diciembre 3, 2020

Caída de la Bolsa de valores en China y los efectos en la economía mundial

¿Qué es lo qué pasó?

El 24 de agosto del presente año, el mercado bursátil en la China cayó un 8,5%, las autoridades económicas de este país calificaron a este día, como el “lunes negro”: una jornada negativa para la bolsa de Shanghái desde la crisis del 2007, y después de que se iniciara la devaluación del Yuan (moneda china) el 10 de agosto. La bolsa de Shangai perdió un poco más del 22%, ver gráfica.

(Ver gráfico en PDF adjunto en: https://www.la-epoca.com.bo/portada/1441034840/digital/#/22/zoomed)

Esta caída fue tan influyente que las bolsa de los mercados asiáticos y el europeo que, también fueron afectados, ambos cedieron a la baja: el índice Nikei del Japón en – 4,6% y el índice DAX de Alemania en -3,9% y el índice S&P norteamericano en -4,7%. El precio del petróleo se encuentra en un nivel bajo y los commodities también expresaron bajas cotizaciones. El precio del oro, refugio en tiempos de incertidumbre, fue ajustado a la baja en -0,6%. Consecuentemente se puede interpretar que la caída del mercado chino arrastro a los otros mercados en una suerte de “efecto dominó”.

A este acontecimiento, denominado “lunes negro”, se le añade la decisión de política que las autoridades chinas tomaron en semanas pasadas, como:

• En julio, el gobierno chino intervino fuertemente en la bolsa de valores, después de que más de la mitad de las compañías suspendieran sus operaciones bursátiles.

• Se bajó la tasa de interés, flexibilizando las reglas para que los fondos de pensiones y las compañías de seguro pudieran incrementar sus inversiones en la bolsa.

• Cerró la ventana de acciones del sector estatal y ofreció 42.000 Millones de Dólares a corredores de bolsa, con el fin de sostener los precios de valores bursátiles, incrementando la demanda por ellos.

• Parecía que las aguas se tranquilizaban y el gobierno chino decide devaluar su moneda, el Yuan, del 11 al 13 de agosto, las incertidumbres volvieron a agitar las tormentosas aguas de las mentes que quieren entender y saber: ¿Qué es lo que sucede realmente?

Existen, dos posiciones en la explicación que se pretende dar a los acontecimientos que provienen desde la China y las medidas de política económica que se realizaron que afectan al resto de la economía globalizada. En una primera visión, la OECD sostiene que esta devaluación del Yuan, en la magnitud que se dio, se la hizo para animar la economía y las exportaciones y que sería una manifestación de la debilidad de la economía china. Habrá que saber cuál es la medida de debilidad que utiliza esta organización, en tanto y en cuanto la China continua siendo la segunda potencia económica del planeta y la más fuerte entre las economías emergentes. Recordando que estas economías, convencionalmente denominadas emergentes o BRICS, fueron las que asumieron la responsabilidad de que la economía mundial no se fuera por la borda, en los periodos en los que las economías de los países “desarrollados”, mostraron toda su impotencia para recuperarse del desastre que indujeron con la burbuja financiera, que ellos y sus formas indiscretas de accionar provocaron.

En la segunda visión de analistas, de la economía mundial se plantean que estas medidas forman parte de una estrategia integral, decisiones que estarían vinculadas a reformas estructurales en la economía de la China, vinculadas a su aparato productivo, para fortalecer su desempeño tanto al interior como hacia afuera. Entre estas medidas se destaca por ejemplo:

• El proceso de fusión de empresas estatales de sectores como: la producción de energía nuclear, las empresas mineras y/o la fabricación de material ferroviario, con el objetivo de ganar competitividad internacional y aliviar las pérdidas de estas empresas estatales que están con exceso de capacidad y han estado con pérdidas importantes, por ejemplo, las dos empresas navieras más importante de la China y del mundo.

• El Banco Central de China está vendiendo dólares y comprando yuanes a los bancos privados, pretendiendo llegar a un tipo de cambio de casi 6.4 yuanes por dólar. Medida que es una interrogante para los analistas, que se cuestionan si: ¿Está improvisando la China con las medidas de devaluación? O, sabe lo que hace y, es una estrategia y respuesta a los posicionamientos de las economías desarrolladas, sobre todo la norteamericana, que intentan evitar el pase de la posta a las economías emergentes.

• Por otro lado, como medidas de incentivo a su aparato productivo interno, se ha decidido disminuir impuestos alrededor del 50%, medida que está dirigida a las empresas medianas y pequeñas de la China.

La economía China muestra una disposición dual, tendencia que va más allá del corto plazo. Estrategia que se manifiesta en políticas hacia adentro y la intención de internacionalizar su modelo industrial. En este ámbito, hay que considerar, por ejemplo, que “El 80% de las exportaciones latinoamericanas están en la ruta hacia China, exportaciones de productos básicos. Los que más le venden son Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Venezuela, sobre todo petróleo, minerales y soja. “Costa Rica también podría verse afectada porque le vende a China insumos electrónicos que ahora se encarecerán en el mercado chino”, (datos de la CEPAL). Si los resultados esperados por los chinos, con las medidas que están ejecutando, tienen éxito; la mayor demanda de materias primas recuperaría los precios que hoy por hoy están de bajada. Aspectos que tenderían a recuperar el camino frenado o retrocedido en los últimos meses.

Como efecto de rebote, Latinoamérica siente estas medidas. Por ejemplo, las devaluaciones escalonadas afectan la tendencia deflacionaria de las cotizaciones de las materias primas. Desde una mirada más global, estas devaluaciones del Yuan podrían afectar la decisión de la FED para aumentar las tasas de interés de referencia, en contra de las opiniones del FMI y, ahondar una larvada guerra de divisas en curso. Guerra fría de monedas que desde los Estados Unidos y el propio FMI pretenden frenar el fortalecimiento del Banco de Desarrollo de los BRICS, que daría paso al diseño y funcionamiento de una nueva arquitectura financiera. Estructura financiera que terminaría de debilitar las instituciones que se inventaron en el acuerdo de Bretton Woods, después de la Segunda Guerra Mundial.

Es menester también recordar, a los analistas de la economía mundial, que la China tiene una economía planificada. La planificación es un proceso que comienza con el diseño del plan (sea quinquenal, decenal o de más plazo) y que, es un proceso dinámico, un devenir en el que es necesario ajustar y retroalimentar el proceso, para el logro de los objetivos y metas que se han definido en el plan. En su caso también debe ser posible reformular los objetivos y las metas. La planificación no es el “Plan” que, una vez elevado a rango de ley, sea evaluado después de que haya transcurrido el tiempo definido en él. El proceso es dinámico y su administración y ejecución depende de muchos factores, como: oportunidades y amenazas que surgen en el camino, que, requieren el diseño permanente de estrategias y políticas que nos retornen a la imagen-objetivo, que va más allá del tiempo definido en el Plan. Si los analistas no entienden dicho proceso, sus análisis se limitarán a la coyuntura.


* Docente investigador titular del IIE-UMSA, economista subversivo, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”.

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