mayo 10, 2021

Octubre Negro y los puros de Carlos Mesa


Por Jhouselinne Sandra Duran Conde * -.


El 6 de octubre de 2018, Carlos Mesa, a través de un video publicado en su cuenta de YouTube, dio a conocer oficialmente su candidatura por el Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), para las elecciones presidenciales de 2019, con las siguientes palabras: “Soy candidato porque creo que represento lo que el país necesita ahora”, presentándose como una alternativa “renovada” expresando con una seguridad burlesca lo que puede ser un nuevo ciclo con él a la cabeza. El 13 de noviembre de 2018, la alianza Comunidad Ciudadana integrada por Mesa del FRI y Luis Revilla de Soberanía y Libertad (SOL.bo), se inscribía ante el Tribunal Supremo Electoral.

Al respecto, es importante recordar la participación del señor Carlos Mesa en el gobierno neoliberal de Gonzalo Sánchez de Lozada. El 2003, tuvo lugar un acontecimiento doloroso para Bolivia conocido como Octubre Negro. En esta época el exmandatario Carlos Mesa fungía como vicepresidente de Goni Sánchez de Lozada. El 15 de septiembre del 2003 comenzaban los primeros bloqueos por campesinos de la zona del Lago Titicaca en contra del proyecto de venta del gas por Chile. El 20 se producían los primeros enfrentamientos entre fuerzas represivas y comunarios de Warisata, teniendo como resultado el fallecimiento de cuatro personas. Las hostilidades dentro del país se fueron intensificando, en consecuencia el número de víctimas fatales fueron aumentando. El 11 de octubre el gobierno central, mediante el Decreto Supremo 27209, ordena la militarización de la ciudad de El Alto.

Siguiendo la cronología, mientras Carlos Mesa sobrevolaba en helicóptero las ciudades de El Alto y La Paz (tal como detalla en su texto Una presidencia Sitiada) el domingo 12 de octubre, el número de cadáveres fue ascendiendo, como producto de los ataque de las fuerzas represivas estatales en contra de la ciudadanía, dejando aproximadamente 19 fallecidos [1].

Entrando en detalle y continuando con lo aseverado en el párrafo anterior, Mesa en su texto Presidencia Sitiada, narra su papel en los días críticos de la crisis de octubre de 2003, señalando lo siguiente:
“12 de octubre de 2003. Aterrizamos en el aeropuerto de El Alto a las nueve y diez. Nos dieron el parte, era imposible bajar a La Paz por tierra, todo estaba bloqueado. A las nueve y media de la mañana subí al helicóptero que me permitiría llegar a la ciudad. Sobrevolé El Alto y las laderas. El Lama se posó suavemente sobre una cancha de basket en el corazón del Gran Cuartel. Bajé en silencio y en silencio abordé el viejo BMW de la vicepresidencia” [2].

Como se aprecia, resulta ingenuo no poder notar lo que sucedía en la ciudad de La Paz, considerando que el señor Mesa sobrevoló el territorio en hostilidad para dirigirse a la Sede de Gobierno, podía observar el enfrentamiento que se desarrolló en defensa de los hidrocarburos. Asimismo, el siguiente parágrafo es peor:

“Llegué a la residencia a la una y treinta y cuatro. —Sánchez de Lozada— siempre comía con voracidad cualquier cosa que tuviera delante. Almorzamos plato paceño, choclos de dientes pequeños, dulces, untados de mantequilla, queso frito bien tostado, habas muy verdes, blandas y algo harinosas. Agarrábamos las habas con las manos apretando un extremo para sacar la cáscara, humedeciendo los dedos, inclinados sobre el plato mientras hablábamos.

Tres de la tarde. —El puro estaba seco, al cortarle el extremo saltaron pedazos de tabaco—. Prendí un fósforo, se apagó antes de llegar a quemar el cigarro, encendí otro, giré el puro varias veces hasta que quedara totalmente prendido. La luz del comienzo de la tarde llenaba el salón a través del vidrio verde blindado que daba al jardín de la residencia presidencial. El presidente prendió su tabaco con los ojos cerrados. Estábamos solos, tranquilos, dispuestos a una esgrima verbal que yo sabía inútil. Todavía no nos habían informado sobre los sangrientos sucesos de la jornada”.

Mesa afirma que no habían sido informados de los muertos, cuando el mismo vio la masacre desde el helicóptero, sin contar que la masacre estaba siendo transmitida en vivo por televisoras como RTP y Cadena A. Es decir, mientras el pueblo alteño era masacrado con una dura e injusta represión militar, Goni Sánchez y Carlos Mesa disfrutaban de un poético almuerzo.

En esos días en que la ciudad de La Paz se encontraba cercada por los bloqueos y sin gasolina, los vecinos y dirigentes alteños resistían formado barricadas para impedir el transporte de abastecimiento para la urbe paceña. Ante esta situación un convoy de cisternas, escoltado por las fuerzas militares para llevar gasolina a la ciudad de La Paz, dejó varios cadáveres a su paso; la represión se extendió a lo largo de la autopista La Paz-El Alto. Mientras todo eso acontecía el señor Carlos Mesa se encontraba almorzando plato paceño y fumando puros, sin preocupación alguna.

Tuvo la oportunidad de demostrar remordimiento y empatía por los ciudadanos que perdieron a un ser querido. El momento llegó cuando ocho familias bolivianas instauraron una demanda civil ante la Corte Federal de Fort Lauderdale en Florida, Estados Unidos, en contra del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y su exministro de gobierno Carlos Sánchez Berzaín. Lamentablemente lo único que recibieron de Carlos Mesa fue una indiferencia indolente, como lo expresó el dirigente de la Asociación de Víctimas de Octubre Negro, Patricio Quispe.

Entre diciembre de 2017 y enero de 2018, le solicitaron mediante carta formal, que atestigüe a su favor, pero “nunca respondió y acabamos de enterarnos que se excusó a través de un memorial que envió a la corte federal” [3]. El día 30 de mayo de 2018, los medios escritos a nivel nacional hacían conocer la determinación del juez James Cohn de la Corte de Distrito de Florida en Estados Unidos eximiendo de responsabilidades a las dos exautoridades. En todo el proceso Mesa no se hizo presente demostrando su lealtad, camaradería y apoyo a la masacre del 2003.

Señor Carlos Mesa, el peso que recae sobre ustedes mucho mayor, porque como vicepresidente en vez de ponerse al lado del pueblo que le entregó su confianza, Ud. se sentó a fumar unos puros, escudándose en un supuesto desconocimiento de la masacre, dejando desamparada a una sociedad que suplicaba el cese de hostilidades, y sin embargo ahora se presenta como una opción renovada, pretendiendo justificar su pasado negligente por falta de acción, con esto pretendo recordar fragmentos de la historia narrada por el señor Mesa fumando sus puros.


* Activista.


1 https://www.eldeber.com.bo/bolivia/Octubre-negro-cronologia-del-caso-que-enluto-a-Bolivia-20180403-9463.html del 16 de octubre de 2018.
2 Presidencia sitiada. Mesa Gisbert, Carlos. Edic. quinta. La Paz, Fundación Comunidad-Plural Editores, 2013, pág. 70. (https://carlosdmesa.com/2012/09/12/octubre-de-2003-lo-que-realmente-ocurrio-parte-1/).
3 https://www.paginasiete.bo/nacional/2018/3/12/mesa-neg-testigo-juicio-goni-segn-vctimas-octubre-172813.html#! del 12 de marzo de 2018.

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  1. Victims of Bolivia’s 2003 Massacre Find Justice - Kawsachun News

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