diciembre 3, 2020

Crisis económica: El deseo frustrado de los opinadores

El pasado 10 de noviembre, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, en conferencia de prensa presentó la estructura del Presupuesto General del Estado (PGE) 2015. Allí se observa que el crecimiento económico (Producto Interno Bruto Real – PIB) proyectado para el año 2015 es de 5,9%, superior al estimado para la presente gestión de 5,7%. Por otro lado, la tasa de inflación estimada es de 5%, inferior a la que se proyectó para este año de 5,5%, es decir, hay una clara tendencia a que la inflación esté cada vez mejor controlada.

Por otro lado, la producción total de las bolivianas y bolivianos (Producto Interno Bruto Nominal) [1], de $us 31.083 millones proyectados en 2014 se eleva a $us 36.196 millones en 2015, asimismo la inversión pública presupuestada pasa de $us 4.519 millones en 2014 a $us 6.179 millones en 2015, y algo que debemos destacar es que el 79% de esta inversión está financiada con recursos internos, a diferencia de lo que sucedía durante el neoliberalismo, cuando éramos altamente dependientes de los recursos externos [2].

Todas estas son muy buenas noticias para nuestro país, más aún si tomamos en cuenta que las políticas sociales y de redistribución del ingreso están garantizadas, lo que permitirá, junto a la política productiva y de industrialización de nuestros recursos naturales, que continuemos con un crecimiento sostenido, reduciendo la pobreza y la desigualdad, bases del Modelo Económico Social Comunitario Productivo. Por lo que una vez más se echan por la borda las pésimas predicciones de los agoreros del desastre, que ya vaticinaban para el 2015 el fin de la estabilidad económica, la llegada de las vacas flacas y el comienzo de la crisis.

Recordemos que estos últimos meses el libreto de los opinadores estuvo marcado por la caída de los precios internacionales, y es realmente lamentable que siete años después que venimos atravesando fluctuaciones en los precios internacionales de las materias primas, ellos recién se estén percatando de este hecho. Así que les refrescaremos la memoria, que al parecer es bastante selectiva. El año 2008, producto de la crisis financiera internacional, el precio del barril del petróleo (WTI) se desplomó de $us 145,4 a $us 30,3 y ese año crecimos al 6,1%. El año 2009, el precio del barril no superó los $us 80, y esa gestión estuvo caracterizada por bajísimos tasas de crecimiento a nivel mundial e incluso tasas negativas debido al impacto de la crisis, sin embargo nuestro país por primera vez en la historia tuvo el mayor crecimiento de la región, 3,4%.

En la gestión 2011, el precio del barril de petróleo cayó de $us 113 a $us 75,4 y pese a esto alcanzamos un crecimiento de 5,2%. Al año siguiente, descendió de $us 109,4 a $us 77,7 y nuestro crecimiento fue de 5,2%. Este año el precio del barril de petróleo cayó de $us 107,1 a 77,2 (octubre), y de acuerdo a proyecciones de organismos internacionales como la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), al cierre de la gestión 2014 el PIB de Bolivia será de 5,5%, lo que nos ubica en el primer lugar en crecimiento económico de América del Sur.

Asimismo, es importante señalar que las mismas fluctuaciones en el precio del petróleo se observan en los minerales, con abruptos descensos desde 2008. Por ejemplo el zinc en 2006 alcanzó un pico de $us 2,1 la libra fina y a 2009 se había desplomado hasta $us 0,6. El estaño en 2011 llegó a $us 15 la libra fina y a principios de 2012 estaba en $us 8,4. El cobre de $us 3,9 la libra fina en 2008 cayó a $us 1,3 a enero de 2012. Por su lado, el plomo ha tenido un comportamiento de precios muy similar al del zinc. En lo que respecta al precio del oro, en 2013 la Onza Troy cayó de $us 1.690 a $us 1.201, y ese mismo año, la plata bajó de $us 32 por Onza Troy a $us 18.

Para el año 2015, pese a la caída de los precios internacionales del petróleo y minerales, las proyecciones de crecimiento para Bolivia realizadas por organismos internacionales como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), nuevamente nos ubican en los primeros lugares de América Latina, 4,3% y 5% respectivamente, y debemos recordar que desde 2006 siempre hemos superado las proyecciones realizadas por estos organismos en los que los opinadores sí parecen confiar.

Por lo tanto, la caída de precios no es ninguna novedad para nuestra economía, como tampoco es novedad el deseo de crisis frustrado de los opinadores, pues desde que el presidente Evo Morales asumió el gobierno el año 2006, vienen vaticinando todo tipo de catástrofes económicas, hiperinflación, corralito bancario, vacas flacas, crisis económica, etc., etc., etc. La lista es interminable y tengo la impresión de que los logros que hemos alcanzado les duelen y hasta les alegraría que a nuestra economía le vaya mal, a ese grado llega la pobreza mental de algunos mal llamados “analistas económicos” que hasta ahora se han dado cuenta de lo que está pasando en Bolivia, quizás porque siguen mirando la economía con sus lentes neoliberales y ahí radica uno de sus principales errores, pues como bien dijo el ministro Arce en su conferencia de prensa, “lo único que tenemos que aprender de la política neoliberal, es lo que NO se debe hacer”.

Con el Modelo Económico Social Comunitario Productivo, venimos creciendo de manera sólida y sostenida desde el año 2006, reduciendo la pobreza [3] así como la desigualdad [4], y algo muy importante es que ahora nuestro crecimiento económico está siendo impulsado fundamentalmente por la Demanda Interna [5] producto de la elevada inversión pública y la política de redistribución del ingreso, lo cual ha sido posible gracias a la nacionalización de nuestros recursos naturales.

El Ministro Arce no ha señalado que estamos blindados ante la caída de los precios internacionales de las materias primas, sino que estamos mejor preparados para enfrentar estos descensos, pues ahora tenemos un mercado interno cada vez más fuerte y nuestro crecimiento está basado principalmente en el creciente consumo de todas las bolivianas y bolivianos, articulado a la elevada inversión que estamos realizando (sector público, privado e inclusive inversión extranjera [6]). En 2015, la inversión pública y privada total será de aproximadamente $us 9.879 millones, de los cuales $us 6.179 millones corresponden a la inversión pública [7] proyectada, $us 1.800 millones a inversión de empresas nacionalizadas o subsidiarias de YPFB, ENDE y ENTEL; y $us 2.000 millones a empresas privadas de acuerdo a estimaciones de la Cámara de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB).

Entonces, después de nueve años en los que el modelo económico ha demostrando su fortaleza aún en un contexto de crisis internacional que venimos atravesando desde 2008 y caídas de los precios internacionales de las materias primas en varias gestiones, hay que tener mucha miseria intelectual como para no reconocer la buena gestión económica del Gobierno del presidente Evo Morales, que además es ponderada y tomada como ejemplo a nivel internacional, lo cual nunca había sucedido en nuestra historia.


* Lic. en Relaciones Internacionales, Diplomada en Gestión Pública Plurinacional y en Descolonización.

1 El año 2005 el PIB Nominal era de apenas $us 9.521 millones (Fuente: Instituto Nacional de Estadística – INE)

2 El año 2005 el 63% de nuestra Inversión Pública estaba financiada con recursos externos (Fuente: Ministerio de Economía y Finanzas Públicas – MEFP)

3 La pobreza extrema en 2005 era de 38,2% y hasta el año 2013 descendió a 18,8%, lo que nos ubica entre los países que más han reducido la pobreza en los últimos años (Fuente: INE)

4 En Bolivia la desigualdad cayó de 0,60 en 2005 a 0,47 en 2012 (Coeficiente de Gini), y es uno de los países de América Latina que más ha reducido la desigualdad en los últimos años de acuerdo a organismos internacionales como la CEPAL (Fuente: Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas – UDAPE e INE)

5 Entre 1998 y 2005, la incidencia de la demanda interna en el crecimiento económico fue en promedio de 2,2%, ya que el neoliberalismo le apostó a “exportar o morir” y abandonó la dinamización de la demanda interna; mientras que entre 2006 y 2013 la incidencia de la demandan interna en el crecimiento fue en promedio de 5,4%. El año 2013, la incidencia de la demanda interna en el crecimiento económico fue de 8,2% frente a -1,4% de la demanda externa (Fuente: INE).

6 La Inversión Extranjera Directa Neta (IEDN) el año 2013 fue de $us 1.750 millones, mientras que en el periodo de privatización de nuestras empresas públicas llevado adelante durante el neoliberalismo, lo máximo que se alcanzó de IEDN fue $us 1.024 millones (Fuente: Banco Central de Bolivia – BCB y CEPAL).

7 En 2005, la Inversión Pública ejecutada fue de apenas $us 629 millones, mientras que en 2013 alcanzó a $us 3.781 millones, es decir, 6 veces más (Fuente: Viceministerio de Inversión Pública y Financiamiento Externo – VIPFE).

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