noviembre 26, 2020

Una mirada desde el interior del aula

por: Franz Coronel Berrios

Desde el año 2012 el Estado Plurinacional de Bolivia ha puesto en marcha un proceso formativo masivo para profesores, el Programa de Formación Complementaria para maestras y maestros en ejercicio (PROFOCOM); en una primera fase se han titulado más de 25.000 docentes de diferentes áreas en el ámbito nacional, en la actualidad se encuentran en pleno proceso formativo la segunda y tercera fase, las cuales tienen una matrícula de aproximadamente 60.000 y 25.000 participantes respectivamente.

Uno de los aspectos centrales de este programa es que busca cualificar la formación a nivel de licenciatura de la totalidad de maestros y maestras del territorio boliviano, con la finalidad de transformar la práctica y la teoría del desarrollo del proceso de aprendizaje-enseñanza tradicional por otras alternativas vinculadas a las realidades, necesidades, demandas y potencialidades de cada región. Para ello se plantea la articulación entre la escuela y la comunidad, misma que contribuya al desarrollo de una formación científica, axiológica, crítica y propositiva de los estudiantes. Cabe resaltar que este programa marca un hito en la historia de la educación boliviana, sobre todo por las dimensiones que posee en cuanto a su alcance. Sin embargo, este proceso no está exento de problemáticas y debates pendientes, los cuales son necesarios plantearlos con la finalidad de profundizar la transformación educativa, para ello abordamos dos elementos de análisis en función de los elementos curriculares que más polémica han causado entre quienes concretan el modelo educativo.

La evaluación educativa en el centro de las críticas

Uno de los temas centrales en el debate docente y de padres de familia, es el tema de la evaluación. Tradicionalmente la evaluación en la educación se mide bajo criterios centrados estrictamente en el desarrollo de capacidades cognitivas de los estudiantes; a diferencia de ésta en el actual modelo educativo se ha iniciado un proceso evaluativo que no sólo permite verificar los logros del aspecto cognitivo sino también de otras dimensiones, por ejemplo el desarrollo de valores (el ser), la aplicación de los conocimientos (el hacer) o la solución de problemáticas en beneficio del entorno (el decidir). Las formas de evaluación en estas dimensiones, a diferencia de una mera y simple aplicación de pruebas pedagógicas, exámenes o test -que brindan datos cuantitativos determinantes para afirmar o negar una cercanía a una “calidad de la educación”-, requieren de la aplicación de diferentes instrumentos de orden cualitativo, como la observación, el diario de campo, entre otras, que permitirán evidenciar los logros alcanzados por los estudiantes con base en las dimensiones señaladas.

Sin embargo, una de las principales dificultades que se presenta, sobre todo en educación secundaria, es que el desarrollo de este proceso evaluativo se enfrenta con la limitada carga horaria con la que cuentan los docentes para el trabajo con sus diferentes grupos asignados; esta situación en los niveles de Educación Inicial en Familia Comunitaria y Educación Primaria Comunitaria Vocacional posee otro panorama, debido a que los maestros de aula pasan un mayor tiempo con sus estudiantes, lo que les permite desarrollar un registro evaluativo mucho más completo. Por otra parte, una problemática común identificada tanto en educación primaria como en secundaria, es el proceso de autoevaluación que desarrollan los estudiantes, debido a que muy difícilmente se evidencia una correspondencia entre esta calificación y los logros reales obtenidos por los escolares, lo cual repercute en las notas finales y que determinan la promoción de grado.

Funcionalidad de los proyectos socioproductivos (PSP)

Uno de los aspectos que verdaderamente llama la atención a los educadores e investigadores educativos de otros países, es el trabajo con los Proyectos Socioproductivos (PSP), los cuales son una estrategia metodológica que permite vincular a la comunidad en el proceso educativo a partir del desarrollo de tareas conjuntas, en donde participan las madres y padres de familia, autoridades, instituciones aledañas a la escuela, docentes, estudiantes y otros actores sociales. En la gestión 2013 se inicia el proceso de implementación de los PSP, inicialmente en el nivel secundario y posteriormente se expande a todos los niveles y grados de la educación regular. El PSP contribuye a la dinamización del currículo, da vida a los contenidos, los vincula con la realidad y concretar su abstracción. Así también permite un trabajo interdisciplinario entre áreas de saberes y conocimientos y el desarrollo de procesos educativos participativos.

Este proceso no ha sido sencillo, desde el punto de vista de la gestión educativa, lograr una articulación plena entre escuela y comunidad, sobre todo en centros urbanos, ha traído una serie de tensiones entre docentes, juntas escolares y directores de las unidades educativa. Por un lado, existe poca participación de algunos actores que son centrales en el proceso de planificación y establecimiento del PSP, en algunas unidades educativas de El Alto se observó la inasistencia de los actores de la comunidad, hecho que afectó la identificación de las problemáticas, necesidades y potencialidades de la región a ser trabajados durante la gestión escolar. Por otra parte, existen dificultades en el desarrollo mismo del PSP por parte de los maestros, en primer lugar por la orientación de los contenidos en función de determinado PSP; por ejemplo, si el PSP trabaja “Alimentación Saludable” ¿Qué elemento de esta problemática puede trabajar cuando se aborda temáticas más abstractas (como algoritmos, álgebra o ecuaciones, incluso de otras disciplinas como las Ciencias Sociales, Física o Química)?; en segundo lugar sigue resultando difícil lograr una articulación entre las diferentes áreas.

Sin embargo, en este proceso también se han identificado experiencias muy interesantes, de diferentes áreas y niveles de educación, las cuales han logrado articular los contenidos educativos y las áreas de saberes y conocimientos de diversas formas, unos acudiendo a la creatividad y otros a la investigación. Evidentemente cabe hacernos una pregunta central ¿Cuál es la incidencia de este proceso educativo en el aprendizaje de los estudiantes? Una respuesta a esta interrogante demandaría el desarrollo de un trabajo investigativo complejo y extenso; no obstante, a partir de algunas percepciones emitidas por estudiantes de secundaria de unidades educativas del Distrito dos de la ciudad de El Alto, podemos decir que existe una mayor dinámica en las aulas, la actividad educativa se orienta a dar un significado práctico a los contenidos a partir de su aplicación en la vida cotidiana, al desarrollo de valores y una interacción con la comunidad que permita la resolución de diferentes problemáticas.

Como cierre se puede decir que lograr un salto cualitativo en los procesos educativos en el ámbito nacional constituye un gran reto, más aún si se considera este objetivo en un tiempo mínimo, el programa de formación ha puesto sobre la mesa del debate diferentes elementos para transformar la práctica educativa, las cuales solo pueden ser abordadas en un diálogo entre la práctica y teórica educativa. 


*          Educador y magíster en Educación Sociocomunitaria y Productiva

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