noviembre 29, 2020

UMSS: La prolongada resistencia estudiantil y la victoria con sabor a poco

por: Jorge Daniel Soliz Ovidio 

Los hechos acontecidos en la Universidad Mayor de San Simón no hicieron más que evidenciar la crisis de todo el sistema universitario; pero también develaron una crisis moral e intelectual en el movimiento universitario. A continuación planteamos un balance de los puntos que consideramos importantes sobre el conflicto vivido en Cochabamba.

Los hechos acontecidos en la Universidad Mayor de San Simón no hicieron más que evidenciar la crisis de todo el sistema universitario; pero también develaron una crisis moral e intelectual en el movimiento universitario. A continuación planteamos un balance de los puntos que consideramos importantes sobre el conflicto vivido en Cochabamba.

Evolución histórica de las medidas de presión en el movimiento estudiantil

Desde la aprobación de la polémica resolución de consejo universitario (decisión docente-estudiantil) que titulariza a docentes extraordinarios, el movimiento estudiantil generalizado mostró el rechazo a esta disposición. Paralelamente, dicho movimiento asumió medidas de presión que fueron madurando con la experiencia de anteriores movilizaciones; llegando así, tempranamente, al paro estudiantil con el cierre de las puertas del campus central e impidiendo el ingreso físico de estudiantes, docentes y administrativos, situación que se mantuvo alrededor de cuatro meses. De hecho se trató de una medida histórica que a la postre impedirá la implementación de la mencionada resolución.

Otro punto que muestra la evolución de las medidas de protesta estudiantiles son las permanentes marchas de presión, con mediana participación de estudiantes de base, que caracterizaron los primeros meses del conflicto.

Los errores en la movilización estudiantil

Desde el inicio de la movilización se evidenciaron errores que fueron desgastando la misma de manera progresiva, hasta llegar al punto de una intervención violenta por parte de otro grupo estudiantil.

Los errores más notables son: la anulación total del debate por parte de la FUL (Federación Universitaria Local) trotskista; el amedrentamiento a universitarios que manifestaban una opinión diferente; las agresiones a trabajadores administrativos, que en principio no tomaron posición sobre el conflicto.

Otro factor determinante fue la violencia física que se ejerció contra docentes, que lo único que generó fue la cohesión consistente alrededor de su gremio.

Por otra parte, se evidencio que la FUL cayó en la ilegalidad, cuestionada por sus mismos dirigentes, al tratar de llevar adelante un congreso estudiantil, al cual ya habían renunciado la mayoría de los frentes estudiantiles que participaban.

Y por último, la creación de un consejo universitario paralelo al institucional, conformado, en su mayoría, por adeptos al trotskismo, que terminó por alejar a los estudiantes que permanecían en la movilización.

Intransigencia como factor de debilitamiento de la movilización

A medida que trascurrían los meses, los estudiantes movilizados comenzaron a ampliar sus demandas, que trascendieron de la simple petición de anulación, llegando a pedir una reestructuración de la universidad, para lo cual se ratificó el cierre del semestre en varias facultades.

El delirio revolucionario de la FUL impidió ver la realidad de la movilización que cada vez reducía en número y contundencia.

El desempate del conflicto

En la recta final del conflicto se evidenciaba un empate entre los protagonistas; un equilibrio que finamente fue roto con la intervención de grupos de choque antagónicos, con odios viscerales irreconciliables dentro la UMSS, hecho que tuvo como consecuencias la quema de las oficinas de la FUL y expulsión temporal del grupo que resguardaba el campus universitario.

En muchos sentidos, este hecho indignó a la comunidad universitaria y a la población en general, lo que derivó en la retoma y control de la universidad por parte de sus primeros custodios horas después. Finamente, la jornada culminó con el lamentable saldo de un estudiante muy mal herido, que actualmente se encuentra en situación muy delicada.

La salida del conflicto

Ante los últimos hechos nefastos, autoridades, tanto estudiantiles como docentes, se vieron presionadas para sentarse en la mesa del diálogo, firmar un acuerdo y anular posteriormente la resolución de la discordia.

El acuerdo firmado no llenó las expectativas de las bases estudiantiles que pedían la refundación de la universidad y que fue firmado sin previa consulta a los principales movilizados. Este hecho derivó, y con toda razón, en que algunos estudiantes tildaran de traidores a los dirigentes de la FUL y, en un caso específico, llegaron a escupir, en acto público, a su primer ejecutivo.

Elementos a superar en el movimiento estudiantil

Sin duda, el movimiento estudiantil se encuentra en plena evolución para llegar a concretizar una verdadera reforma, pero esta puede ser truncada si no se superan los errores que se cometieron y, principalmente, si las direcciones estudiantiles no dan el salto cualitativo superando la crisis moral e intelectual por la cual atraviesa.

Un elemento fundamental es que los frentes estudiantiles no pudieron hacer conocer a las bases su programa político sobre la reforma universitaria, y es que en la mayoría de los casos no cuentan con uno. Esto condujo a que durante conflicto, todavía aparezca con claridad un movimiento independiente a los grupos de poder docente y estudiantil, con la moral incuestionable, que pueda enarbolar, realmente, las banderas de la reforma universitaria.

Otro elemento para superar es la presencia caduca de dirigentes, que si bien en este conflicto fueron los que condujeron al movimiento estudiantil, fue justamente este factor el que disminuyó en gran medida su legitimidad para ser referentes íntegros del movimiento universitario.

Para finalizar, apuntar que los grupos de poder docente en este conflicto solo sufrieron una deslegitimización, pero no su desestructuración, y el movimiento estudiantil vuelve a clases sabiendo que aún no se ha refundado la institución, lo cual hace ver que el escenario futuro en San Simón, todavía será de conflictividad.


* Ex Consejero Universitario de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS).

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