noviembre 30, 2020

Las inmolaciones escenográficas

Los sacrificios por la patria tienen una larga historia en Bolivia. Están los héroes de verdad y los impostores, esos que en cada golpe proclamaban su “sacrificio” por Bolivia.

Pero hay los héroes y heroínas del pueblo, aquellos que anónimamente trabajan para superar el hambre, la pobreza, la indignidad, la explotación, los vejámenes y el sometimiento.

Y están también los que trabajan para ser vistos como héroes o heroínas, enarbolando mil causas con el sólo objetivo de “brillar” en el escenario social y desde ahí actuar en consecuencia con sus convicciones ideológicas y políticas.

Hace tiempo que el fenómeno de los héroes/heroínas ha tomado el campo de la comunicación, cuestión mundial y no de exclusividad criolla. El desarrollo de las tecnologías de las comunicaciones ha permitido construir un sistema de “vedetismo” que termina en una acción propia del campo político que es la acumulación de poder.

Así, procedente de los medios de comunicación, hemos tenido muchos candidatos y candidatas a presidentes u otros altos cargos. Algunos llegaron a su meta y fueron presidentes, malos, por supuesto.

Entonces, muchos comunicadores/as, periodistas “vedetes”, optaron por mantenerse en la actividad de la comunicación y desde ahí demostrar el poder (real o ficticio) acumulado gracias a sus fuertes ligazones con empresas.

Lamentablemente en estos casos su poder acumulado es utilizado como parte de los sistemas dominantes del poder mundial, centrando su discurso en “verdades” como: democracia, libertad, participación, tiranía, ciudadanía, etc., temas que corresponden a una forma de entender la realidad, de explicarse lo que Wallerstein llama el sistema-mundo.

No hay más “verdad” que la expresada por estos/as “vedettes comunicacionales”, construyendo un imaginario propio y tratando de proyectarlo al resto de la sociedad como la “única verdad”, por eso su desesperación cuando la realidad les da la espalda, procediendo a inmolarse y “sacrificarse”, convirtiéndose en víctimas.

Hasta que la comunicación, ese fenómeno que hace a la existencia de la sociedad, no se desprenda de la estrategia de poder del capitalismo mundial, tendremos que soportar muchas de estas dramáticas representaciones perversas que manipulan las conciencias humanas.

No debe llevarnos a engaños estirar la mano para pedir auxilio al gobierno vilipendiado diariamente con el objetivo de desgastarlo, no solamente es una acción hipócrita sino que escapa a la real intención de abogar por la libertad de prensa u opinión.

Comunicación y política han sido siempre una especie de hermanas siamesas, por eso los medios expresan pensamientos políticos, no existe una neutralidad en las palabras, ni en el periodismo, lo perverso se encuentra en esconder las verdaderas intenciones político-ideológicas, camufladas como “crítica”.

Si el mejor criterio de verdad es la práctica y ésta no se corresponde con la realidad se desata la crisis, que puede ser social o en el caso del “vedetismo”, una crisis personal y existencial.


* Escritor e historiador potosino.

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