noviembre 25, 2020

La ley de herencias y el espaldarazo del pueblo ecuatoriano

por: Rudy Alí López González

Hoy la lucha se debate entre quienes creen en la democracia y quienes desean mantener y profundizar la inequidad.

“A principios del siglo XIX, la única manera de vivir desahogadamente era haber heredado. El trabajo, la educación y el mérito no conducían a nada”. Con estas palabras es como Thomas Piketty, en su libro El capital en el siglo XXI, habla sobre Vautrin, personaje de la obra Papá Goriot de Balzac, a quien utiliza por la forma en que describe el funcionamiento de la sociedad desde su punto de vista. Y elegí a Piketty para comenzar esto debido a que creo es quien mejor ha abordado el tema de la desigualdad en el ultimo tiempo.

Según el autor, vivimos en una era dorada de la economía pero con características peculiares, esto gracias a que el aumento de la riqueza no está beneficiando al conjunto social. Como esta riqueza no es equitativamente redistribuida genera que retornemos a los niveles de desigualdad que existían en el siglo XIX. Para Piketty la solución es simple (al menos en la teoría) y consiste en imponer un gravamen a las rentas del capital hasta que su retorno neto agregado (después de impuestos) se sitúe por debajo del crecimiento económico.

Pero así como la derecha teórica se opone a la tesis de Piketty, en la práctica existen trabas para aplicar gravados a los sectores más acomodados. Cuando un gobierno intenta implementar una tasa impositiva que busca no solo aumentar las ganancias de la nación, sino equilibrar la balanza social, los sectores dueños del capital salen en defensa de sus intereses mezquinos. Este es el caso de Ecuador al día de hoy.

Guayaquil ya no se presenta como la otrora ciudad combativa que impulsó la “revolución gloriosa” en 1944, la cual permitió el ascenso al poder de Velasco Ibarra. Hoy La perla del Pacífico, como es denominada por los ecuatorianos, es el foco central de las protestas contra el gobierno de la denominada “revolución ciudadana”. La oposición se ve ahora representada por los caudillos Jaime Nebot y Guillermo Lasso, ambos con un pasado que habla por si solo. El primero fue nombrado gobernador de Guayas (Provincia de Guayaquil) por el entonces presidente León Febres, quien fuera conocido por la dureza dictatorial con la que gobernó Ecuador a finales de los 80. El segundo es el ex presidente ejecutivo del Banco de Guayaquil y estuvo involucrado en el feriado bancario, momento en que Ecuador sufre una grave crisis que lo obliga a dejar el Sucre y dolarizar su economía.

Pero, ¿a qué se deben las protestas?

El pasado 24 de mayo, Rafael Correa anuncia una medida para solventar los bajos precios del crudo que se manifiestan globalmente, un impuesto que es redistributivo y busca “justicia, redistribución, pasar de una aristocracia a una verdadera democracia”, según especificó el mandatario. El proyecto de ley que se propuso se denominó: “Ley de herencias”, ya que busca cobrar un impuesto a los capitales que no son productivos para toda la sociedad y se traspasan en líneas familiares. Esta ley solo afectará al 2% de la población, aunque indirectamente, el que sí estaría mayormente afectado es el 0,1% de la población que tiene mayores ingresos, según especificó el ministro coordinador de la política económica, Patricio Rivera.

¿Cómo se llevaría a cabo la Ley de herencias?

Oficialmente llamada Ley Orgánica para la Redistribución de la Riqueza, se compone de dos tablas. En la primera se establecen los impuesto a pagar por herederos indirectos, mientras que en la segunda se establecen los impuestos a herederos directos

(ver tablas en pdf anexo en: https://www.la-epoca.com.bo/portada/1436317525/digital/#/5/zoomed).

Teniendo en cuenta que el salario básico en Ecuador consta de 354 dólares, en ambas tablas se establece un mínimo en que se comienza a pagar la tasa impositiva. Este mínimo consta de herencias en las cuales exista un exceso de 200 veces un sueldo básico, a lo cual se les cobra 2,50% por el excedente mas no por la fracción básica de la herencia. Luego de esto, el monto de la tasa impositiva comienza a aumentar y se aplica un impuesto tanto para la fracción básica (que no varía al ser medido en numero de salarios básicos) como para la fracción excedente (que varía al ser por porcentaje).

En el caso de los herederos indirectos, la tarifa a la fracción excedente puede llegar hasta 77,50%, mientras que para los herederos directos la misma tarifa asciende hasta un 47,50%.

Para este proyecto de ley están previstos algunos porcentajes de rebajas del impuesto a pagar si es que este se lleva a cabo dentro de un determinado plazo. Si el pago se efectúa un mes después de recibir la herencia se aplicará un rebaja de 10%; dos meses, 8%; tres meses, 6%; cuatro meses, 4% y cinco meses, 2%. En adelante, no habrá rebajas.

Esta reforma provocó que los sectores más acomodados, aquel 2% que se vería afectado, impulsara protestas en contra del gobierno. 

Una vez presentado el proyecto de ley la oposición comenzó una campaña de desinformación contra esta utilizando el argumento de que dicha reforma sería perjudicial para la clase media ecuatoriana, su desarrollo y la producción nacional. Es a raíz de esto que se logró movilizar a la ciudadanía y utilizar a la inmensa mayoría perteneciente a la clase media para defender, cual marionetas, los intereses de un reducido sector de la sociedad.

Los límites del diálogo

El 15 de junio, el presidente Correa decidió congelar de manera momentánea el proyecto de ley para establecer instancias de diálogo (que la oposición se niega a realizar), además de desarrollar una maquinaria informativa destinada a concientizar a la ciudadanía sobre los verdaderos resultados que busca el proyecto de ley.

A pesar de las instancias de diálogo propuestas por el gobierno, la oposición ha mantenido las protestas que se han agudizado en los últimos días. Recientemente el ministro coordinador de seguridad (Ministerio de Interior), César Navas, denunció que la oposición busca realizar un golpe de Estado programado para el día 2 de julio. Ante esto, el gobierno y los movimientos políticos a fines se han movilizado y han llevado a cabo diversas actividades destinadas a defender el proceso de la revolución ciudadana.

Destaca la activa participación de los miembros de la Juventud PAIS que, movidos por su rebeldía y por las ansias de trabajar por un Ecuador para todos, han llevado a cabo un encuentro juvenil el día 2 de julio en defensa de lo alcanzado durante el gobierno de Rafael Correa.

Hoy se demuestra cómo la restauración conservadora es capaz de llevar a cabo las más infames acciones con tal de preservar sus intereses económicos y su hegemonía.

No solo se busca atentar contra un gobierno, no solo se busca derrocar a un presidente, no solo se busca hundir el proyecto político de Alianza PAIS. Hoy la pelea es mayor. Desde la revolución francesa, la igualdad es un componente fundamental dentro de toda democracia, ya lo decía Jean-Jacques Rousseau “Si se investiga en qué consiste precisamente el mayor bien de todos (…) se hallará que se reduce a estos dos objetivos principales: la libertad y la igualdad”. Hoy la lucha se debate entre quienes creen en la democracia (defendiendo la igualdad, por medio de la justa redistribución, y la libertad) y quienes desean mantener y profundizar la inequidad y con esto, defender a una falsa democracia liberal que abogue por los intereses de pocos y relegue los de la mayoría.


* Analista político chileno venezolano.

Be the first to comment

Deja un comentario