octubre 31, 2020

Actualizar el viejo anhelo/desafío: Democratizar la comunicación

Fue desde América Latina en la década del 70 que se planteó, por primera vez, la urgente necesidad de democratizar la comunicación. Han pasado cuatro décadas desde entonces, y hoy en nuestro país se plantea la inminente necesidad de retomar aquellos revolucionarios planteamientos, que señalaban ya la indisoluble relación entre comunicación y democracia.

Este planteamiento, revolucionario en su momento, no ha perdido vigencia, es más, cada día se actualiza, se renueva y sigue siendo uno de los desafíos más importantes para las sociedades que optaron por la democracia como una forma de convivir/construir entre diferentes.

Como resultado del activismo de pensadores latinoamericanos, principalmente, recordemos la Primera Conferencia Intergubernamental sobre Políticas Nacionales de Comunicación en América Latina (1976) que se convirtió en el antecedente más inmediato de las reflexiones que más adelante continuarían cuestionando, entre otros aspectos, los modelos de comunicación verticales. Si revisamos la literatura de entonces, podemos ver que los empresarios de los medios, también, hicieron su «pataleta», ante los nuevos planteamientos que buscaban democratizar las voces de los otros.

Desde entonces, al parecer el estado de la situación no ha cambiado, pues los llamados dueños de «libertad de expresión» hacen el mismo berrinche, al sentirse amenazados cuando se plantea abrir espacios a la libre expresión de la ciudadanía.

Sin embargo, podemos decir quehay avances en otros aspectos. Un adelanto significativo,es el estatus de derecho humano que ha alcanzado la comunicación; derecho/responsabilidad, que nos asistea todas y todos los ciudadanos, sin restricción, y que ha sido incorporado en la nueva Constitución Política del Estado boliviano(Vale la pena apuntar que en la década del 80, el Informe MacBridecolocaba a la comunicación como un pre-requisito para la realización de los otros derechos humanos, donde se hacen presentes los principios tales como la libertad, la inclusión, la equidad, el respecto a la dignidad e integridad de las personas, la participación, entre otros).

Comprender la implicancia que tiene el derecho a la comunicación, en el marco de la gobernabilidad democrática, es situarla más allá de los medios, pero al mismo tiempo de la mano de ellos, toda vez que está ligada al derecho y acceso a la información, así como al acceso a las tecnologías de la comunicación y la información, yal conocimiento.

En esos términos, la creación de un Ministerio de Comunicación, es uno de los desafíos más interesantes en la materia, en lo que respecta a la tareas del actual gobierno. Y así como sobre el Estado, la sociedad civil y las empresas de los medios, recae laenorme tarea de plantear una propuesta (de Ley de Comunicación) capaz de recuperar, re-mirar y reflexionar sobre el camino andado en nuestro continente,en relación con la utopía/anhelo de crear las condiciones que permitan el ejercicio del derecho a la comunicación. De otra manera y en definitiva, otra sociedad no es posible sin otra comunicación.

* Comunicadora y Periodista

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