuna, a quien le debemos gratitud eterna.

Daniel Florence O’ Leary

(Cork, Irlanda, 1801. † Bogotá, Colombia, 24 de febrero de 1854). Militar y político irlandés. S. Bolívar lo nombró su edecán en 1819. Participó en la Batalla de Pichincha (1822). En 1820 formó parte de las negociaciones de armisticio entre S. Bolívar y Pablo Morillo. Luego de la creación de Bolivia, el Libertador lo ascendió al rango de coronel. En 1829 combatió al lado de Sucre en la Batalla del Portete de Tarqui, donde fue ascendido a general de brigada. Desde 1818 comenzó a reunir datos y documentos relacionados con la Guerra de la Independencia y con la vida de Bolívar. Durante las campañas de Venezuela, Nueva Granada, Ecuador y Perú, continuó recolectando documentos, con la colaboración de sus “conmilitones, Sucre, Héres, José Gabriel Pérez, Espinar y más que ninguno de Pedro Briceño Méndez”. En el transcurso de la campaña se perdieron muchos papeles importantes, porque en aquellos tiempos las marchas eran penosas y no siempre era fácil conducir el equipaje del Estado Mayor, sin embargo de ello logró salvar la mayor parte de lo que llegó a sus manos. Muchos archivos patriotas fueron capturados por los ejércitos realistas, requisados de los jefes militares que cayeron presos o muertos en combate, pues los archivos eran objetivos estratégicos. Terminada la guerra escribió a un antiguo rival de Bolívar, el Gral. Pablo Morillo, quien en la posguerra residía en la Coruña, España, pidiéndole que le devolviera los archivos incautados, logrando de esa manera recuperar muchos documentos tomados por los realistas. En 1831, después de la muerte de S. Bolívar, viajó a Jamaica donde ordenó su archivo y comenzó la redacción de sus memorias, publicadas póstumamente por su hijo, Simón O’Leary, bajo el título de Memorias del General O’Leary.

Manuelita Sáenz

(Quito, Ecuador diciembre de 1795; o 1797. † Paita, Perú, 23 de noviembre de 1856). De acuerdo a Galo René Pérez habría nacido en diciembre de 1795. Pasó a la historia como “La Libertadora del Libertador “Simón Bolívar, debido a que le salvó la vida en varias ocasiones. Fue educada por las monjas de los monasterios de la Concepción y Santa Catalina. Adquirió notable destreza con el caballo en la hacienda materna de Catahuango (cerca de Quito). En 1817 se casó con James Thorne. Su existencia fascinante, ha inspirado a escritores y poetas de Ecuador, Colombia, Perú, Chile, Cuba, Venezuela, Argentina, México y los Estados Unidos, plasmada en extensa bibliografía (seis biografías, ocho novelas, dos obras de teatro, dos guiones de cine, cerca de una docena de poemas, tres estudios de su correspondencia, dos largometrajes cinematográficos, una serie televisiva, artículos periodísticos y ensayos de carácter histórico). Entre 1817 y 1822, espía para la causa de la independencia americana, junto a la guayaquileña Rosita Campusano. En 1822 retorna a Quito, viaje que coincide con la batalla del Pichincha que sella la independencia del Ecuador, el 24 de mayo. Conoce a Simón Bolívar el 16 de junio en el baile de la victoria, con quien se mantendrá unida hasta la muerte de Bolívar en 1830. En septiembre de 1823 sofoca un levantamiento contra Bolívar en Quito, vistiendo por primera vez el uniforme militar. Separada de su marido, regresa a Lima incorporándose al Ejército con el grado de húsar, ocasión en la que se le encarga manejar el Archivo Secreto del Libertador. El 6 de agosto de 1824 participa en la batalla de Junín (con Bolívar), siendo ascendida a capitán de húsares; en la Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824, es ascendida a coronel del Ejército colombiano. Bolívar la convoca para viajar a Bolivia, en agosto de 1825, donde entabló amistad con J. Azurduy. A su retorno a Lima es expulsada del Perú, luego de fracasara en su intento de sofocar un levantamiento contra Bolívar en 1827, quien combatía contra la rebelión de José Antonio Páez en Venezuela. En 1828 llega a Bogotá, pero Santander la destierra en 1834 a Jamaica. Paralítica y confinada a un sillón, vive en Paita en la pobreza, elabora dulces, borda y vende tabaco, que le genera magros recursos. Muere el 23 de noviembre de 1856, contagiada de difteria. Para evitar la expansión de la epidemia, el gobierno ordena la incineración de sus pertenencias y es enterrada en una fosa común. Ante esta lamentable situación, el General Antonio de la Guerra, interviene y logra salvar el cofre que contenía su correspondencia con Bolívar y otros papeles. Mucha documentación ha desaparecido, otra parte fue entregada al gobierno de Colombia y hoy se custodia en museos, centros de investigación histórica, bibliotecas y colecciones privadas.

José Félix Blanco

(Caracas, Venezuela, 1782. † 1872). Presbítero, General de División, prócer de la independencia venezolana e historiador. Fue candidato a vicepresidente (1844) y a presidente de la República (1846). Compiló 14 tomos de los Documentos para la historia de la vida pública del Libertador de Colombia, Perú y Bolivia y Bosquejo de la historia de la revolución en Venezuela, Junto a Ramón Azpurúa.

Vicente Lecuna Salboch

(Caracas, Venezuela, 14 de septiembre de 1870. † Caracas, 20 de febrero de 1954). Ingeniero, banquero, educador e historiador. Participó en la Revolución de Queipa (1898), fue director de la Escuela de Artes y Oficios (1911-1920), Presidente del Banco de Venezuela (1915), Senador por el Estado de Lara del Congreso Venezolano (1921). Presidió el Colegio de Ingenieros de Venezuela (1930 y 1931). Su obra cultural es magna. En 1915 se le encargó la organización del Archivo del Libertador Simón Bolívar. Para la conmemoración del centenario de la muerte del Libertador, en 1930, inició la publicación de una serie de diez volúmenes de las cartas de Bolívar a Sucre, con el título de Cartas del Libertador, consideradas como “una valiosa prueba que permite entender las altas miras del Libertador, cuando, superando todo género de dificultades decidió la separación de las provincias que integraban la antigua Audiencia de Charcas (generalmente conocidas como el Alto Perú), para formar con ellas nueva República, cuya razón y sentido era la de actuar como equilibradora en medio de las aspiraciones que moverían a las nuevas naciones”. En 1939 publicó Proclamas y discursos del Libertador. En 1947, el Primer Congreso de Sociedades Bolivarianas le dio el título de Primer Historiador Bolivariano de América. Fue Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia, institución que presidió entre 1931-1933 y de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (1933). En 1942 su nombre fue inscrito en la Galería de Colegiados Ilustres del Colegio de Ingenieros de Venezuela. Compiló, en dos tomos del archivo de Bolívar, los Documentos referentes a la creación de Bolivia, mandados a publicar por el gobierno del General Juan Vicente Gómez, con motivo del Centenario de la Batalla de Ayacucho (9 de diciembre de 1924), los mismos que el gobierno de Andrés Pérez obsequió, en reedición especial, a Bolivia en el Sesquicentenario de su Independencia (1975).De su autoría también salió La Entrevista de Guayaquil. Restablecimiento de la verdad histórica (1948)


* Magister en Historias Andinas y Amazónicas. Docente titular de la Carrera de Historia de la UMSA. Director de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

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