noviembre 23, 2020

Democracia burguesa

por: Katerin Brieger Valencia

La democracia burguesa es un argumento ideológico político que pretende defender la dominación de los explotadores. Es una forma de dictadura de la minoría, que se disfraza de mayoría.

El modelo democrático burgués apareció en su momento como una alternativa progresista que permitía la participación del grueso de la población en la elección de sus gobernantes. Fue resultado de muchas luchas populares encabezadas por distintos grupos, a quienes se les negaba la posibilidad de participar de este proceso de elección de la persona o personas encargadas de gobernar.

La “democracia burguesa” es una forma de gobierno que plantea la posibilidad que los “ciudadanos” puedan participar de la elección de sus autoridades, lo cual a través del tiempo se fue convirtiendo en un ejercicio universal y fue el bastión de muchas de las conquistas sociales. El sufragio universal fue conseguido con mucha sangre derramada y aún en la actualidad no abarca a todos los territorios ni Estados.

Las luchas que se propiciaron entorno a la democracia burguesa como forma de gobernar contraponían los intereses de dos sectores de la población, la pequeña cúpula que tenía el poder político y económico, es decir la que gobernaba y el grueso de la población que carecía de ambos y que quería sentirse representada, dentro de este último sector se encontraban obreros, indígenas, campesinos y mujeres.

Cuando se logró abrir el voto universal y aplicar un modelo democrático se cayó en cuenta que el proceso de elección que era necesario para entablar esta representación ficticia, no era más que un costoso ritual para empoderar aún más a la clase dominante, aquella que jamás salió del poder y que siguió gobernando contra el grueso popular. Debido a que está presente como una forma de elección siempre y cuando sirva a los intereses de las clases dominantes, caso contrario es cambiada a un totalitarismo dictatorial para retomar el control político.

De acuerdo con Lenin en su informe sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado [1], la civilización burguesa y el carácter de clase de la burguesía, aún la más democrática, no es más que una máquina para la opresión de la clase obrera.

Actualmente no existe en el mundo un modelo democrático propiamente dicho. Por más fuerte o legítimo que se considere cualquier gobierno siempre mantiene las relaciones de explotación, acapara los instrumentos de represión y es identificada con un grupo pequeño que mantiene el poder de manera elitista.

El modelo democrático suele legitimar al gobernante o los gobernantes a través de una fórmula reduccionista, es decir que vincula la democracia con el voto o con los resultados del mismo. En este sentido mientras más votos consigue el candidato es “más legítimo” o “representa mejor” a la población. En la práctica, sin embargo, lo único que se logra es consolidar al modelo democrático como una de las múltiples formas que existen de gobierno de contenido burgués.

La democracia burguesa es un argumento ideológico político que pretende defender la dominación de los explotadores. Es una forma de dictadura de la minoría, que se disfraza de mayoría. Desde el análisis marxista, utiliza todos los mecanismos para poder permanecer en el poder, al ser este gobierno parte de la superestructura de la sociedad, los medios de información, el derecho, la cultura política, etc. Muestran una pugna entre candidatos y dejan de lado las pugnas de clase y los problemas del sistema que se basan en la forma de producción.

Lenin reflexiona también sobre los derechos y libertades que se divulgan como democráticos, entre ellos el derecho a la reunión o la libertad de imprenta que son publicitados como inherentes a una “democracia pura” y al respecto señala que es una “estupidez” creer que las clases dominantes no se van a resistir a cualquier acción en su contra o que conlleve a un derrocamiento. Además que el acceso a los locales sociales y privados y el tiempo libre para asistir a reuniones es un lujo del cual no gozan las clases oprimidas. Por lo que hablar de derechos y libertades democráticas en general es mofarse de los pobres y ralentizar el derrocamiento de la burguesía.

El gobierno burgués puede tomar muchas formas, entre ellas la democracia que cuenta con un apoyo cuantitativo de la población, pero jamás la representa, por el contrario, la subyuga y coacciona. Construye diversas instituciones que buscan apartarla del aparato de gobierno y mantienen todos los medios represivos del Estado serviles a este propósito.

Marx asimilaba al Estado como un emergente de las relaciones de producción; ya que la base de la estructura social son las condiciones materiales de una sociedad (estructura). El modo de producción moldea a la sociedad, la que a su vez se refleja en el Estado (superestructura). De esta manera, este último, no representa el bien común, sino la estructura de clases, que es inherente al modelo de producción.

El sometimiento propiciado por la clase dominante se dio en el modelo esclavista, en el feudal y continúa en el capitalismo con su cara “democrática”, debido a que parte de su correcto funcionamiento involucra mantener contenida a la población. El Estado moderno, democrático y representativo continúa siendo el instrumento para explotar al trabajador asalariado y sigue siendo el arma represiva de la burguesía para controlar los antagonismos de clase.

No importa a quienes se aglutine para el apoyo democrático, pues a la larga los trabajadores, obreros, organizaciones sociales y demás entidades que no combatan el modelo capitalista y que defiendan a un Estado represivo terminan siendo cómplices del mismo, o peor terminan seducidos e instrumentalizados por éste y en lugar de combatirlo lo legitimizan bajo la falacia democrática.

Mientras la clase obrera y su partido revolucionario no asuman su papel dentro de la disyuntiva entre capital y trabajo, la burguesía en el poder seguirá realizando pantomimas electorales donde las masas serán encandiladas por candidatos y partidos ajenos a sus intereses. La función exigible es eliminar a la burguesía, a la democracia burguesa y con ella las funciones coercitivas y represivas del Estado que dan lugar a la explotación y la pobreza.

Quienes no desarrollan una conciencia de clase seguirán apoyando candidatos, partidos y el mismo proceso de elección, en lugar de atacar al modelo y el sistema que en el fondo es el problema.


1 Desarrollada en primera instancia por León Trotsky en 1905 y puesta por escrito en su libro “La Revolución Permanente” al referirse a la toma del poder por parte de los bolcheviques que luego sería defendida por Lenin.

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