octubre 25, 2020

El mar boliviano


Por Eduardo Rodríguez Veltzé ** / Farit L. Rojas Tudela ***


Bolivia ha demandado a la República de Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), para que ésta última declare y resuelva que Chile tiene la obligación de negociar de buena fe, pronta y formalmente con Bolivia a fin de otorgarle un acceso plenamente soberano al Océano Pacífico.

Esta demanda tiene un principio elemental: la negociación. En consecuencia el mar boliviano no puede ser otro que aquel que germine de la negociación.

La existencia misma del sistema internacional se basa en la negociación, como un modo civilizado de relacionarse de los Estados que son iguales en derecho y en soberanía. Este sistema no es inmutable, el Derecho Internacional abre mecanismos efectivos de solución de controversias y en base a ellos, Bolivia ha solicitado a la CIJ que declare y resuelva que Chile tiene una obligación de negociar un acceso soberano al océano Pacífico.

Bolivia no ha solicitado a la CIJ un determinado alcance o modo de llevar a cabo esta negociación, pero si ha solicitado a la Corte que en el cumplimiento de esta obligación de negociar Chile debe tomar en cuenta los acuerdos y actos unilaterales que las partes (Bolivia y Chile) han protagonizado desde 1895.

A continuación se explicita gráficamente, haciendo uso de mapas preparados por la Dirección de Reivindicación Marítima (DIREMAR), algunos de los acuerdos y ofrecimientos sucedidos entre Chile y Bolivia, para hacer realidad un mar para Bolivia.

1895

Mediante un conjunto de tratados y protocolos, Bolivia y Chile negocian la cesión de las provincias de Tacna y Arica o en su lugar un corredor entre la caleta Vitor y la quebrada de Camarones (mapa 1).

1926

El Secretario Norteamericano Frank B. Kellog propone a Perú y Chile ceder las provincias de Tacna y Arica a Bolivia (mapa 2).

1950

Mediante un intercambio de notas diplomáticas entre Bolivia y Chile se registra este ofrecimiento. El mapa ilustra la interpretación realizada por la misma prensa chilena (mapa 3).

1975

Chile ofrece a Bolivia un corredor, propuesta que es sometida a conocimiento del Perú (mapa 4).

1976

En respuesta a la propuesta de Chile, Perú acepta la cesión de territorio a Bolivia, pero propone una nueva modalidad que se expresa en el mapa 5.

1987

Se busca un “enfoque fresco” del tema y Bolivia remite dos propuestas, expresadas en dos memorandas (mapa 6-7).

2006 – 2010

Bolivia y Chile continúan negociando alternativas para conceder a Bolivia un acceso soberano al mar. Esta vez en un enclave en Tarapacá, una zona en la que Chile no precisa realizar ninguna consulta al Perú (mapa 8).

Como puede observarse, Chile y Bolivia han dialogado sobre un acceso al mar desde finales del siglo XIX hasta principios del siglo XXI. Se puede decir que hay un comportamiento continuo por parte de Chile para negociar con Bolivia. Esta vocación de negociar existe y debe existir en tanto ambos Estados son parte del sistema internacional.

Bolivia no busca revivir la guerra de 1879 que le despojó de más 400 km de costa, ni busca modificar el tratado de Paz y Amistad de 1904 que puso fin a esa guerra [1]. Bolivia no ha solicitado a la CIJ que obligue a Chile a negociar un territorio específico, sino que declare y decida que hay una obligación de negociar, que es muy distinto.

Como señalaron muchos presidentes chilenos Chile y Bolivia han tenido tiempos buenos y tiempos malos. Estas negociaciones fueron posibles en los tiempos buenos, y esto es justamente lo que busca Bolivia, volver a los tiempos buenos entre Bolivia y Chile, para encontrar de manera conjunta una solución a este problema.

No hay una sola fórmula ni una sola modalidad de solución al problema. La negociación es la herramienta más poderosa que tiene la humanidad, pues se alimenta del potencial más grande que tiene el ser humano: la imaginación.

Bolivia demanda a Chile a que juntos, en el mejor de los tiempos posibles, busquemos imaginativamente una solución a la mediterraneidad. Bolivia cree que la Corte Internacional de Justicia puede generar las condiciones para que esto suceda con una sentencia justa.

Ese es el mar de Bolivia en siglo XXI y el pilar de las relaciones internacionales de Bolivia es negociar en paz la integración sudamericana en el mejor de los tiempos posibles.


*         Texto publicado originalmente en la Revista de análisis político “La Migraña” Número 13, marzo de 2015.

**        Embajador de Bolivia ante el Reino de los Países Bajos, agente de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia. Este texto es una opinión personal de sus autores y no refleja ninguna posición oficial del Estado.

***      Fue ministro de Primera de la Embajada de Bolivia ante el Reino de los Países Bajos entre los años 2013 y 2016.

1         Cabe como precisión anotar que que el Tratado de 1904 fue suscrito entre Bolivia y Chile, y sólo podía fijar la frontera entre estos dos países. En 1904 los territorios de Tacna y Arica aun pertenecían al Perú, en consecuencia el Tratado de 1904 no pudo fijar los límites entre el territorio boliviano y el territorio de las provincias de Tacna y Arica. El estatus de las provincias de Arica y Tacna fue definido en 1929, en un tratado único en su clase pues declara de manera expresa que si Chile y Perú se ponen de acuerdo pueden otorgar a Bolivia un acceso soberano al mar por el territorio de Arica o de Tacna. Por ello muchas de las negociaciones comprendían un corredor por el territorio de Arica, sin afectar el Tratado de 1904. Debe señalarse que lo previsto en 1929 entre Chile y Perú se llevó a cabo en 1975-1976. Chile ofreció un corredor a Bolivia, luego consultó al Perú. Perú aceptó que Bolivia tenga acceso al Pacífico pero planteó una modalidad distinta y la negociación se complicó. Lo establecido en el Tratado de 1929 confirma que el acceso soberano de Bolivia al mar es un asunto independiente del Tratado de 1904.


 

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