octubre 15, 2021

Las mujeres y el cambio climático

La crisis ecológica que se está viviendo a nivel mundial, está llevando a gestionar algunas alternativas por parte de las mujeres. Junto a la situación macroeconómica donde lo global determina la realidad más próxima, está obligando a reflexionar sobre las múltiples necesidades en un mundo con recursos limitados.

Es necesario pensar sobre las causas que están llevando a la destrucción del planeta y aprender otras pautas para funcionar que no sean tan lesivas para el mundo en el que habitamos. De esa manera, los huertos urbanos están empezando a constituirse en una alternativa, una actividad que es interesante por diversos motivos.

Primero el cultivo de huertos compartidos se ha impulsado y potenciado por mujeres citadinas en varias ciudades de mundo, en medio de un espíritu de trabajo colectivo, comunitario y solidario tan necesario en sociedades individualistas, donde cada vez más se tiende hacia la fragmentación y atomización de las personas, debilitándolas como mejor forma de control por los poderes fácticos.

No por nada uno de los recortes que se han dado en algunos países de Europa ha sido dejar de subvencionar esta actividad por ver como peligroso el refuerzo de lo social y participativo.

Cada vez mas son las voces que reclaman por un desarrollo más sostenible, por una manera de desarrollarse respetando los derechos de la madre tierra. Que no suponga la explotación indiscriminada de recursos, ni la especulación depredadora del capitalismo hablando de desarrollo humano.

Cada día son más quienes como las de “ciudad de mujeres” se van incorporando a la puesta en práctica de otra manera de vivir, de respirar, de abastecerse en el respeto a lo local, a los ciclos, a la tierra, al clima, a los tiempos de espera, a los tempos en general, donde en el masticar también se deguste el sabor particular de lo pacientemente esperado, que no pierda su sabor particular entre trayectos imposibles y cultivos de diseño, donde se pueda decidir qué y cómo comer. Donde podamos sustentar la soberanía alimentaria. Hay también razones más importantes que el puro autoabastecimiento, está el trueque que permite no estar a merced de la venta y especulación de alimentos.

En ese sentido, también es necesario acabar con la ingente cantidad de basura que se genera comprando en bolsas de plástico o con la cantidad de empaquetaduras con las que se venden en los supermercados o las empresas de capitalismo verde que quieren comprar oxigeno en países en desarrollo, mientras generan la peor contaminación del planeta. Por ello los huertos urbanos son mas que plantar semillas y recolectar productos. Es una filosofía de vida y puede ser un gran aporte a la descolonización para retomar la propia autonomía y poder vivir bien.

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