noviembre 28, 2020

El ajuste departamental

Cuando La Paz se apresta a vivir otro aniversario de su grito libertario es pertinente hacer algunas reflexiones desde dónde ejercen responsabilidad sus autoridades, sobre todo su “estrenado” gobernador.

Todas las expectativas que creó, en su oferta electoral, la “tercera vía” de Félix Patzi, se desmoronan. Como cualquier neoliberal lo primero que hace es subir los costos de los servicios.

Se conoce que todos los que pasaron por el gobierno departamental fueron incapaces de invertir los recursos asignados por el Tesoro General de la Nación (nombre que debía cambiar) y luego devolver esos recursos.

Patzi no ha demostrado con su “tercera vía” que en su gestión la participación de la población es el eje central de la planificación, por el contrario, continúa con la vieja escuela de planificación exclusivamente de “gabinete”; no podía ser de otra manera ya que decidió estar rodeado de la “tecnocracia” al puro estilo gonista.

Una muestra del “tercer incluido” debió ser la participación de las organizaciones sociales departamentales en la planificación, seguimiento y evaluación del plan maestro del gobierno departamental. No ha sido así y está repitiendo un manejo opaco, parecido al que implementó cuando fungió de Ministro de Educación y cuyo resultado fue su destitución.

Cuando el discurso está preñado de demagogia, la práctica inmediatamente es la que se ocupa de desmentirlo. En poco menos de siete meses, el espíritu neoliberal del gobierno departamental se encuentra a la vista y seguramente se irá profundizando porque no existe “tercera vía”, cuestión que vimos en Inglaterra donde Tony Blair trató de maquillar su política neoliberal con esta palabrita.

Y no existe “tercera vía” porque la propuesta del suma qamaña está relacionada con la cultura de la vida y el neoliberalismo con la cultura de la muerte, por consiguiente no existe entre una y otra una “tercera vía”, a no ser que proponga una vida artificial (estado vegetativo).

Si Patzi quiere vernos “casi muertos” lo va a lograr con su política de meter la mano en el bolsillo del pueblo. ¿Esa será la “tercera vía”?

Hoy será el costo de las personerías jurídicas, mañana los impuestos, pasado los peajes, y así hasta quedarnos nuevamente saqueados.

¿Qué nos espera a quiénes hemos adoptado al departamento de La Paz como el lugar para vivir? ¿Un nuevo experimento político basado exclusivamente en el discurso? (aunque esté basado en sociólogos franceses).

El departamento de La Paz precisa de un plan que tenga la capacidad de devolverle el manejo territorial integral de sus diferentes pisos ecológicos, es decir, volver a las estrategias de planificación de las comunidades aymaras, quechuas y originarias de la Amazonía, que conocen de los recorridos económicos, desde la Provincia J. Manuel Pando hasta San Buena Ventura, pasando por toda la provincia Franz Tamayo (originalmente Caupolicán) y más allá (Cobija, por ejemplo) esa es la dimensión de la gestión.

El primer paso de la gobernación debe ser el trasladar su sede a otra provincia, salir de la provincia Murillo, porque el peso del gobierno nacional define la vida del gobierno departamental.

Las primeras señales no son halagüeñas y si seguimos por este rumbo “la tercera vía” terminará en un callejón que ya conocemos: el ajuste neoliberal.


* Camilo Katari, es escritor e historiador potosino.

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